Un 8. Por ejemplo, como el 80% de compromisos cumplidos a pesar de la crisis económica, de la recesión mundial y de los "ataques" que asegura sufre el Gobierno de la Comunidad de Madrid por parte del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
Este es el balance, "bastante razonable y positivo", que hace el Gobierno de
Esperanza Aguirre cuando se cumple (el pasado miércoles 27 de mayo) el ecuador de la legislatura, dos años desde que en mayo de 2007 los madrileños diesen al Partido Popular una contundente mayoría absoluta.

Frente
al suspenso rotundo con el que le califican PSOE e IU, el Ejecutivo sólo muestra satisfacción tras haber conseguido poner en marcha los ocho
nuevos hospitales regionales, los nuevos
centros escolares, la creación de más plazas residenciales para
mayores, la implantación de la educación pública
bilingüe, la construcción de nuevas
carreteras o la continuación del plan de ampliación del
Metro. Eso, además de la aprobación de incentivos fiscales para la compra de vivienda o automóvil y la rebaja de impuestos a las empresas, entre los cuales destaca la supresión total del gravamen de Actividades Económicas.
Cambio de tendencia con ZP
La consecución del importante acuerdo con el ministro
José Blanco para ampliar la red de Cercanías de Madrid es prácticamente el único punto de encuentro que ha existido con el Ejecutivo central. El resto, a juicio de la Comunidad, es "persistente
ataque y desconsideración", "
castigo sectario", "ausencia de inversión", "fracaso" y "actitud inadmisible" del equipo de Zapatero, al que acusa de generar una recesión del 23% en la inversión en obra nueva en la Comunidad.

Según el portavoz del Gobierno autonómico, y tal y como ha admitido la presidenta Esperanza Aguirre, la Comunidad está "esperanzada" en que el encuentro con Blanco suponga un
cambio de tendencia a partir de ahora con la región. No en vano, y aunque ha sido una maniobra no calculada pero sí aprovechada, la última remodelación del equipo de Zapatero supuso la llegada de tres nuevos
ministros 'madrileños' (Gabilondo, Trinidad Jiménez y González Sinde)
Ahora bien, Aguirre no renuncia a continuar con sus políticas a pesar de las críticas de la oposición. González aclaró que seguirán desarrollando y defendiendo su política de incentivar el ahorro y la inversión y de realizar
rebajas selectivas de impuestos, que "tan buenos resultados nos ha dado y sigue dando pese a la crisis" ya que las tasas de actividad económica y de empleo en Madrid "están por encima de las del resto del país", recogió EFE.
Trayectoria en ascenso
El apoyo de una amplísima mayoría de los madrileños, que dio al PP el mayor respaldo de la historia frente a sus rivales políticos, y de las patronales empresariales le sirven de aval frente a acusaciones como las de la privatización de la Educación o la Sanidad o las exigencias de otras medidas económicas frente a la crisis. Para los populares, sus políticas les distinguen de las que defienden el Partido Socialista de Madrid e Izquierda Unida, a los que señala por perder votos mientras la formación gobernante sigue en ascenso.
Con todo, el portavoz del Ejecutivo aclaró que no dejará de reclamar a Zapatero que "
cumpla sus compromisos con esta Comunidad" en materia de financiación e inversiones, especialmente, en lo tocante al reconocimiento del millón y medio más de madrileños que viven en la región a efectos del nuevos sistema de reparto de fondos.