En un tenso debate en la Asamblea de Madrid, durante la sesión de control al Gobierno regional, la presidenta autonómica Isabel Díaz Ayuso ha rechazado categóricamente la creación de un registro de médicos objetores de conciencia para el aborto, a pesar de la exigencia del Ejecutivo central.
Ayuso calificó la medida como una "lista negra" y aseguró que "nunca" la implementará. En respuesta a la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, la presidenta afirmó: "Váyanse a otro lado a abortar". Esta declaración se produce tras la carta enviada por el Ejecutivo a las comunidades de Madrid, Aragón, Asturias y Baleares, dándoles un plazo de 3 meses para crear el registro que establece la ley.
Ayuso sostuvo que el registro "pone en riesgo" artículos de la Constitución y advirtió que no habrá señalamientos en su comunidad. "No se va a señalar en la Comunidad de Madrid. ¿Le parece poco? Pues váyanse a otro lado a abortar", zanjó.
El origen del conflicto
El Gobierno central anunció la semana pasada su intención de proponer una reforma constitucional para incluir el derecho al aborto en la Carta Magna. Esta medida llegó después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, enviara una carta a las comunidades autónomas mencionadas, instándolas a poner en marcha el registro de médicos objetores.
Durante la sesión de la Asamblea, Ayuso instó a Bergerot a que preguntara "a sus amigos de Hamás y el mundo musulmán qué opinan del aborto". También advirtió que no piensa "obligar" a "ningún médico de la Comunidad de Madrid a "actuar contra su conciencia y su libertad".
Por su parte, la portavoz de Vox en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, se mostró a favor de la postura de Ayuso contra la ley del aborto, pero cuestionó por qué "no se opone también" a la legislación sobre el reparto de menores extranjeros no acompañados.
Sánchez reacciona en redes sociales
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió a las palabras de Ayuso a través de un mensaje en redes sociales. En su texto, Sánchez advirtió que no "van a permitir" que se obstaculice el derecho al aborto.
El Ejecutivo, según el presidente, utilizará "todos los instrumentos legales a su alcance" para "garantizar que los derechos y la dignidad de las mujeres se respetan, también en Madrid".
Concluyó su mensaje con una advertencia: "Y, si hace falta, llegaremos hasta la Constitución y el Constitucional".