Bajo la batuta del director de Madridiario, Juan Pajares, la primera mesa de debate en la XXIII Jornadas de Medio Ambiente, Desarrollo Sostenible y Economía Circular, titulada 'Economía circular en acción: residuos que se transforman en Energía', ha puesto de relevancia la trascendental importancia de impulsar la economía circular hacia un futuro verde y más sostenible.
Así, el coloquio ha invitado a "repensar el valor de los residuos como una oportunidad" de responder a las necesidades energéticas, tanto de la región como del conjunto del país, "generando energía limpia" y, al mismo tiempo, "reduciendo la dependencia actual de fuentes contaminantes".
Todo, en consonancia con las exigencias de la Unión Europea, con la vista puesta en alcanzar dos cifras mágicas: el 65 por ciento de reciclaje y el 10 por ciento de residuo a vertedero con vistas al año 2035. Un objetivo, no obstante, ha reconocido el director técnico de FCC Medio Ambiente, Javier Cerezo, para el que aún resta "mucho por hacer".
Precisamente en cuanto a la reducción de residuos que terminan en vertedero, ha añadido a renglón seguido el mismo ponente, se debería apostar por un modelo de impuestos similar al del Reino Unido. En la práctica, ligeramente mayor. Y es que, "la diferencia entre hacerlo bien o desaprovechar material es de apenas 30 euros por tonelada".
Por su parte, el director general de Tratamiento de Residuos de Valoriza, José Antonio García Galdón, ha destacado el papel crucial que debe jugar a este respecto el biometano, ya sea de origen urbano o industrial: "Hasta el cinco por ciento del gas natural que se consume en España podría proceder de biometano. Pero en la actualidad ni siquiera llegamos al 0,1 por ciento".
Más allá de la inversión necesaria a fin de aprovechar al máximo el potencial de este recurso, unos 40.000 millones de euros, aún se deben superar barreras tales como la "oposición social" pues "nadie quiere una planta de este tipo a la puerta de su casa". La respuesta, por ende, pasa por "ir de la mano de las administraciones y hacer pedagogía". O lo que es igual, centrar esfuerzos en "explicar cómo funcionan estas instalaciones, cómo conviven con la ciudadanía y su escasa afección al medio ambiente".
Otro de los pilares imprescindibles en la hoja de ruta hacia la economía circular pasa por las energías renovables. Así lo ha puesto de manifiesto el responsable de Innovación y Medio Ambiente de Iberdrola España, Roberto Mariscal, para quien la incorporación de "más energía verde al sistema" ha de ser vista como una "oportunidad".
Para conseguirlo, sin embargo, ha apostillado a renglón seguido, resulta fundamental impulsar la "competitividad", de la mano de nuevos proyectos para la renovación de las instalaciones ya disponibles como son los aerogeneradores o los paneles fotovoltaicos.
"Los primeros parques eólicos de España están llegando ya a sus 25 años. El reto pasa ahora por sustituir las máquinas viejas por otras nuevas, con seis veces más potencial y que capturan un 30 por ciento más de viento. Ya estamos trabajando en ello. Debemos convertirlo en una oportunidad país pues genera empleo local de calidad y dinamiza la economía al tiempo que introduce más energía verde al sistema", ha atestiguado el mismo Mariscal.
Otro ejemplo más próximo aún a la realidad local pasa por "dar una segunda vida" a las baterías de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid para dotar de "más potencia y energía" a aquellos lugares donde se requiera: "Es una gran oportunidad".
La necesidad de "un cambio en el mix energético actual a raíz del apagón" también ha copado buena parte del debate. A este respecto, la directora de Operaciones e Ingeniería de PreZero España, Mónica Ramos, ha puesto sobre la mesa el potencial ligado a la "incineración" de residuos que, de cualquier otra forma, terminarían inevitablemente en el vertedero.
"El apagón puso de manifiesto que el mix energético español tiene una oportunidad de optimización. Están aflorando recursos y oportunidades para descarbonizar y avanzar hacia la autonomía energética. Tenemos energía latente en residuos que bien podría transformarse para la valorización energética y la generación de biometano", ha lanzado. Una "oportunidad única", en definitiva, para "situar a España en el lugar en el que debemos estar, a la altura del resto de países europeos".
Puesto que "de los 23 millones de toneladas de basura que se generaron en la capital durante 2022, hasta el 78 por ciento se depositó en bolsa con el residuo todo mezclado", para la directora técnica de Innovación de Urbaser, Pilar Tur Salamanca, el foco en torno a la generación de energía a partir de residuos debe situarse ahora sobre la conciencia ciudadana. Se trata así de avanzar hacia una "segmentación óptima". Algo, ha vaticinado, a lo que contribuirá en gran medida la consolidación del contenedor marrón para residuos orgánicos.
Todos los ponentes han coincidido asimismo en la necesidad de continuar potenciando la "colaboración público-privada" para mitigar debes vigentes como la "falta de infraestructuras". Una problemática motivada en gran medida por el excesivo peso de la burocracia, con plazos de entre ocho y diez años para la puesta en marcha de los distintos proyectos desde su concepción. "Debemos pensar a largo plazo y entender que formamos parte de un mercado global. No tiene sentido que tardemos más en conseguir los permisos que en ejecutar las obras", han zanjado.