El Ministerio de Transportes confirmaba el lunes un hallazgo clave en la zona del accidente de Adamuz. Los técnicos han localizado una rotura en el carril donde se produjo el descarrilamiento.
Sin embargo, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) mantiene la cautela. De momento, no se puede determinar si esta rotura es la causa directa del accidente o una consecuencia del violento impacto.
La investigación se centra ahora en el roce entre los rodales del tren y la vía. Los expertos consideran prioritario recuperar varias piezas que salieron despedidas para analizarlas con detalle.
Los vagones que descarrilaron
Las pesquisas de la CIAF se focalizan en las vías por las que circulaba el tren de Iryo hacia Madrid. Un dato llama especialmente la atención de los investigadores: descarrilaron los últimos vagones y no los primeros. Este hecho refuerza la hipótesis de que existía algún fallo previo en la infraestructura.
Expertos del sector, que prefieren mantener el anonimato, señalan el cambio de agujas ubicado en ese tramo. Aunque no desvió al tren de su ruta, una pieza defectuosa en ese punto pudo desestabilizar el convoy a más de 200 kilómetros por hora. Los ingenieros veteranos recuerdan que estos puntos requieren un mantenimiento constante por su complejidad técnica.
Otras fuentes consultadas apuntan a la posibilidad de una junta rota en uno de los raíles. Esta pieza podría haber sufrido un desgaste progresivo en el punto de soldadura hasta su fractura definitiva al paso del tren. No obstante, la CIAF ha desmentido que esta sea la versión oficial confirmada. La comisión explica que cualquier tesis sobre soldaduras exige análisis rigurosos de laboratorio. Afirman que avanzar conclusiones ahora sería puramente especulativo. Por ello, la investigación se encuentra todavía en una fase inicial de recopilación de datos y evidencias físicas sobre el terreno.
Puente pide evitar especulaciones
El ministro de Transportes, Óscar Puente, intervenía en el programa 'Hora 25' de la 'Cadena SER' para pedir prudencia. Insistió en que no se puede descartar ninguna hipótesis todavía. Puente ha explicado que el carril presenta roturas en muchos puntos distintos. Pero explicó que lo complicado será determinar el origen de estas fracturas y si no provocaron el accidente, pese a este pensamiento.
Por esta razón, el Ministerio ha decidido trasladar los restos del carril al laboratorio para realizar pruebas metalúrgicas. El ministro ha reiterado que el tren de Iryo circulaba a la velocidad adecuada en el momento del impacto, lo que descarta el exceso de velocidad como causa primaria.
Respecto a un posible error humano, el titular de Transportes considera que es poco probable. Aun así, ha señalado que ninguna opción queda fuera de la mesa en esta fase tan temprana. La investigación técnica requerirá tiempo para establecer la relación causal del siniestro.
¿Te ha parecido interesante y útil?: si quieres recibir más temas como éste, puedes suscribirte a nuestras alertas gratuitas de noticias de Whatsapp o Telegram. También tenemos un boletín gratuito de noticias que llegarán a tu e-mail. Además, nos puedes seguir en Google News.