De Madrid a Valencia
jueves 21 de mayo de 2009, 08:36h
Actualizado: 28 de mayo de 2009, 09:59h
Jaime Mayor Oreja es el candidato del Partido Popular a las elecciones Europeas. Es uno de los políticos españoles de mayor solvencia y más limpia trayectoria, una persona honesta y trabajadora. El pasado martes estuvo en el programa de COPE “La tarde con Cristina”. La presentadora le preguntó porqué se había producido un trato diferente por parte del partido entre los imputados de Madrid en el caso Gürtel y los imputados de Valencia, entre ellos el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, A unos, los de Madrid, se les suspendió de militancia; a los de Valencia, no.
Jaime Mayor se vio atrapado por la realidad y la salida a la pregunta no era fácil, supongo que sobre todo porque él mismo no sabe, ni es capaz de analizar, la razón por la que se ha producido esta discriminación de trato entre personas imputadas en el mismo sumario. Pero su respuesta fue, cuando menos, sorprendente, porque argumentó que en el caso de Camps, no se le puede suspender de militancia porque no es un cargo de designación directa del partido, sino que ha sido elegido por los valencianos y hay que respetar la voluntad popular. Y bien, don Jaime, ¿los imputados por Madrid suspendidos de militancia, alcaldes y diputados regionales, no fueron también elegidos por sufragio universal? ¿O es que acaso a estos les nombró alcaldes y diputados la dirección del partido?
Están en la misma situación que Francisco Camps: cargos elegidos por los votantes, ¿porqué entonces hay diferencias en cuanto a la suspensión de su militancia se refiere? Pudo haber dicho Mayor Oreja, que no es lo mismo apartar de la disciplina del partido al presidente de una Comunidad Autónoma que a los alcaldes de determinados municipios o a diputados regionales, cuestión que evidenciaría discriminación, pero que sería más comprensible.
Pero en este asunto hay una cuestión muy clara: a los imputados de Madrid les ha suspendido de militancia la presidenta del partido en Madrid, Esperanza Aguirre. Si a Camps le hubiera suspendido el presidente del PP en Valencia, tendría que haberse autosuspendido, porque el presidente es él, y en su defecto la dirección de Génova, y esto, claro, son palabras mayores. Son razones que el bueno de Mayor Oreja no podía dar, pero lo que dijo escapa a toda lógica y sobre a todo a lo que de él estamos acostumbrados a oír, que suele ser ponderado y sensato.