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Noelia Vera (Podemos): "Nosotros le tenemos mucho más respeto a las instituciones que los partidos tradicionales"

viernes 31 de marzo de 2017, 10:14h
Noelia Vera (Podemos): 'Nosotros le tenemos mucho más respeto a las instituciones que los partidos tradicionales'
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(Foto: Dani Gago/Podemos)
Noelia Vera es la nueva co-portavoz de Podemos, cargo que comparte con Pablo Echenique desde la reestructuración que realizó el partido después de la Asamblea Ciudadana de Vistalegre II y que compatibiliza con sus tareas como diputada. Gaditana, de 31 años y periodista de profesión, su camino se cruzó con el de Pablo Iglesias cuando se incorporó al programa 'La Tuerka' en 2014 como responsable de redacción y en el que también ha sido presentadora. Vera recibe a Diariocrítico en su despacho en el Congreso de los Diputados, situado justo al lado del de Irene Montero y el de Iglesias, para hablar del debate sobre los límites de la libertad de expresión, las 'formas' de Podemos en la Cámara Baja o la relación con el PSOE y las posibilidades que ofrece la legislatura.

¿Cómo valora la condena a Cassandra Vera por hacer chistes sobre Carrero Blanco en Twitter?

La verdad es que es una absoluta barbaridad que esto pase en un país democrático como se supone que es España. La sentencia es completamente desmesurada, no sólo por el año de prisión -que también-, sino porque se le aplique esta condena a una mujer de 21 años, que está estudiando una carrera. Esto supone que se la inhabilite durante siete años, que no pueda aspirar a una beca cuando pertenece a una familia con recursos bastante humildes y, como ella bien decía a través de sus redes sociales, que se le esté fastidiando la vida.

Lo valoramos como una absoluta falta de respeto hacia la democracia. En este país hemos visto muchos comentarios a través de las redes sociales de gente anónima, de gente con responabilidad y peso público, de gente conocida de los medios de comunicación que han dicho completas barbaridades. Por ejemplo, a Podemos, cuando hicimos la manifestación el 31 de enero (de 2015) en la Puerta del Sol, había gente que decía que podía explotar una bomba ahí y así nos aniquilaban a todos. Evidentemente esos comentarios no nos gustan, pero no creemos que se deba ir a la cárcel por eso.

Desde luego, hay que proteger la libertad de expresión y hay que poner los mecanismos para protegerla. Además, Cassandra no es la única. Hemos visto a humoristas, a cantantes, a compositores o a escritores sentarse en un banquillo por decir cosas. En este caso, se están refiriendo a cosas que ocurrieron cuando ella ni siquiera había nacido. Así que, en resumen, una absoluta barbaridad.

Esta semana han presentando una proposición no de ley en la que piden una revisión de los delitos que afecta a la libertad de expresión, citando casos como el de Cassandra, Cesar Strawberry, los titiriteros, etc. ¿Qué creen que hay detrás de estos casos y en qué sentido creen que se debería hacer esa revisión?

Es que estamos gobernados por el PP, al que no le gusta que se den opiniones en su contra. Si no, no habría aprobado esa 'Ley Mordaza' contra la que estamos luchando. Al final se resume todo en eso, en callar opiniones, en silenciar a gente que ve el mundo de otra forma y que se expresa a través de las artes o las redes sociales. Creemos que hay que tener mucho cuidado con eso. Todos los casos que has nombrado se han juzgado por enaltecimiento del terrorismo. Yo no sé cómo lo verá el resto de la gente, pero yo no veo a Cassandra como una persona sospechosa de enaltecer el terrorismo, ni muchísimo menos. Ha dicho quizás una cosa fea, una cosa fuera de lugar, pero en absoluto tiene nada que ver con el terrorismo.

Nosotros lo que decimos es que el Gobierno tiene que estudiar ciertas medidas con las fuerzas parlamentarias de la oposición para evitar que, bajo la lucha contra el terrorismo, se empiecen a aplicar medidas que van en contra de las libertades recogidas en la Constitución, como es la libertad de expresión. Ofrecemos un paquete de medidas, entre ellas que se luche contra el terrorismo, por supuesto, con todas las medidas que sean necesarias, pero que bajo esa norma no se camuflen otro tipo de sentencia que no tienen nada que ver y que lo que hacen es juzgar opinión.

