La idea no es propia, pero Esperanza Aguirre la asumió sin pensarlo dos veces con un contundente "que cierren el Ministerio". La presidenta de la Comunidad de Madrid sugirió este lunes a José Luis Rodríguez Zapatero que, puesto que el ministro Celestino Corbacho asegura no tener apenas instrumentos para frenar el paro, lo mejor será ahorrarse el gasto de su cartera y cerrar el Ministerio.
Aguirre respondía así a la entrevista concedida por Corbacho al diario
La Razón y que el periódico publicaba este lunes. En la misma, el máximo responsable del mercado laboral en España aseguraba que las Comunidades son las que tienen "
todas las competencias" sobre el empleo y que serán las éstas
quienes paguen los 420 euros de ayuda a los parados sin prestación cuándo transcurran los seis primeros meses. Las autonomías del PP, entre ellas Madrid, advierten que las
reformas estructurales del mercado de trabajo corresponden al Estado.
Esperanza Aguirre, recién salida del plató de informativos Telecinco y apeada en medio de la carretera M-607 para presentar las obras de duplicación, no se anduvo por las ramas. Ante la pregunta de una periodista sobre esas declaraciones, el alcalde de Colmenar Viejo, José María de Federico, se le adelantaba y espetaba que si Corbacho no tenía nada que hacer lo mejor sería
cerrar su departamento y ahorrar costes. Aguirre, la interpelada, ratificó la idea de su compañero de partido: "Que cierren el Ministerio". "He leído la entrevista", aseguró la presidenta, "y sería cómico (lo dicho por Corbacho) si no fuese trágico que se hayan perdido un millón de empleos".
Las recetas de Aznar
Para Aguirre la confesión de Corbacho sólo es una muestra más de lo que el PP considera la inoperancia de Zapatero y de su equipo frente a la crisis. La presidenta censura que, mientras el desempleo sigue en ascenso, el presidente no deje de aumentar la deuda del Estado a costa de medidas como los 420 euros, que en Génova se considera
dinero improductivo a fondo perdido. Eso, para luego compensar las cuentas públicas a costa de
subir los impuestos, como anunció el propio presidente
La jefa del Ejecutivo no deja de ofrecer como alternativa las soluciones populares:
bajada de impuestos,
contención del gasto y
reducción del déficit, amén de
flexibilización del mercado laboral y de la contratación. Éstas fórmulas, recalcó, ya funcionario en el primer Gobierno de José María Aznar, "con un 22% de paro" y en el que se crearon "cinco millones de empleos". David Pérez, portavoz del PP en la Asamblea, añadía a estas declaraciones que los socialistas "empezaron diciendo que bajar impuestos es de izquierdas y ahora anuncian con entusiasmo su subida a quienes ganen más de 50.000 euros".
A pesar de la experiencia de la época Aznar, el Gobierno no está dispuesto a asumir unas ideas que también le trasladó la patronal en su día (junto con nuevas propuestas sobre abaratamientos de coste laboral y del despido) y que provocaron en su día la ruptura del
diálogo social entre Ejecutivo, empresarios y sindicatos. José Luis Rodríguez Zapatero se ha comprometido a volver con ellos a la mesa antes del 15 de septiembre para debatir la futura Ley de Economía Sostenible.