El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Eduardo Rodríguez, ha expresado su firme oposición a los planes del Gobierno de Estados Unidos para llevar a cabo una venta masiva de armamento a Taiwán.
En su declaración, enfatizó la importancia del principio de "una sola China", reafirmando así el compromiso de Cuba con esta política.
La postura cubana se alinea con su histórica defensa de la soberanía y la integridad territorial, rechazando cualquier acción que pueda desestabilizar la región. Este rechazo no solo refleja las preocupaciones sobre el equilibrio en Asia, sino también un llamado a la comunidad internacional para que respete los acuerdos establecidos.
Apoyo a la soberanía china
Cuba ha reiterado su apoyo incondicional a la República Popular China, destacando que cualquier intento de intervención externa es visto como una amenaza. El Ministro subrayó que el fortalecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Taiwán podría generar tensiones innecesarias en el área, lo cual no beneficia a nadie.
En este contexto, el Gobierno cubano insta a todos los países a actuar con responsabilidad y respeto hacia los principios fundamentales del derecho internacional. La defensa de la paz y la estabilidad en la región es un objetivo primordial que debe ser priorizado por todas las naciones involucradas.