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143 millones para el carril bus de la A-5

lunes 31 de marzo de 2008, 09:35h
Actualizado: 31 de marzo de 2008, 13:36h
Otro supercarril bus para el transporte público. El Ministerio de Fomento ha sacado recientemente a información pública la segunda de las plataformas para el transporte público que prometió la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, en la pasada legislatura.

Según informa este lunes el diario El Mundo, hasta la fecha este proyecto no ha tenido la misma contestación que el de la A-6 cuyos vecinos han creado la plataforma 21-36 contraria al carril bus que considera que derriban sus casas. Ahora Fomento ha sacado a información pública el carril que se construirá en la A-5. En principio, parece que tendrá menos problemas. El presupuesto asciende a 143,6 millones de euros (unos 25.000 millones de las antiguas pesetas), de los que 131,1 millones es el presupuesto base para la licitación y 10,6 millones se destinan a expropiaciones e indemnizaciones. Ya tiene también en marcha el informe sobre impacto medioambiental.

Esta nueva plataforma, que tendrá 13,7 kilómetros, comienza en la zona sur de la Colonia militar de Cuatro Vientos, un tramo residencial, pasa a Alcorcón y llega a Móstoles. En este caso todas las afecciones, según el informe al que ha tenido acceso el diario El Mundo, son de poca importancia, salvo el centro Móstoles Comercial, donde hay un suelo en el que está en la actualidad el Carrefour.

La plataforma para el transporte público comenzará en la colonia Dehesa Príncipe y terminará en la variante de Móstoles (Enlace Oeste) en un corredor afectado por los desarrollos del suroeste. “La ausencia de vías de servicio en la mayor parte del recorrido, así como la densidad edificatoria actual y la prevista en sus márgenes hacen que las actuaciones a proyectar sean complejas de diseño, pero también en gran necesidad”. Además separará el tráfico de autobuses del privado por medios de carriles unidireccionales. La anchura de las nuevas calzadas será de seis metros, además de un metro para los arcenes. Para el caso de los carriles dobles la anchura será de 10 metros.

En total será necesario remodelar cinco enlaces y habrá zonas de embarque y desembarque. Las paradas tendrán una zona de detención, un carril de aceleración y otro de frenado. Entre Madrid y Alcorcón se han establecido un total de siete paradas, algunas de las cuales será reubicada respecto a la que ocupa en la actualidad.

El estudio indica que en el proyecto se incluye un estudio sobre la posibilidad de enganchar ese carril con un intercambiador de transportes. Sin embargo, señala que el Ayuntamiento aún no ha definido las actuaciones previstas en el tramo urbano de la A-5, lo que condiciona la continuidad de las plataformas hasta ese posible intercambiador.

Los cálculos que se han hecho del tráfico de salida de Madrid varían de los 68.163 vehículos que se calculan en el año 2010 en la zona de inicio (Cuatro Vientos) a los 118.137 que se prevén para el año 2030. En la zona de El Soto de Móstoles llega a 54.910 en 2010 y a 95.167 previsto en el año 2030. En la mayor parte del trazado no se actúa sobre la actual calzada, tan solo de forma puntual. Entre los kilómetros 19,150 y 20,950 se produce una modificación del tronco de la autovía y se amplía de dos a tres carriles por sentido.

Esta nueva infraestructura repondrá los caminos transversales existentes mediante pasos superiores o inferiores de nueva ejecución, además de mantener los caminos longitudinales necesarios para los accesos a las propiedades actuales colindantes con la vía. En total, este nuevo carril va a suponer 34 diferentes actuaciones, entendiendo como tal la realización de nuevas obras o la ampliación de vías existentes. Fomento divide los trabajos en pasos superiores, pasos inferiores y paseos.

La superficie total afectada por las obras será de 450.000 metros cuadrados, de los que a Madrid corresponden 140.000, a Alcorcón 123.000 y a Móstoles un total de 186.000. Para las expropiaciones se destinarán 10.6 millones de euros de los que 7,7 serán para la expropiación propiamente dicha, mientras que el resto serán para ocupaciones temporales, servidumbres y otros bienes. Las obras precisarán algunos cambios en las actuales infraestructuras de servicios como el Canal de Isabel II, Gas Natural, compañías eléctricas y telefonía, así como para Fomento y Dirección General de Tráfico.

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