El alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón ha visitado las obras del proyecto Madrid-Río en el entorno de los puentes del Rey y Segovia y ha anunciado que dado el “dinamismo” en su ejecución terminarán a finales de este año.
Lo que, en palabras del alcalde, había sido “uno de los puntos más agresivos de la antigua M-30, que impedía acceder al río y separaba los distritos”, se va a convertir en un “punto de encuentro que da prioridad a parques, jardines y zonas de ocio”. En este cruce de caminos confluyen tres distritos con más de 500.000 habitantes. Con un presupuesto superior a los 39,5 millones de euros, los trabajos abarcan una superficie de 222.187 metros cuadrados, de los que cerca de 166.000 serán zonas verdes. Se realizarán un total de 58 obras en todo el ámbito y una inversión de 160 millones de euros.

El abanico de actuaciones en este entorno va a permitir, por ejemplo, conectar a pie la ciudad con la Casa de Campo; recuperar el talud de Aniceto Marinas creando un mirador sobre el río; rehabilitar los puentes históricos y la Casa de Vargas y devolver a su ubicación original la antigua Puerta del Rey. Pero allí también se va a crear una plataforma para el ocio y la cultura en la confluencia con la avenida de Portugal; se avanzará en la recuperación y mejora de la Huerta de la Partida y la avenida de Portugal, y se logrará extender el Salón de Pinos hacia el Norte.
Situada cerca del intercambiador de transportes de Príncipe Pío que enlaza con las ciudades del Suroeste, desde esta zona se accede tanto al centro de la ciudad, a través de la Cuesta de San Vicente, como a la Casa de Campo, de modo “que si la zona de Matadero va a ser la puerta Sur del parque, ésta será la puerta Norte, albergando entre ambas un espacio urbano de alta calidad, perfectamente interconectado a pie y en bicicleta”, subrayó el alcalde.
Plataforma del Rey
Al desgranar el conjunto de actuaciones, el alcalde destacó la Plataforma del Rey, un nuevo espacio de 12.000 metros cuadrados, destinado a acoger actividades al aire libre. Será allí donde, tal como anunció Ruiz-Gallardón, se celebre el próximo año el Solar Decathlon, “la mayor cita mundial en propuestas experimentarles de vivienda sostenible que, por primera vez viene a España desde su tradicional sede en Washington, como muestra del compromiso de esta parte de la ciudad con la sostenibilidad”.
También esta zona va a permitir conectar algunos de los espacios verdes más relevantes de la ciudad. “Así –explicó el alcalde– desde el Palacio Real se va a poder caminar por los jardines del Campo del Moro, Virgen del Puerto, el Puente del Rey, la Puerta del Rey, hasta alcanzar la recuperada Huerta de la Partida y la Casa de Campo”.
Recuperación del patrimonio
Otro de los ejes de los trabajos es la recuperación de un patrimonio histórico “que la M-30 apartaba de todos”. Un ejemplo es el Puente del Rey, ocupado por el tráfico desde los años 30 y que ahora podrá ser atravesado a pie o en bicicleta. Otro, la Puerta del Rey que vuelve gracias a las obras a su emplazamiento clásico. Al mismo tiempo se está recuperando el entorno de la Casa de Vargas y del Puente de Segovia, con la reurbanización de las calles y la recuperación de los Jardines Bajos, que permitirán acercarse al agua de los nuevos estanques. “Por último, -describió el alcalde- recobramos la perspectiva de la cornisa histórica de Madrid, desde un espacio que antes era de paso y ahora es un magnífico mirador”.