En la iniciativa argumentan la ambigüedad del artículo que recoge el enaltecimiento del terrorismo en el Código Penal. ¿Por qué proponen trabajar en la línea de suprimir este artículo en vez de modificarlo?

Una cosa es la lucha contra el terrorismo -que tiene que estudiarse con mucha seriedad- y otra es que la lucha contra el terrorismo sirva para aplicar otro tipo de medidas sancionadoras contra otro tipo de prácticas que no tienen absolutamente nada que ver, como es el derecho a opinar a través de las redes sociales, de las artes, de los medios de comunicación o de lo que sea. Son dos cosas que no tienen nada que ver, como estamos viendo en el caso de Cassandra. Esta niña no está haciendo nada para enaltecer el terrorismo y, sin embargo, ese es el artículo en el que se acogen para aplicarle una sentencia de un año. Esto es lo que hay que revisar.

Lucha contra el terrorismo, por supuesto, con todas las medidas que sean necesarias desde el punto de vista político y jurídico, pero, por otro lado, protección a la libertad de expresión. Entiendo que pueden ser bromas que para determinadas personas resulten desagradables y que incluso les pueda ofender, pues que se estudien otras sanciones.

Por aclararlo, ¿Podemos está de acuerdo con que exista un tipo penal de enaltecimiento de terrorismo que se aplique de forma estricta en, por ejemplo, casos de justificación del terrorismo yihadista?

Nosotros vamos a estar con todo lo que tenga que ver con la lucha contra el terrorismo. De hecho, presentamos un paquete de medidas específicas para ese tema en concreto que van más allá del ámbito de la comunicación y tienen más que ver con los cortes de financiación de las redes terroristas. Tenemos unas propuestas muy claras para luchar contra el terrorismo y no estamos pidiendo que se deje de luchar contra eso o que se deje de aplicar la ley en esos casos. Lo que estamos diciendo es que no se puede confundir. Para eso instamos al Gobierno a que se siente en una mesa con el resto de fuerzas parlamentarias para estudiar otras vías para que no se mezcle el enaltecimiento del terrorismo con delitos de libertad de expresión. Por supuesto, todo lo que tenga que ver con lucha con el terrorismo se tiene que quedar ahí, todo lo que sea enaltecimiento del terrorismo real se tiene que quedar ahí, pero hay que estudiar cómo separar los dos casos.

Otra de las polémicas de esta semana ha sido la queja que está estudiando la Mesa del Congreso contra las formas de Podemos. ¿Les ha sorprendido?

La verdad es que sí. Cuando nosotros llegamos al Congreso por primera vez, me acuerdo que una de las cosas que más nos sorprendía era la reacción del PSOE y del PP cuando hablaba alguno de los contrarios en la tribuna: abucheos, golpes encima de la mesa, muchas veces insultos,... Y ellos nos decían 'esto forma parte del calor parlamentario, esto siempre ha sido así'.

Nosotros venimos del activismo, venimos de las calles, de las manifestaciones, de las protestas sociales, del 15-M, de plataformas de afectados por la hipoteca, etc. Somos activistas y, para mi, ponerme una camiseta azul en defensa del agua o una camiseta verde cuando una compañera va a defender la educación pública no me parece que sea ir contra el decoro, como están diciendo. Forma parte de nuestro ADN, de nuestra forma de ser, y creo que nosotros le tenemos muchísimo más respeto a las instituciones públicas que los partidos tradicionales que llevan aquí toda la vida. Creo que no estamos haciendo absolutamente nada contra la institución. Nosotros por lo menos escuchamos cuando hablan, no como el resto de partidos que nos insultan mientras estamos hablando.

La diputada Noelia Vera inteviene en el pleno en el debate sobre RTVE/ Foto: Dani Gago (Podemos)

¿Hay debate dentro del grupo parlamentario sobre cómo lograr el equilibrio para que los gestos no eclipsen las cuestiones de fondo?

Es verdad que nosotros hicimos muchas acciones en el Congreso, sobre todo en la primera etapa, en la legislatura corta, porque llevamos todo esto en la sangre política. Y fueron acciones creo que positivas y que al principio dieron mucho que hablar. Si echamos la vista atrás, acuérdate de lo que dio que hablar que Carolina Bescansa trajera a su bebé el día de la toma de posesión. Pero para nosotros, eso iba mucho más allá. Estábamos hablando de conciliación, de igualdad, de los derechos de las mujeres profesionales. Nosotros siempre hacemos las cosas cuando hay un sentido político detrás.Y no hay un debate en torno a si lo tenemos que hacer o no, hay un apoyo continuo a esto.

