Un resultado "nefasto", "catastrófico", "un palo enorme", esa ha sido la conclusión que sacan los partidos a la izquierda del PSOE sobre sus propios resultados en las elecciones en Castilla y León de este domingo. Aun así, siguen sin ponerse de acuerdo y parecen lejor de la unidad que les reclama su electorado.
Tanto en Sumar como en Podemos han decidido abrir una "reflexión" para ver cómo conseguir volver a conectar con el electorado progresista y crear "un proyecto ganador" de cara a las elecciones generales de 2027, pero no parece, por el momento, que haya ningún acercamiento entre ambas esferas para lograr una candidatura unitaria.
Las candidaturas de En Común (IU-Movimiento Sumar-Verdes Equo) y de Podemos-Alianza Verde tan solo lograron este domingo 36.860 votos, sin llegar siquiera al 3% de las papeletas. Cierto es que En Común ha triplicado los apoyos de los 'morados', pero no han sido suficientes para conseguir ningún escaño. Así, el espacio progresista a la izquierda del PSOE se ha quedado sin representación en las Cortes autonómicas.
Un mal resultado que se une al conseguido de Aragón el pasado mes de febrero, donde solo IU-Sumar consiguió un escaño en una candidatura en la que la izquierda también se presentó dividida.
En Sumar siguen convencidos de que les ha perjudicado "el voto útil al PSOE", que subió dos escaños, y en Podemos todavía no han ofrecido su análisis de por qué han bajado tanto, perdiendo el único procurador con el que contaban en la región.
De cara a las siguientes elecciones esta primavera en Andalucía, para las que todavía no hay fecha, tanto en Sumar como en Podemos han pasado la responsabilidad de la conformación de las candidaturas y posibles negociaciones entre partidos a sus delegaciones en la región, desmarcándose del proceso a nivel nacional.
Bustinduy solicita sacar "lecciones" para "estar a la altura" en 2027
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2023, Pablo Bustinduy (Sumar), ha dicho que "la lección es clara" después de las elecciones en Castilla y León respecto a "la necesidad de que la izquierda reaccione y plantee una propuesta capaz de sintonizar con las demandas del electorado progresista". Con todo, se ha mostrado convencido de que "la izquierda va a estar a la altura" para las elecciones generales de 2017.
El ministro ha advertido que los partidos en la esfera de Sumar llevan meses en "un proceso muy vivo" al respecto, que se acrecentó tras la refundación de su alianza el pasado 21 de febrero. Estas formaciones, sin embargo, aún no tienen un nombre ni un candidato con el que van a concurrir a las generales y la vicepresidenta Yolanda Díaz ya ha se ha descartado a sí misma.
"La unidad, de por sí, no basta", ha asegurado la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, que en rueda de prensa ha afirmado que su formación está "absolutamente convencida de construir ese espacio de reencuentro" para "construir proyectos políticos ganadores" que consigan volver a "ilusionar" y "movilizar": "Tenemos que pensar juntas qué país queremos ofrecer y qué proyecto ganador vamos a construir".
Podemos ignora a Sumar: "Tenemos que ofrecer un proyecto atractivo"
Por su parte, el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha reconocido haber pasado "muy mala noche" después de las elecciones, en las que ha perdido el escaño que consiguió como procurador en las Cortes autonómicas desde 2015.
"Es evidente que tenemos que reflexionar, ofrecer a la ciudadanía un proyecto de izquierdas que sea atractivo para que la gente deposite su confianza en nosotros", ha mantenido en rueda de prensa, en la que ha calificado como "catastrófico" el resultado para su formación.
De esta manera, ha pedido a su partido "reflexión": "Tenemos que tomar las mejores decisiones para que la izquierda se fortalezca y la ciudadanía vuelva a confiar en nosotros". En definitiva, ha admitido que hay que trabajar para "ofrecer un proyecto claro, nítido" y "que enganche".