Dos goles en los últimos siete minutos, uno de Samuel Eto'o y otro de Leo Messi, dieron al traste con el orden del Real Madrid (2-0) que llegó al Camp Nou con pocas pretensiones y se fue a 12 puntos del líder, el Barça, que pone aún más tierra por en medio en la clasificación.
Hasta el minuto 83, el Barça se había mostrado desconocido, irreconocible, previsible y errático, hasta llegó a fallar un penalti, en el minuto 70. Sin embargo, la entrada en juego de Sergio Busquets por Eidur Gudjohnsen, en el minuto 63, fue decisiva para la suerte del partido.
Al final, el equipo de Pepe Guardiola tuvo que utilizar un recurso histórico del Real Madrid, la épica. Así, el 1-0 resumió el partido. Un saque de esquina fue rematado por Puyol en el segundo palo y Eto'o, con el muslo, marcó. El 2-0 fue consecuencia de la inercia del juego, un contragolpe de Henry, culminado por Messi.
El protagonismo del partido correspondió a los porteros. Iker Casillas estuvo inmenso, paró un penalti y realizó hasta seis paradas de mérito; Víctor Valdés intervino menos, pero fue determinante en sendos uno-contra-uno con Drenthe, en el primer tiempo, y con el joven Palanca, que estuvo a gran nivel, en el segundo.
Durante todo el partido, al Barça le pudo la ansiedad. Tenía prisas por resolver, después de como bien dijo su entrenador, el equipo ya había ganado el partido virtual en los medios de comunicación.
Tenía tantas ganas, presionó tan arriba, buscó noquear al Madrid tan pronto, que pecó de precipitación. De inicio, buscó el equipo de Guardiola la hiperactividad de Messi, que ya en los primeros minutos desquició a la defensa del Madrid, mientras los de Juande Ramos no parecían tener un plan claro, más allá del buen orden defensivo y de la búsqueda de las jugadas a la contra.
Los madridistas, parapetados atrás, decidieron buscarle la espalda a Alves en sus subidas como único recurso y tuvieron en Drenthe a su jugador más importante en ataque. El holandés protagonizó dos de las tres jugadas ofensivas que su equipo tuvo en el primer tiempo.
En la primera, habilitó a Sneijder en un remate que salvó Valdés (m.24) y en el 26 el portero del Barça estuvo decisivo al salvar un gol en una acción de uno contra uno ante Drenthe tras un error de Alves.
Intentó Guardiola darle otro aire a su equipo y puso a Sergio Busquets por Gudjohnsen (m.63), visto que el Barça no acababa de funcionar y el cambio fue providencial, porque siete minutos más tarde Busquets forzó un penalti de Salgado.
En el que tenía que ser el momento del partido Eto'o no acertó, porque Casillas estuvo perfecto y a partir de entonces, el Barça firmó sus mejores minutos.
Con los azulgrana volcados, Puyol se elevó sobre la defensa del Madrid en un córner y Eto'o remató con el muslo en el minuto 83. Un gol que acabó con el orden del Madrid y dinamitó el partido.
El 2-0 fue una obra de arte, en un contragolpe iniciado por Henry y culminado perfectamente por Messi. Sufrió el Barça para ganar, pero demostró que cuando las cosas se complican, tiene otros registros, por ejemplo la heroica.
Con este triunfo, el Barça se escapa un poco más en la clasificación y deja al Madrid a doce puntos, con sólo 15 partidos disputados. En los tres últimos partidos, ante Sevilla, Valencia y Real Madrid, los azulgrana han sumado 9 puntos, han marcado nueve goles y no han encajado ni uno.