"ETA no se va a salir con la suya nunca, nunca jamás", ha afirmado el hijo del brigada en una breve declaración a los medios de comunicación congregados en Santoña tras el atentado.
Ivan le ha dicho al Gobierno que "
a ver si puede parar esto para que dejen de morir personas inocentes por causas que no comprendemos".
Y ha explicado que su padre era
"una buena persona" que ha muerto haciendo lo que más le gustaba, que era viajar, ya que se encontraba de vacaciones en el Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña.
La mujer del fallecido salía justo detrás de él
La mujer del brigada del Ejército
Luis Conde de la Cruz, fallecido esta madrugada en el atentado con coche bomba junto al Patronato Militar Virgen del Puerto, de Santoña, desalojaba el edificio detrás de su esposo cuando se produjo la explosión y acudió a socorrerlo.
El fallecido fue de las últimas personas en desalojar el edificio del Patronato tras recibirse el aviso de la colocación del artefacto explosivo, según indicaron fuentes de la investigación.
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La pareja, unos
"enamorados" de Cantabria, tal como los ha definido el presidente cántabro,
Miguel Ángel Revilla, terminaba este lunes sus vacaciones en la región y tenía previsto regresar ya a Segovia, localidad en la que residen. No era la primera vez que el matrimonio pasaba sus vacaciones en Cantabria.
La mujer del fallecido fue trasladada tras la explosión a un hotel de la villa, y recibió, acompañada de su hijo, la visita de los ministros del Interior y Defensa,
Alfredo Pérez Rubalcaba y
Carme Chacón.
El hijo del brigada asesinado, Iván Conde, aseguró hoy en Santoña que ETA
"nunca jamás" se saldrá con la suya y pidió al Gobierno "
que haga algo para parar esto y para que deje de morir gente inocente".
Vecinos afectados
Por otro lado, algunos de los santoñeses afectados por la explosión explicaron que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no tuvieron tiempo para avisar a todos los vecinos.
Así, una vecina del número 1 de la calle Monte aseguró que los agentes llegaron a avisar en algunos de los telefonillos pero no en todos. Cuando por fin pudieron salir de sus viviendas señaló que estaba "
todo lleno de polvo y humo" y la gente
"asustada". En sus viviendas hay puertas y cristales rotos, así como algunos aparatos eléctricos.
Otro tanto ha sucedido en uno de los edificios de la calle Juan de la Cosa, tal como relató otra de las vecinas afectadas.
Sobre las cinco y media de la tarde en la zona afectada por la explosión se trabajaba en la retirada de escombros y personal de los servicios municipales sustituía las luminarias de las farolas que han resultado dañadas. Además, alrededor de 200 curiosos continuaban en la zona.