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La memoria en mi vida

lunes 05 de octubre de 2020, 17:56h

La vida es una escalera, de la que se desconocen los tramos, ni siquiera los pisos, que vamos a tener que subir y conocer. Es más, ni siquiera sé o recuerdo como empecé a subirla, pues los años borran la memoria.

Algunas impresiones nos quedan, borrosas, difuminadas, probablemente falsas, pues nos hemos pasado la vida reconstruyéndola, para que nuestro yo, se sienta cómodo, satisfecho de sí mismo, con un extenso curriculum de los tramos recorridos, no olvidados en su esencia, pero si en la imagen que de ellos tenemos, siempre autojustificándonos, en evitación de la realidad, que es lo único cierto, aunque imposible de conocer, pues esta tiene tantas aristas como personajes, la contemplan. Romandre, del latín rimaneo, significa permanecer, esos son los peldaños. tramos y los descansillos de la escalera de la vida que permiten la narración autobiográfica en plan novela histórica, si se desea construirla.

Ha sido, al revolver papeles del pasado, que algunos de ellos, vienen a confirmar o a desmentir lo que creía que pasó. En realidad, esta es una historia de una ambición, que no cesa, pues al escribir sobre ella, no hago otra cosa que subir un tramo más, otro tramo de la escalera de la vida, que sé que llegará al final, al precipicio de la nada. Quizás me sienta satisfecho de los tramos recorridos, piense que he contribuido al acervo común, pero salvo transmitir mis genes, poco más habré hecho, en la escala de la evolución. Pensar, que somos más de siete mil millones los humanos, me angustia por mi pequeñez, a la vez que me refugio en mí mismo, para garantizarme una libertad, un libre albedrio que en realidad me falta, pero que llena mi ambicioso espíritu, de plenitud incesante inacabable, casi intangible, pero tan real como la vida misma.

¿No sé si a mi lector, le será de utilidad, el hecho de que le cuente en su caso, como fue el ascenso de mi escalera?, pero no tengo otra que ofrecerle, contemplada desde el otro lado del espejo, desdibujada y transformada para engañar su ilusión, para darle un día o unas horas más de vida, para motivarle a seguir subiendo tramos, para evitar que caiga en depresión y en el sentimiento posmoderno del hastío y del cansancio.

No busque, sin embargo, en esta posible descripción, el camino a la felicidad, ya que este no existe, debe comprender, que el subir tramos de escalera satisface. Las endorfinas llenan su sangre, pero esta felicidad de consecución es efímera, es de corto vuelo como el de la perdiz, aunque tan rápida como ella, y difícil de derribar, sin adelantar el tiro, el problema es calcular su orientación, dirigir la escalera como si de la de los bomberos se tratara, aunque aquí no se trata de alcanzar a nadie, solo de seguir subiendo y subiendo, en un entorno hostil y competitivo, es la carrera por la vida, para llegar al inmenso mar que nos devorará como a todo ser humano, creado por la aleatoriedad de la evolución.

Seguramente, sorprenderá que hasta más o menos 2005 habiendo nacido en 1941, mi vida depende de mi memoria, luego dispongo de comentario escritos, prácticamente mes a mes, lo que me permite desarrollar mi filosofía de vida y de acción con más precisión, que espero que, en su día, sean de utilidad al lector. Esta filosofía de vida es en la 3ª Edad, de gran utilidad, pues te permite disponer de un extenso curriculum, que te puede ayudar, como lo hace, a escribir mis artículos, y lógicamente mis memorias si es que algún día seré capaz de acabarlas. De todas formas habrá que ponerles un punto final, pues seguramente o bien será una posible incapacidad o bien será por fallecimiento, que ya estuvo a punto de llegar a fines de 2018, cuando una angina de pecho, obligo a ensanchar mis arterias, aunque sin ninguna otra lesión que me haya dejado el más leve impedimento, permitiéndome mi paseo matutino de una hora, por la Dehesa de la Villa de Madrid,

La conciencia de esa potencial muerte, me deja bastante frio, pues creo haber vivido ya lo suficiente, y así pues solo queda para solazarme, la tremenda memoria que me acompaña. Conviene pues el ejercicio intelectual de escribir sobre los temas mas variados, aunque estemos en los tiempos del Covid 19.




BERNARDO RABASSA ASENJO. SECRETARIO RELACIONES INSTITUCIONALES Y COMUNICACIÓN del PARTIDO 3ª EDAD EN ACCIÓN. PRESIDENTE FUNDACIÓN FIECS (INSTITUTO EUROPEO PARA LA COMUNICACIÓN SOCIAL). PRESIDENTE DEL CLUB NUEVO LIBERALISMO S, XXI. CONSEJERO DE LA FUNDACIÓN PADRE DAMIÁN Y MADRE TERESA DE CALCUTA

Bernardo Rabassa

Presidente de clubs y fundaciones liberales. Miembro asociado de Alianza Liberal Europea (ALDE). Premio 1812 (2008). Premio Ciudadano Europeo 2013. Medalla al Mérito Cultural 2015. Psicólogo social. Embajador de Tabarnia.

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