Durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados,
Fernández Ordóñez defendió que las entidades financieras lo han hecho bien en la crisis, ya que el peso de los activos tóxicos es
"irrelevante", por lo que están en
"buenas condiciones de partida" para enfrentarse a los riesgos de la crisis económica.
En este sentido, señaló que la destrucción de empleo y su consecuente efecto sobre el incremento de la morosidad, así como el descenso de su actividad, están siendo especialmente acusados, y que lo van a seguir siendo durante este año.
A su juicio, la morosidad continuará elevándose este año y el crédito crecerá a un ritmo inferior al producto interior bruto (PIB) en los próximos meses, como ha ocurrido en ciclos económicos similares, mientras que los márgenes operativos también van a sufrir una presión a la baja por la competencia por la financiación.
No obstante, defendió que el sistema financiero puede superar estos retos, aunque debe adaptarse a las nuevas circunstancias, corrigiendo el exceso de capacidad del sector. El gobernador insistió en que el sector financiero español está abocado a la reestructuración para afrontar el exceso de capacidad y para afianzar un sistema sólido.
Excesos
Fernández Ordóñez subrayó que este exceso de capacidad debe afrontarse a través de
"procesos de reestructuración", y recordó que el papel central del sistema de intermediación financiera explica que el Estado haya mostrado su disposición a aportar capital a las entidades "viables" que lo necesiten.
Asimismo, Fernández Ordóñez se mostró confiado en que el espíritu de cooperación en los asuntos de interés general relacionados con la fortaleza del sistema financiero puedan materializarse pronto en un conjunto de disposiciones que refuercen la capacidad de actuación ante los problemas que se puedan presentar.
Fiscalidad y déficit
El gobernador aseguró que el Gobierno
"ha agotado las posibilidad de actuación expansiva de la política fiscal" por el deterioro del saldo de las Administraciones Públicas, que exige una estrategia de corrección con una ejecución presupuestaria
"estricta" y "
medidas enérgicas" para recuperar la confianza de los agentes económicos en la economía española.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso para presentar el informe anual del supervisor, Fernández Ordóñez incidió en que la magnitud del esfuerzo
fiscal español ante la crisis ha sido
"muy superior" al de los países del entorno, al que se une la pérdida de recaudación motivada por la crisis.
Fernández Ordóñez señaló que los objetivos de estabilidad presupuestaria para 2012 supondrán un "esfuerzo considerable" para reducir el déficit "desde casi el 10% hasta el 3% en un corto espacio de tiempo".
Recorte del gasto
En este sentido, reclamó una
"ejecución presupuestaria muy estricta" y medidas enérgicas. Así, señaló que la subida de algunos impuestos especiales ha sido
"un primer paso", pero las medidas deben centrarse en un recorte de gasto público y, en particular del gasto improductivo, para lo que resulta esencial la contribución de las comunidades autónomas.
El gobernador señaló que mientras las medidas de estímulo a la demanda ya no tiene margen, sí se pueden afrontar reformas para fomentar la competitividad de la economía y las empresas, entre las que figuran la del mercado de trabajo, que ha sufrido un "incremento fortísimo de la tasa de paro" por la crisis.
"Hay que actuar para que el número de desempleados no se enquiste", incidió Fernández Ordóñez, quien abogó por facilitar que las condiciones laborales se ajusten con
"mayor flexibilidad" a la situación de la economía e instaurar cambios en el sistema de contratación e intermediación para garantizar la formación y la pronta recolocación de los desempleados.