Opinion - Fernando Jáuregui

Es, me temo, el momento de negociar con la banda

17-11-2008 - Fernando Jáuregui
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Es, me temo, el momento de negociar con la banda

La detención del jefe de los comandos más sanguinarios de ETA, Txeroki, significa un indudable paso adelante en el camino, irreversible, de la desaparición de la banda terrorista. Todo indica que en ETA se están moviendo muchas cosas, que los pistoleros están divididos, más que nunca, entre los que son partidarios de la negociación (con ‘Josu Ternera’ a la cabeza) y los que no (con el ahora encarcelado ‘Txeroki’ como principal y más violento representante de esta tendencia). Ha llegado el momento de que el Estado aproveche la ocasión y dé el golpe más certero para acabar con ETA: negociar con la banda.

Pero, contra lo que ocurrió en la legislatura anterior, sin concesiones. Sabiendo que no puede darse un trato de favor a un preso etarra como De Juana, ni considerar “hombre de paz” a Otegi (no públicamente, al menos), ni decir que no se puede ilegalizar a un partido (ANV) para sí ilegalizarlo dos meses después, ni permitir manifestaciones ilegales, ni...Los presos de la banda, juzgados de acuerdo con las normas de un estado de derecho y condenados a las penas de prisión correspondientes, han de cumplir íntegras sus penas, como delincuentes comunes que son. De hecho, la seguridad de que van a consumir lo mejor de sus vidas en la cárcel es algo que está haciendo reconsiderar muchas cosas a muchos en ETA.

¿Qué es lo que hay que negociar? No, desde luego, la excarcelación de presos, por muy arrepentidos que se muestren; ni una autodeterminación para la independencia que sería contraria a las leyes; ni cualquier cambio en el statu quo de Navarra. A cambio de que dejen las armas y abandonen la clandestinidad para pelear como se debe en una democracia, es decir, jugando con las reglas de la política, el Estado puede acercar a los presos de la banda al País Vasco (está previsto en la Constitución, y ahora hay más etarras encarcelados que nunca) y permitir una salida mínimamente airosa a quienes, sin delitos de sangre, han huIdo por la frontera, si desean regresar.

Sospecho que solamente esta negociación pacificaría por completo el País Vasco y daría al traste con una pesadilla que dura ya desde hace casi cuatro décadas, demostrando que los métodos exclusivamente policiales no están sirviendo para nada definitivo. Hay que completarlos -que no sustituirlos, ojo- con lo que podríamos llamar ‘métodos políticos’.

Existen ya unas bases para un posible entendimiento sin cesiones vergonzantes para el Estado ni menoscabo de la dignidad de las víctimas: se establecieron durante las conversaciones en Loyola entre los socialistas vascos, el PNV y Batasuna, y desembocaron en un documento que el Gobierno Zapatero podría haber aceptado, aunque todo se rompió cuando ETA impuso a Batasuna nuevas condiciones, inasumibles, referentes a la incorporación de Navarra a Euskadi. Pero eso era, claro, cuando la banda estaba algo más fuerte que ahora.

Y ahora todo puede, debe, ser diferente. Se les puede ganar, les ganaremos; se trata, nada más y nada menos, que de emplear en dosis adecuadas la flexibilidad, la firmeza, la justicia, la inteligencia y la astucia. En todo ello, y por supuesto en razón y en fuerza, les superamos ampliamente: ellos son los malos, todos los demás estamos del buen lado y frente a ellos.

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Comentarios de los lectores
Enviado por: Genaro / 18-11-2008 19:06
Finalmente habrá que “hablar” con ETA, pero no "negociar". ETA debe de entregar las armas como hizo el IRA y disolverse como organización. Una vez hecho esto, el gobierno, con calma, sin prisas y en forma de goteo, podrá ir suavizando la duración de las condenas de los presos. Pero hasta que la estorsión, los atentados y la kaleborroca no terminen, de sentarse en una mesa, nada de nada. Los etarras no son de fiar y cualquier gobierno que se apresure, perderá las siguientes elecciones.
Enviado por: Rafael M / 18-11-2008 13:42
Coincido con usted Sr. Jaúregui en que quizá ahora es cuando hay que usar más la astucia, es decir, hacerles ver que están derrotados y que no les queda otra salida que el abandono voluntario de las armas. Por supuesto, ninguna negociación política: Ni mesas de Loyola ni nada que se le parezca. Eso es lo que querría el nacionalismo, tanto el radical como el "moderado": Ganar fuera del sistema democrático lo que no ganan en él. Usted dice que los presos deberían cumplir integramente sus penas. Así debería de ser, son delincuentes comunes. Y no han mostrado nunca el más mínimo arrepentimiento por nada de lo que han hecho, ni es previsible que lo hagan. Sin embargo, puede que haya alguno que haya actuado así (no se haya arrepentido) por miedo a quebrar la disciplina de la banda y acabar como Yoyes, con un tiro en la nuca. Pienso que al que muestre arrepentimiento claro y sincero, pida perdón a sus víctimas, y les indemnice según figura en su condena, quizás debería ser tratado mejor que los otros. ¿No sería eso parte de la astucia? Desde luego la principal exigencia de ellos en la hipotética negociación sería exigir mejoras o directamente la amnistía para sus presos. Creo que habría que hilar muy fino ahí, ir caso a caso. Hay aun gente fanatizada e incluso algunos que viven del impuesto revolucionario que no quieren que su guerra acabe. En fin, que creo que el Gobierno tendrá la lección aprendida de la última vez. Para mí la clave está en no ceder un ápice en temas políticos. Bastante nacionalismo obligatorio tenemos ya.
Enviado por: antonio / 18-11-2008 12:46
La izquierda como siempre.
Enviado por: José Romero P.Seguín / 18-11-2008 7:19
“Aurrera bolie”, decía Tkomin y Ud.…, pues eso, tolerancia, inteligencia, astucia, paz, negociación, en una palabra esperanza para ellos y con ella impulso para que siga girando la bola y seamos todos frontón. De pena.
Enviado por: pepin / 17-11-2008 22:18
Ya está determinada prensa con la matraca que ya conocemos. Me resisto a adjetivar su comportamiento señor Jauregui, a mi, permítame, me da asco. Ni una sola mención a las víctimas, se sienten deseos de llamarles gentuza. En todo caso, no se preocupe, tengo la impresión que nunca han dejado de negociar, repito negociar, cuando el preboste del PSE habla de volver a las andadas, me refiero al maltratador convicto, ese sujeto no mueve su bocaza de rata, sin el permiso de su jefe. O sea, que según usted, si la banda está debil, hay que negociar, (la palabra es suya, la desvergüenza también). Esa opinión la tienen también caballeros como el Ternera, aparte de los ambiguos oportunistas, recogedores de nueces del PNV. En fin..la cobardía no es patrimonio único de ciertas ratas. Hoy no le mando un saludo porque me mancha.
Enviado por: Clarín / 17-11-2008 21:44
Cuando Vd. dice, Sr. Jáuregui que es hora de negociar con la banda, ¿se refiere a banda como al PSOE o como a ETA? porque me parece a mí que quien tiene que ir a la negociación, y con premura, son los terroristas no el partido en el gobierno.

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