Creo que el respeto a las instituciones debería empezar por el respeto a la gente y que los que llevan aquí 20 o 30 años deberían empezar a legislar a favor de la gente y no en contra de ella que es lo que estamos viendo cada día. Ese es para mi el respeto que hay que tenerle a la institución. Desde luego, que llevemos una camiseta no forma parte de nuestro debate porque nos parece de lo más natural.

¿Qué harían en el caso de que la Mesa del Congreso concrete esa queja general contra Podemos?

Habrá que verlo, habrá que ver qué dice la Mesa y cuáles son sus argumentos, que nos especifiquen si estamos violando algún tipo de artículo del reglamento y, una vez se pronuncien, se someterá a debate entre nosotros o no. Pero ya te digo, no creo que sea así. Veo una doble vara de medir. Yo no veo a la presidenta del Congreso -con todo el respeto que se le tiene, porque hay que tenérselo- parar ciertas conductas que son incluso agresivas verbalmente de diputados de otras bancadas cuando nosotros estamos hablando. Si se pone encima de la mesa que hay que comportarse o estar dentro de la Cámara de otra forma tendría que ser para todos por igual.

Desde luego, consideramos que hay un trato desigual hacia nosotros desde que llegamos al Congreso, precisamente porque nuestra presencia simboliza que las cosas han cambiado y que las formas de hacer política han cambiado. Somos gente normal, no somos gente que vengamos de protocolos institucionales arraigados desde la antigüedad, somos gente mucho más fresca, que hacemos las cosas como las sentimos. Por eso cuando salimos a defender una propuesta, si es sobre un tema que al que la está exponiéndo le duele dentro, se le nota. Y la voz se sube, los gestos se amplifican y el ceño se fruñe. Y estas cosas pasan porque sentimos las cosas y somos gente normal, no gente creada para ser políticos profesiones, como pasa en el resto de formaciones políticas.

¿Qué les ha llevado a decir desde hace semanas que el Gobierno lo tiene "todo atado" para aprobar los presupuestos?

Lo estamos viendo. Fíjate como todos los diagnósticos que hemos ido haciendo desde que llegamos al Congreso se están cumpliendo. Nosotros decíamos desde el principio que esa triple alianza iba a existir. Cuando surgió Podemos y se presentó a las elecciones europeas, a partir de ahi algo pasó, y lo que se consideraba algo novedoso y fresco de repente se convirtió en la caza y captura de muchos medios de comunicación, de mucha gente con poder y de muchas fuerzas políticas.

Lo veíamos venir, sabíamos que Mariano Rajoy iba a ser el presidente, que Pedro Sánchez y el PSOE no iban a hacer un pacto de progreso con nosotros bajo la excusa de Ciudadanos, sabiendo que pactando con Ciudadanos ya nos iban a dejar fuera porque no podíamos ponernos de acuerdo en las medidas económicas. Ahora lo volvemos a ver con los Presupuestos Generales del Estado, veíamos ya esta semana que Ciudadanos anunciaba que iba a apoyar los presupuestos y, si nada escapa del pronóstico, se pondrán de acuerdo con el PSOE con la maniobra de dejar a un diputado de Nueva Canarias prestado al PP. Y finalmente saldrá adelante la triple alianza otra vez. Para eso lo han hecho, para sacar adelante proyectos que sigan manteniendo las políticas de austeridad, de precariedad y de recorte que beneficien el manteniemiento de sus privilegios y de su forma de entender este país que, desde luego, no tiene nada que ver con la nuestra.

¿Consideran que el Gobierno es fuerte a pesar de, por ejemplo, la derrota que sufrió con el decreto de la estiba?

Yo espero que lo que ha pasado con el decreto de la estiba pase en más ocasiones. Estamos contentos de que los trabajadores y las trabajadoras ganaran y que consiguieran que el PSOE votara por una vez del lado de la gente y no se pusiera de acuerdo con el PP, que es lo que suele pasar. En ese sentido estamos muy contentos y esperamos que se dé más veces, pero creo que esto no va a pasar en cuanto a los presupuestos porque no les conviene. Les conviene mantener el sistema de los privilegios y una forma de hacer política que deje fuera a las mayorías y que nos deje fuera a nosotros, que somos quienes realmente representamos un cambio.

