www.diariocritico.com

Ucrania: ¡resiste!

miércoles 25 de febrero de 2026, 14:01h

En 2 ocasiones y con 7 años de diferencia he escrito largamente sobre el conflicto ruso-ucraniano -"Ucrania frente a Putin" (2015) y "Putin contra Ucrania y Occidente" (2022)-, y cada día que pasa, este me parece un conflicto más sorprendente e imprevisible. La "operación militar especial" -como dio el presidente Putin en llamar a la invasión-, según opinaban los más sesudos estrategas, iba a durar solo unos días. No en vano se tenía al ejército ruso como uno de los más temibles de la tierra y, sin embargo, 4 años después no ha dado ninguna muestra de que esa apreciación fuera cierta. Lo único que ha "aportado, o innovado", el conflicto ha sido su robotización generalizada por tierra, mar y aire. Ahora son más comunes los drones que los misiles lanzados desde uno y otro bando, y están más presentes que los bombardeos llevados a cabo por la aviación, o los lentos avances por tierra de los tanques. Las consecuencias, en todo caso, han sido letales en los dos frentes, pero está claro que el invasor es Putin y a él, y solo a él, son achacables los frecuentes bombardeos a la población civil, los ataques constantes a las infraestructuras energéticas ucranianas, la anexión de cinco provincias ucranianas y el secuestro de miles de niños que son llevados a Rusia.

Putin espera la rendición de Ucrania y Zelenski aguarda el colapso económico de su agresor y, entre tanto, los apoyos de Estados Unidos (más aún desde la llegada de Trump) y de Europa han llegado incluso a debilitar la Alianza Atlántica y hasta comienzan a ser cuestionados por una parte de los ciudadanos de uno y otro lado del Atlántico, que no ven la luz después del túnel en este conflicto cada día más cruento. Pero rendirse ante Putin lo único que puede traer consigo -ya se vio en 2014 en Kiev- es el preludio de una nueva invasión que volverá a intentar la anexión a Rusia de todo el territorio de Ucrania y, probablemente y a renglón seguido, de otros países europeos, empezando por los limítrofes y terminando por el resto del continente.

La guerra ruso-ucraniana es "el conflicto más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial", como ha dicho recientemente el presidente Zelenski. No le faltan razones para afirmarlo porque, según han concluido diversos organismos internacionales, el coste del conflicto en vidas humanas o en heridos graves está siendo extremadamente cruento. Las bajas rusas se estiman entre 1,1 millones y 1,4 millones, de las cuales entre 230.000 y 430.000 serían de muertos. Las bajas ucranianas son más difíciles de calcular, pero se estima que son unas 600.000 y los muertos entre 100.000 y 400.000.

Por otra parte, y pensando ahora exclusivamente en términos económicos, los daños directos causados por la guerra no son menores a 195.000 millones de dólares y el coste de la posible reconstrucción se calcula en unos 500.000 millones de dólares.

Pero los efectos no se quedan ahí, porque la diáspora de cientos de miles de mujeres y niños ucranianos (muchos de los cuales están en España) hace muy difícil reconstruir el país, aún en el caso de que algún día se llegue a un hipotético alto el fuego definitivo acordado entre las partes. A ello hay que añadir los efectos en la población que no ha querido o no ha podido abandonar su país y que está sujeta a constantes alarmas antiaéreas que impiden hacer cualquier actividad con normalidad, que cortan drásticamente el sueño de la población y que le meten el miedo en el cuerpo. Y, aunque todos los ciudadanos ucranianos tienen localizado el refugio más cercano a su casa en su ciudad para evitar en lo posible los efectos de los ataques rusos, nada de eso impedirá que durante varias generaciones los trastornos por ansiedad crónica y los shocks postraumáticos se extiendan a buena parte de la población.

Y, por último, y desde el punto de vista internacional, es más que evidente que el mundo es más imprevisible cada día y, por extraño que parezca, no hay escenario imposible en un futuro más o menos próximo o lejano, que no excluye la generalización del conflicto hasta desembocar en una posible Tercera Guerra Mundial. Algunos países de Europa (Alemania, Francia, Polonia, Italia, Reino Unido, Suecia, Hungría…) son cada vez más conscientes de ello y ya han comenzado a prepararse para el peor de esos escenarios. Sánchez, por el contrario, cree que España está muy lejos del foco...

José-Miguel Vila

Columnista y crítico teatral

Periodista desde hace más de 4 décadas, ensayista y crítico de Artes Escénicas, José-Miguel Vila ha trabajado en todas las áreas de la comunicación (prensa, agencias, radio, TV y direcciones de comunicación). Es autor de Con otra mirada (2003), Mujeres del mundo (2005), Prostitución: Vidas quebradas (2008), Dios, ahora (2010), Modas infames (2013), Ucrania frente a Putin (2015), Teatro a ciegas (2017), Cuarenta años de cultura en la España democrática 1977/2017 (2017), Del Rey abajo, cualquiera (2018), En primera fila (2020), Antología de soledades (2022), Putin contra Ucrania y Occidente (2022), Sanchismo, mentiras e ingeniería social (2022), y Territorios escénicos (2023) LInkedIn: https://www.linkedin.com/in/josé-miguel-vila-8642271a/

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios