A la reunión, realizada a puerta cerrada, asistieron, además del presidente del Congreso,
José Bono, los portavoces del PSOE,
José Antonio Alonso; del PP,
Soraya Sainz de Santamaría; del PNV,
Josu Erkoreka, y el portavoz de IU-IC,
Gaspar Llamazares.
Sainz de Santamaría, confesó después de cerca de tres horas de comparecencia del nuevo director del CNI que no salía nada “satisfecha” con las explicaciones que había dado sobre las supuestas irregularidades cometidas por ex director del Centro,
Alberto Saiz.
Aunque la portavoz del PP se negó a desvelar lo hablado dentro de la reunión amparándose en que trata de ‘secretos oficiales’, antes de comenzar la comparecencia del director del CNI ya había dejado claro que “nos encontramos ante un más que posible caso de corrupción”, motivo por el que pidió al Gobierno “que no lo tape” y que “se investigue hasta el final”. Los populares han presentado ante la Mesa del Congreso un recurso de amparo ante lo que consideran un derecho.
No entra en "temas del pasado"
Fuentes de la Comisión aseguraron a este diario que Sanz Roldán aseguró desconocer ese informe elaborado antes de que él llegara al Centro por la ministra de Defensa,
Carmen Chacón, -por encargo del presidente del Gobierno-, sobre la posible responsabilidad de Saiz. De modo que se remitió a lo dicho anteriormente por la ministra en el sentido de que no se habían detectado “irregularidades”. Además, se amparó en que él "no entra en temas del pasado".
.jpg)
Por otro lado,
Saiz Roldán justificó los cambios efectuados en la estructura del CNI argumentando que cuando llegó se encontró con que era “muy chata y muy plana”, “poco piramidal”, adaptándola a lo que él creía más adecuado para un organismo de esas características. Además, dijo que al realizar los nombramientos no había “premiado” a nadie y se había guiado siempre por el criterio “de escala y de edad”, promocionando sobre todo al personal de más de 50 años.
El director del CNI, según estas fuentes, atribuyó los problemas internos y el malestar surgidos en el Centro “a decisiones discrecionales”, a personas “que se han saltado el escalafón”.
En cuanto a la situación de nuestras tropas en Afganistán , Saiz Roldán señaló que mantenía cierto optimismo porque se ha incrementado la seguridad en la zona donde se encuentra nuestros soldados en tareas de reconstrucción y la situación es mejor que para el resto de los contingentes de otros países.
Curiosamente ninguno de los portavoces le preguntó por la situación del Alakrán, el pesquero español apresado en aguas de Somalia por un grupo de piratas, un secuestro que todavía no se ha solucionado.
Otras informaciones relacionadas:
· El Gobierno pensó en el embajador Luis Planas para sustituir a Alberto Saiz
·
El jefe de los servicios secretos nos avisa: cuidado con lo que se habla por los móviles