Creo que Mariano Rajoy lo tiene fácil aunque aparente que no. Creo que esto lo tienen hablado desde hace mucho tiempo, no creo que sea sorpresa de última hora. Sólamente hay que ver, por ejemplo, el pacto entre el PP y Ciudadanos sobre medidas contra la corrupción que, bajo mi punto de vista, es papel mojado. Es lo que decimos siempre: Ciudadanos y el PSOE son un ministerio de maquillaje de las políticas austericidas del PP que al final no pretenden cambiar nada. Si quisieran luchar contra la corrupción, lo primero que a nosotros se nos pasa por la cabeza es no pactar con el partido más corrupto de Europa, dicho por la ley. Insisto, se veía venir que las tres fuerzas de la triple alianza se iban a poner de acuerdo. Está por ver qué hace el PSOE pero, vamos, parece claro y en botella.

Los portavoces de Podemos, Pablo Echenique y Noelia Vera durante una rueda de prensa/ Foto: Dani Gago (Podemos)

¿Cuál debe ser el rol de Podemos en el Parlamento si consideran que el Gobierno puede tener estabilidad gracias al PSOE y Ciudadanos?

Nosotros vamos a seguir haciendo lo que siempre hemos hecho, que ha sido hacer propuestas que pongan en el centro del debate político las necesidades de la gente. Es lo que venimos haciendo desde nuestra acción institucional dentro de los parlamentos autonómicos, de los ayuntamientos del cambio y del Congreso y es lo que venimos haciendo también en la calle. Nosotros articulamos una forma de hacer política en la que no se puede separar lo institucional de la política de la calle. Entendemos que la presión social de un colectivo fuerza a que los distintos grupos políticos al final aquí tomen otro tipo de posturas. Vamos a estar defendiendo esos intereses de las mayorías y a trasladarlos al Congreso.

No obstante, no nos gusta el plan de tener a Rajoy cuatro años de presidente. No creo que nos podamos permitir eso y más con las noticias que estamos viendo todos los días. Esta semana se destapaba que la patronal financió de forma ilegal al PP de Madrid para que costease su campaña. Es un ejemplo más de lo que venimos viviendo todos estos años: corrupción y más casos de corrupción. En este sentido, creemos que no hay por qué aguantar cuatro años de Rajoy. Si el PSOE quisiera, los números siguen dando y creo que hay motivos suficientes por los que impedir que el PP siga al frente de este Gobierno. Sé que están en su proceso interno y ahí no nos metemos, tendrán que pasar por sus debates, pero confiamos en que, después de eso, se pueda estudiar una vía alternativa.

Sin embargo, ya llegaron a un acuerdo puntual con PSOE y Ciudadanos para la comisión de investigación sobre la financiación del PP. ¿Esa visión de una 'triple alianza' más o menos estable puede impedir o no que se repita esta suma en otros asuntos?

Es que hay asuntos como por ejemplo la lucha contra la corrupción en los que es más fácil ponerse de acuerdo. Aún así con matices, pero es importante recalcar que hay cosas en las que sí nos podemos poner de acuerdo. Cuando hablábamos con Ciudadanos para que, por ejemplo, se eliminaran aforamientos o se limitaran los cargos, a priori cómo vamos a decir que nos parece mal. Es más, nos parece bien e incluso nosotros aplicamos esas medidas en nuestra forma orgánica de partido.

Ahora bien, insisto, cuando no sean maquillaje o sea propuestas para sostener las políticas del PP, pues ahí podremos estudiarlo. Si hablamos de querer luchar contra la corrupción, muy bien, a nosotros nos dan una vía muy hermosa que es la de preguntarle a la gente si cambiamos la Constitución o no para hacer reformas de verdad, no sólo para dos o tres medidas que quedan muy bien pero que en el fondo no cambian nada. Mucho me temo que gran parte de sus propuestas son demasiado superficiales para lograr algún tipo de cambio, con lo cual nosotros siempre acabamos yendo más allá.

Nosotros no vamos a hacer lo que nos hizo el PSOE hace una semana con la propuesta de ley de la eutanasia. Si el PSOE o cualquier fuerza política presenta una propuesta que tiene sentido y relevancia para las mayorías sociales, nosotros desde luego vamos a estar ahí. No tenemos ningún tipo de problema en asumirlo, en dejar que cada uno se cuelgue la medalla que quiera y en mirar más allá que lo que pase en estas cuatro paredes, que es que se haga un beneficio para la gente.

¿La relación de Podemos con el PSOE va a variar dependiendo de qué candidato gane en sus primarias o no?

Se nos pregunta mucho por esta cuestión, como es normal, pero estamos intentando no meternos, y no meternos de verdad. Nosotros cuando teníamos nuestro Vistalegre II hace nada pedíamos que no se metieran otras fuerzas políticas a intentar influir en el proceso de primarias. En ese sentido, hacemos lo mismo que pedimos. No puedo valorar qué haríamos con Pedro Sánchez, con Susana Díaz o con Patxi López.

Sí podemos mirar al pasado y ver la trayectoria. Han pasado muchas cosas en el PSOE, que nos influyen de forma directa. Las declaraciones que Pedro Sánchez dio a Jordi Évole en la entrevista cuando ya había sido expulsado prácticamente de su partido dejaban claras muchas claves que nosotros veníamos diciendo y sospechando desde hacía mucho tiempo, que es que había cierta parte del PSOE -encabezado por Felipe González, Susana Díaz, Rubalcaba, Zapatero y con el apoyo de Cebrián en PRISA y de otros actores- que no querían un gobierno de progreso. Entendemos que hay una parte del socialismo -de los votantes- que sí entienden que pudiera haber una fuerza progresista de cambio a través de un Gobierno formado por el PSOE y por nosotros.

Y decía antes, si después de que pase su congreso -gane quien gane-, se pueden explorar nuevas vías para que el partido de la corrupción no siga gobernando este país, a nosotros nos parecerán vías bastante interesantes. Ahora bien, dudo mucho que eso pase porque si hubiera habido una intención real, hubiera pasado ya. Gane quien gane también creo que hay otras fuerzas detrás de los candidatos a las primarias que hacen cierta presión para que al final nada cambie, todo se quede igual y, si hace falta que siga Mariano Rajoy, que siga con tal de que no les desmonten el chiringuito.

Cuando dice que estarían dispuestos a explorar vías alternativas para que no siga Rajoy en el Gobierno, ¿se refiere a una moción de censura?

Los números siguen dando, lo decimos siempre. No tenemos por qué comernos cuatro años más de Mariano Rajoy y de políticas de austeridad, de recorte, de pobreza y de desigualdad. Habrá que verlo después de que ellos pases por el proceso interno que tienen que pasar, nosotros siempre vamos a estar abiertos a un Gobierno de progreso. En el momento en el que ellos quieran y haya las fuerzas suficientes de otras fuerzas para que eso se pueda dar. De momento, han tenido tiempo para hacerlo y no se ha hecho, con lo cual, soy pesimista en el futuro, no creo que haya intención en el PSOE para que eso pase. Pero desde luego nosotros lo decimos muy claramente: cuanto antes quitemos al partido de la corrupción del Gobierno, pues muchísmo mejor.

Noelia Vera en el hemiciclo del Congreso de los Diputados/ Foto: Dani Gago (Podemos)

¿Cómo definiría la actual situación interna de Podemos tras la tensión vivida antes de Vistalegre II?

Vistalegre II creó momentos para todo, momentos de mucho debate y quizás también de tensión entre las diferentes candidaturas, fruto de cómo somos nosotros y de nuestra naturaleza de debatirlo absolutamente todo. Somos gente crítica, con pensamientos muy claros, con ideas y que al final pone en común todo lo que hace. Pero nosotros lo dijimos en la propia asamblea, de forma independiente del resultado, a partir del lunes más humildad, más tranquilidad, más debate sosegado, más unidad y más trabajo en común. Eso es finalmente lo que se está empezando a ver ahora, que todo está volviendo a la normalidad. Es verdad que hemos vivido un tiempo de transición, con nuevos miembros en la ejecutiva, nuevas responsabilidades, nuevos documentos que ahora se tienen que aplicar también en el resto de territorios. Estamos en una fase de transición tranquila, con voluntad de trabajar en unidad y de ganar las elecciones en el 2020. Fruto de eso comenzaron las reuniones del Gobierno en la sombra -nosotros lo hemos bautizado como 'Rumbo 2020'- con la idea de que trabajemos precisamente en las políticas de Estado que aplicaríamos a partir de una posible victoria en 2020 de forma conjunta y con la asitencia de expertos de la sociedad civil. Así que creo que sí, que pasamos la tormenta de cualquier proceso interno que se precie, y ahora estamos todos en lo mismo.

