La reunión tuvo lugar a media mañana del jueves en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados, junto al Salón de Ministros. En un aparte, aprovechando el receso entre el final del debate sobre la Ley de Igualdad y el comienzo de la discusión sobre la reforma del Estatuto de Aragón, conversaban el líder de IU, Gaspar Llamazares; el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; el portavoz parlamentario del PSOE, Diego López Garrido y el portavoz socialista en la Comisión de Interior, Antonio Hernando.
La ‘discreta’ reunión no pasó desapercibida al menos para este diario. ¿De qué hablaron en ese improvisada ‘cumbre’? Según las fuentes consultadas, los cuatro analizaron juntos el resultado de esta intensa semana parlamentaria dedicada casi de forma monográfica al caso ‘De Juana’ y a la política antiterrorista.
Lo que más ha molestado al Gobierno es que el PP haya conseguido marcarles la agenda parlamentaria. Además, han visto contrariados cómo los populares les ‘ganaban por la mano’ en el terreno mediático marcando día tras día los titulares de la prensa y abriendo los informativos de televisión y radio.
Pero tanto Llamazares como el ministro y los portavoces socialistas coincidieron en que “el PP no ha salido bien parado” ni de la actuación de Eduardo Zaplana en el duelo que protagonizó con el ministro el martes pasado, ni Rajoy en su enfrentamiento del miércoles con el presidente Rodríguez Zapatero en el que reconocen que el líder de la Oposición bajo bastante el tono de los últimos días. Un detalle que ponen de relieve es el hecho de que ni siquiera agotó el tiempo de réplica que le correspondía. Se sentó en su escaño sin utilizar el medio minuto que aún le quedaba.
Otro de los puntos en los que coincidieron es en creer que Rajoy se está equivocando con su estrategia “obsesiva” de utilizar el terrorismo como arma de desgaste al Ejecutivo. No tienen duda de que esta estrategia, a la larga, “le pasará factura”. La prueba- dicen- es que los populares en casi todos los debates han terminado con la imagen de que están cada día “más aislados” en la Cámara frente a todos los demás grupos parlamentarios.
Precisamente esta imagen de “aislamiento y soledad” será la que intentarán potenciar en el Congreso los socialistas de aquí a que acabe la legislatura con la inestimable ayuda de sus aliados.