La gravedad de la situación económica y la alarmante cifra de desempleo que amenaza con superar en pocos meses los cuatro millones de parados, ha empezado a movilizar a las centrales sindicales más críticas con el Gobierno, -USO, CSIF y CNT, entre otras-, colectivos sociales, y a los partidos políticos que, como Izquierda Unida, están empezando a barajar la posibilidad de convocar una huelga general similar a la que hace pocas semanas ocurrió en Francia contra el Ejecutivo de
Sarkozy. Los contactos para analizar la situación y aunar criterios ya han comenzado. La red y sus foros sociales están caldeando el ambiente.