Joe Kent, director del Centro Nacional contra el Terrorismo de Estados Unidos, ha presentado este martes su dimisión después de desmarcarse de la estrategia de la Administración de Donald Trump en la guerra que Estados Unidos e Israel mantienen contra Irán. Su renuncia, bastante extraña en un cargo de este nivel, evidencia las tensiones internas que sigue generando el conflicto dentro del país.
Kent anunció su decisión directamente al presidente y la acompañó de una crítica devastadora. En una carta mandada a Trump, señaló que no puede respaldar la intervención militar. "No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense", comentó. Un pronunciamiento tan contundente, desde dentro de la cúpula de la inteligencia, es remarcable.
Su salida aparece en un momento delicado para la Casa Blanca, que trata de mantener la cohesión institucional mientras busca mantener su ofensiva en Oriente Medio. La dimisión de Kent deja ver que las dudas sobre el rumbo de la guerra no se limitan solo al plano político, sino que también están presentes en la estructura técnica y de seguridad.
El Centro Nacional contra el Terrorismo, integrado en la Dirección de Inteligencia Nacional y que fue creado después de los atentados del 11-S, coordina la información sobre terrorismo internacional y es una especie de enlace entre agencias. La figura de su director es fundamental para la lectura de amenazas globales y en la toma de decisiones estratégicas.
"Era muy débil en seguridad"
La Administración Trump ha dado confirmación a la dimisión y ya está buscando un relevo provisional. La marcha de Kent, junto a una crítica tan explícita, abre muchas preguntas sobre el grado de consenso real dentro del aparato de seguridad estadounidense en plena ofensiva contra Irán.
En una rueda de prensa desde la Casa Blanca, Donald Trump se ha mostrado contento con su salida."Es bueno que ya no esté, porque dijo que Irán no era una amenaza", ha manifestado. "Era muy débil en seguridad", ha subrayado. De la misma forma, la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, ha calificado de "falsas" las declaraciones de Kent y ha vuelto a señalar a Irán como "el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo".