Burriel criticó en rueda de prensa que el PP "
intenta engañar a los ciudadanos" al tratar de "
ocultar que continúan con su política de destrucción del territorio, hipotecando el futuro de los valencianos".
Sobre el informe aprobado por el Parlamento Europeo, Burriel incidió en que el PP engaña cuando "dice que es un agravio contra todos los valencianos, porque es un ataque contra la política de un gobierno concreto" y contra "todos los ayuntamientos", cuando lo es hacia aquellos que "aprueban proyectos desmesurados", entre los que citó Santa Pola o El Campello.
Asimismo, indicó que no es un ataque contra el sector empresarial, sino contra "algunos empresarios que abusan, consentidos por algunos ayuntamientos y la conselleria". Se mostró de acuerdo en que no se puede trasladar "esa imagen a todo el empresariado valenciano".
También subrayó que el informe fue votado por 15 votos a favor y 3 en contra, los de los diputados del PP español, porque "los diputados del PP europeo se salieron de la sala para no tener ni siquiera que abstenerse".
Burriel incidió en que "el responsable de mala imagen del urbanismo valenciano no es el Parlamento Europeo" sino "quien ha hecho una política urbanística de destrucción del territorio" y apuntó que las televisiones inglesas y periodicos que han hecho "los montajes más escandalosos" del urbanismo valenciano son del grupo Murdoch, "que asesora el ex presidente Aznar".
Comisión informativa
Además, el dirigente socialista reveló que "a apenas un mes de las elecciones", el gobierno "en funciones" con "nocturnidad y alevosía" envió el jueves santo por la mañana la convocatoria de una comisión informativa (de la conselleria de Territorio) para el martes de Pascua.
En este órgano se acordaron, dijo, "nada menos que 50 puntos, de los cuales, 40 eran de ayuntamientos del PP", entre los que se encontraban "barbaridades, como el de una nueva ciudad en Manises de 30.000 habitantes".
Burriel dijo que con esta premura "ni siquiera hay tiempo de buscar los expedientes para informar" y dijo que esta actitud es "la prueba más evidente del engaño de la política sandía" del conseller de Territorio, Esteban González Pons. En su opinión, es necesario "cambiar este gobierno" porque "niega la realidad" y hace un urbanismo "depredador, desordenado, sin calidad y sin límites".