Los momentos dramáticos que vive Bolivia, no fueron dejados de lado por los presidentes
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, se comunicó por teléfono con sus homólogos de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Chile, Michelle Bachelet, para analizar la situación de Bolivia.
Fuentes oficiales dijeron a la agencia estatal Télam que en el diálogo telefónico también se reafirmó el "fuerte respaldo" al presidente de Bolivia, Evo Morales, ante las violentas protestas que ocurren por tercer día consecutivo contra el Gobierno que encabeza.
Horas antes, Argentina expresó su "pleno e incondicional respaldo" al Gobierno de Morales y llamó a la comunidad internacional a pronunciarse a favor del respeto al orden constitucional y la integridad territorial de Bolivia.
La cancillería argentina dijo en un comunicado que "ante los graves hechos de violencia y sabotaje terrorista" registrados en Bolivia, el Gobierno de Cristina Fernández "reitera su pleno e incondicional respaldo al Gobierno constitucional de Evo Morales".
Buenos Aires llamó "a los prefectos a frenar los actos de violencia en sus respectivos departamentos",
Además, convocó a los principales dirigentes políticos y sociales de Bolivia para que "eviten un agravamiento de la situación y retomen el diálogo, único camino posible para evitar mayores desencuentros entre los bolivianos de todas las regiones y de todos los sectores".
Asimismo, Argentina exhortó a la comunidad internacional a "que se pronuncie a favor del respeto al orden constitucional y la integridad territorial de Bolivia".
También pidió "condenar las acciones violentas impulsadas por las autoridades locales, así como todo intento exterior de buscar la desestabilización de Gobiernos populares elegidos democráticamente, en elecciones libres y sin prescripciones en Suramérica".
El Gobierno argentino expresó "su permanente disposición a colaborar en la búsqueda de una solución que garantice el pleno respeto de la democracia, la integridad territorial y la paz, valores que han guiado a la sociedad boliviana en estos últimos años de forma ejemplar para la región y el mundo".
El canciller argentino, Jorge Taiana, planeaba viajar en las próximas horas a Bolivia, pero resolvió postergar su visita, "probablemente hasta la semana próxima", indicaron a Efe fuentes oficiales.
Bolivia formalizó su decisión de expulsar al embajador de Estados Unidos
El gobierno, no obstante, le manifestó a Washington su interés en continuar manteniendo relaciones comerciales. "Queremos que designen a otro embajador” en reemplazo de Philip Goldberg, explicó el canciller boliviano David Choquehuanca. El presidente Evo Morales acusó el miércoles al diplomático de promover el separatismo de las regiones del oriente y sur de Bolivia y pidió que se retire con "urgencia".
El canciller boliviano, David Choquehuanca, informó que este jueves se envió la nota diplomática respectiva al gobierno de Estados Unidos sobre la expulsión del embajador Philip Goldberg, en la que se manifiesta el deseo de Bolivia de la designación de otro representante.
"Queremos que designen a otro embajador pero en la carta explicamos que seguiremos manteniendo relaciones comerciales", dijo Choquehuanca, quien explicó que Goldberg tiene entre 48 y 72 horas para abandonar el país.
En declaraciones a periodistas, reproducidas por la agencia de noticias DPA, el canciller señaló que el Departamento de Estado estadounidense no emitió aún ninguna comunicación con respecto al futuro del embajador boliviano en Washington, Gustavo Guzmán.
No obstante, versiones de cadenas internacionales de televisión anticipaban este jueves que Washington también podría expulsar al representante de la diplomacia boliviana, en reciprocidad con la medida adoptada por el gobierno de Evo Morales.
El responsable de la diplomacia de Estados Unidos para América Latina, Thomas Shannon, afirmó que el gobierno boliviano cometió un "gran error", un "lamentable" error, al expulsar a Goldberg.
Shannon elogió la labor del diplomático, acusado por el gobierno del presidente Evo Morales de conspirar contra su administración y contra la democracia, y dijo que siempre ha sido un "diplomático con un comportamiento impecable", informó la agencia noticiosa Bolpress.
El Departamento de Estado norteamericano también precisó que la decisión del gobierno de Bolivia ha "dañado seriamente" las relaciones con los Estados Unidos.
El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo que las acusaciones contra Goldberg eran "sin fundamento" y que la expulsión es "injustificada", informó la agencia alemana de noticias DPA.
Entre 1994 y 1996, Goldberg asumió un cargo diplomático en Bosnia durante la guerra de los Balcanes. Entre 2004 y 2006 fue jefe de misión en Pristina, Kosovo, cuando se produjo la independencia de esa región. Goldberg había solicitado una reunión con Choquehuanca para discutir la decisión del gobierno de expulsar, con anterioridad, al Departamento Estadounidense Antidroga (DEA) del Chapare.
Morales acusó este miércoles al diplomático estadounidense de promover el separatismo de las regiones del oriente y sur de Bolivia, convulsionadas por graves actos de violencia de la oposición a su gobierno, a partir de su experiencia en los Balcanes y Kosovo, lo declaró persona "no grata" y pidió que se retire con "urgencia".