¿Pueden garantizar que esa tranquilidad va a ser la tónica habitual y que no se van a reabrir las diferencias que vimos antes de Vistalegre II?

Bueno, adivina de momento no soy, pero yo espero que sí. Está siendo la tónica habitual de trabajo, no solamente de forma orgánica dento del partido, sino también en los Parlamentos. Por ejemplo, aquí en las comisiones del Congreso estamos todos absolutamente trabajando en el mismo sentido y en la misma dirección, también en nuestra estrategia conjunta con las confluencias y con nuestros aliados de IU, que es ganar en 2020 e intentar cambiar todo lo que se pueda cambiar antes de 2020. Yo creo que la tónica está ya sobre la mesa y espero que se mantenga, ahora tenemos ya un objetivo más importante.

Hemos pasado un tiempo que ha sido largo e intenso de mirarnos el propio obligo, porque somos una fuerza política que nació y creció en muy poco tiempo. Tuvimos demasiadas campañas electorales, cosa que no te permitía repensarte o pensar en estrategias políticas conjuntas sino en ir solventando cosas e ir constuyéndonos a nosotros mismos sobre la marcha. La frase típica de Errejón aquí tiene mucho sentido, aprendimos a correr atándonos los cordones. Y claro, cuando ha pasado toda esa etapa ya nos hemos podido parar y asentar una estrategia que tenga sentido y que sea lo más efectiva posible para ganar este país. Y yo creo que en ese sentido vamos a seguir trabajando porque tenemos muy claro que aquí el objetivo es ganar las elecciones al PP y al PSOE, no sólo a nivel estatal sino también en las próximas elecciones autonómicas y municipales.

¿Existe riesgo de ruptura en Podem Catalunya por las discrepancias sobre el nuevo sujeto político catalán?

Ahí quiero ser también muy prudente porque soy portavoz estatal y, como tal, lo responsable es mantener cierta prudencia con los procesos autonómicos. Lo hemos tenido con el resto de comunidades autónomas y más ahora cuando uno de los criterios que salió ganador en el proceso de Vistalegre es que sea cada comunidad autónoma la que lleve a cabo su proyecto de alianza como considere oportuno con el conocimiento de causa de ser de ese territorio y no bajo la tutela de ningún grupo desde Madrid.

Ahora bien, lo decía el otro día Pablo Iglesias, espero que se solucione, la verdad, porque creemos que la unidad es el único camino para hacer frente a un poder que está ya muy arrigado, más en Cataluña. Sabemos que las fuerzas gobernantes, además del proceso independentista que es lo que colma las portadas todo el tiempo, forman parte de una élite que sigue precarizando y oprimiendo con sus políticas a las mayorías populares. La única forma de combatir eso es facilitando todos los procesos de unidad de la mejor manera que se pueda. Es lo único que me atrevo a decir desde aquí, obviamente son sus procesos, son sus debates, pero la unidad siempre fue la mejor aliada desde que nacimos y creo que ese tiene que seguir siendo el camino. Cuanto más unidos estemos, más fuertes vamos a ser para acabar con el sistema de privilegios y de vieja política de las élites. Veremos a ver cómo acaban los procesos y esperemos a que de aquí hasta que se celebren elecciones pueda haber un acuerdo real.

Lo que estamos viendo es que hay una dirección autonómica que está actuando contra la posición de la dirección nacional, o al menos, la de Pablo Iglesias. Ustedes defienden la autonomía de la dirección catalana, pero ¿esto implica que están atados de manos? ¿no se contempla ningún mecanismo para ayudar a desbloquear la situación?

Nosotros no podemos incidir en procesos internos de nuestros compañeros y compañeras de Cataluña porque no sería responsable y porque no es lo que hemos aprobado en nuestro proceso interno. Creo que es importante que ellos tomen una decisión pensando en la mayoría de la gente y en las políticas de cambio que queremos aplicar en todos los rincones de este país. Insisto, tienen que ser ellos quienes encuentren una solución por mucho que nosotros podamos dar una opinión generalizada de respeto a la unidad y de posicionamiento a favor de ella.

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