Según explicó Sanz tras algo más de dos horas de reunión en un "clima muy agradable", en este encuentro no se han recriminado "absolutamente nada" y han "mirado al futuro". Así, señaló que transmitió a Zapatero su voluntad de permanecer "abiertos" al diálogo con los socialistas navarros para adoptar decisiones "con el mayor consenso posible".
Además, subrayó que el presidente del Gobierno le transmitió su "firme voluntad" de contribuir a la "gobernabilidad y estabilidad" de Navarra y señaló que él no tiene "por qué dudar de su palabra". En este mismo sentido, la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, recordó que ésta es una atribución del Parlamento autonómico y que el jefe del Ejecutivo es "respetuoso con las responsabilidades de cada uno" pero se mostró "segura" de que este compromiso de estabilidad se mantendrá en el futuro.
Convicción personal ilegalización ANV
Asimismo, Sanz desveló que compartió con el presidente una "firme voluntad" de oposición a "cualquier iniciativa o proyecto político en sentido contrario a promover la cohesión social de España y la Constitución española". Además, reconoció que su "convicción personal" --pese a que aseguró no haber tratado este tema con Zapatero-- es que Acción Nacionalista Vasca (ANV) "terminará siendo ilegalizada" porque "todas aquellas organizaciones que se mueven alrededor del terrorismo etarra tienen muy poco futuro salvo el futuro de la cárcel y su puesta a disposición de la justicia".
El presidente navarro rechazó así ningún tipo de desencuentro con Zapatero y negó que hubiese acusado al Ejecutivo central de entregar Navarra a ETA durante el periodo de negociación. Además, señaló que él defiende una política antiterrorista que busque la unidad de todos los partidos democráticos en la lucha contra ETA y explicó que ésta es una política compartida por el presidente del Gobierno.
"He venido a hablar de mi libro"
Este encuentro se ha producido un día después de la reunión de Zapatero con el 'lehendakari', Juan José Ibarretxe, y Sanz defendió que hoy no trataron en profundidad los temas del País Vasco. "Hoy he venido a hablar de mi libro", ironizó Sanz tras rechazar además que el hecho de que ayer compareciese el propio Zapatero ante los medios y hoy no lo haya hecho sea un desaire. "Si hablamos de puesta en escena puedo estar orgulloso de que el presidente me haya dedicado un cuarto de hora más que a Ibarretxe", bromeó.
La ministra de Administraciones Públicas puso especial énfasis en el clima de cordialidad del encuentro y destacó la voluntad manifestada por ambos dirigentes para "seguir colaborando" en la "defensa del Estado de Derecho en la lucha contra el terrorismo". Además, acordaron la mutua colaboración "en beneficio de los navarros y de acuerdo a los intereses generales de España".
TAV, Autovías y convenio
Entre los acuerdos concretos de actuación alcanzados, destaca el compromiso de firmar antes de fin de 2007 un convenio de ejecución y financiación del corredor navarro de alta velocidad. Este acuerdo será similar al alcanzado con el País Vasco, de manera que Navarra adelantará el dinero y financiará las obras y luego descontará su coste de la aportación que realiza anualmente a las arcas del Estado a través del Convenio económico.
Además, Zapatero y Sanz manifestaron su deseo de poder cerrar otro convenio en materia de infraestructuras que contemple las vías de gran capacidad y el aeropuerto de Pamplona. En este acuerdo se integraría el enlace de la autovía del camino con La Rioja, el desdoblamiento de la N-232 y la vía Pamplona-Jaca-Huesca.
Este marco de negociación se extendió también al la "renegociación" del Convenio Económico de la comunidad y ambos mandatarios alcanzaron el acuerdo de "avanzar" para resolver sus "discrepancias", según indicó Salgado. Aunque no fijaron una fecha para su renovación, sí establecieron que continuará la negociación y que la aportación de Navarra al Estado de los años 2003 y 2004 servirá de base para los años posteriores.
Retirada recurso Ley dependencia
Asimismo, Sanz se comprometió ante el presidente a retirar el recurso que el Gobierno foral presentó ante el Tribunal Constitucional a la Ley de la Dependencia después de haber alcanzado un acuerdo sobre el reconocimiento de las competencias de la comunidad y la forma de financiación.
Según el acuerdo alcanzado, la financiación mínima que hace el Estado a las personas dependientes se calculará tomando como base "el número de personas dependientes" de la comunidad y el grado de dependencia mientras que el tramo que debe ser cofinanciado por el Gobierno autonómico se calculará por la "imputación correspondiente al convenio económico general" que, según el caso de Navarra, es del 1,6 por ciento.
El presidente navarro explicó que este acuerdo no conllevará la modificación de la Ley. Asimismo, recordó que el Parlamento autonómico interpuso otro recurso de inconstitucionalidad y afirmó que, aunque no es competencia suya anunciar su retirada, "es fácil deducir" que los partidos autonómicos alcanzarán un acuerdo en este sentido.