La población de gorriones, estorninos, palomas y, sobre todo, cotorras -hay 1.400 ejemplares en la zona este de la capital-se ha disparado en Madrid, con un 200 por ciento más de aves urbanas desde 1996. En estos diez años las de áreas forestales se ha duplicado mientras que la vinculada a los ecosistemas agrarios, que involuciona en el resto de España, se mantiene en la región. Son algunos de los datos recogidos en el Anuario Ornitológico de Madrid 2005, que la SEO Birdlife y la Consejería de Medio Ambiente han presentado este viernes en la Feria del Libro.

Los expertos aseguran que la evolución de las aves en la Comunidad de Madrid "no es mala": las especies de los escosistemas agrarios se mantienen, a diferencia del resto de la península, la avifauna vinculada a las zonas forestales y la de matorral se duplica y las aves urbanas crecen en un 200 por cien. Son datos "positivos" que recoge la Socidad Española de Ornitología en en Anuario de aves de Madrid, en colaboración con la consejería de Medio Ambiente de la Comunidad.
En la presentación de la obra, enmarcada en la Feria del Libro de Madrid, el director de la SEO ha advertido, sin embargo, que es preciso que las administraciones colaboren para "crear urgentemente planes de recuperación de todas las especies así como planes de gestión de las seis ZEPAS que exiten en la provincia (Zonas de Especial Protección de Aves). En opinión de Alejandro Sánchez, de momento los hábitats se mantienen pero si no se hace nada podría ocurrir algo muy preocupante. De nada sirve -ha dicho- que tengamos sobre papel áreas protegidas si no hay planes concretos sobre ellas".
Entre estas medidas no descarta la del "control" y, si fuera necesario, "erradicación" de la población de cotorra argentina, una especie exótica, importada e invasora de la que el anuario recoge 1.400 ejemplares sólo en el Parque del Oeste y la Casa de Campo, donde hay 130 nidos. "Nos preocupa bastante que se haya extendido y ya nos hemos puesto en contacto con el Ayuntamiento para ver cómo podemos atajar el problema". Sánchez propone que las medidas pasen, en primer lugar, por un estudio exhaustivo y una investigación oficial sobre su asentamiento en la región para después hacer un plan de control.
Alimoche o cigüeña negra
El anuario, realizado por la SEO Montícola "con la colaboración y el trabajo de voluntarios", recoge las observaciones más significativas anotadas durante todo un año, como la aparición en Madrid del Carnicero Agrícola que se deja ver por vez primera en la península. Pero además la obra expone artículos y estudios realizados por expertos y colaboradores de SEO y trabajos conjuntos con la Consejería de Medio Ambiente, como el censo de aves acuáticas o de gaviotas. El Alejandro Sánchez ha destacado algunos de esos estudios como los referidos a las especies amenzadas y desaparecidas en la región, como el alimoche; una revisión sobre la cigüeña negra, de la que quedan 14 parejas, o un artículo sobre el fenómeno de propagación de las cotorras argentinas.
El director de Promoción y Disciplina Ambiental, ha recordado la importancia de una obra que "no sólo refleja un censo de 336 especies en la Comunidad sino la esperanza e ilusión de que las cosas no van tan mal".