El run run de la 'crisis' (ministerial) que viene
miércoles 03 de diciembre de 2008, 19:06h
Actualizado: 05 de diciembre de 2008, 08:08h
Todos los indicios son de que esta vez va en serio: hay remodelación del Gobierno a la vista, aquello tan bonito de “crisis ministerial”, que se decía antes. Y quizá incluso antes de las ya inmediatas fiestas navideñas. Hay tres salidas cantadas, y las tres muy importantes: las dos Vicepresidencias y Asuntos Exteriores. La salida de la ministra de Fomento también se baraja. El presidente querría llevar alguien de nivel a un Ministerio de especial importancia, por la obra pública, en esta fase de la crisis, pero no quiere que la oposición se apunte como una “pieza cobrada” a la socialista andaluza, aunque reconoce que ha demostrado que el cargo le viene peligrosamente grande.
Con María Teresa Fernández de la Vega, que fue uña y carne con Rodríguez Zapatero, no se ha perdido el afecto mutuo, pero se han hecho muy difíciles las relaciones en el trabajo político del día a día. Alonso, que cuenta con toda la confianza de ZP, tiene las mayores probabilidades de ser el nuevo Vicepresidente político del Gobierno. Con Pedro Solbes las relaciones ya ni siquiera son malas, han llegado a ser imposibles. Es como si el presidente y su vicepresidente económico hablasen dos idiomas diferentes. No va ser el “deseado” Joaquín Almunia, feliz en Bruselas, quien sustituya a Solbes, y afectos personales al margen hasta ZP admite que sería demasiado nivel de cargo para David Vegara. Así que suena un “bombazo mediático” y al mismo tiempo un guiño a Prisa, últimamente tan reticente en sus editoriales. La excelente imagen pública del profesor Emilio Ontiveros, que además no es militante del PSOE y es “hombre de Prisa” puede catapultarle a la vicepresidencia económica, la más estratégica del momento.
En Asuntos Exteriores sufre casi tanto ZP como el afectado Moratinos, porque la amistad y confianza del presidente hacia el actual jefe de la diplomacia española se mantienen invariables, pero hasta ZP admite que Moratinos está muy limitado en su capacidad internacional de maniobra. Como ZP no quiere de ninguna manera hacer sangre con Moratinos, es posible incluso que le pida nombres para sucederle al frente del Ministerio, lo que podría ser una buena oportunidad para su actual segundo de a bordo. La otra hipótesis barajada estos días en los entornos de La Moncloa, es decir, el canario Juan Fernando López Aguilar a Exteriores y Moratinos candidato a las elecciones europeas, parece muy poco probable. Cosa diferente sería que Moratinos acompañase a López Aguilar en las europeas con un compromiso subyacente de pronto traslado del dirigente canario a otras responsabilidades. En cualquier caso, es seguro que ZP dará una buena salida a su amigo Moratinos.