Poco antes de las doce de la mañana, los galardonados y numerosas personalidades políticas cruzaban las puertas del Palacio de Festivales de Santander, unos más aplaudidos que otros. Los Reyes de España, el presidente regional
Miguel Ángel Revilla, el alcalde Santader,
Íñigo de la Serna, la duquesa
Cayetana de Alba, el matador
Francisco Rivera Ordóñez y su hermano
Cayetano Ribera y
Julián Contreras se llevaron la mayor parte de 'vivas' y aplausos del público, congregados desde primera hora de la mañana pese al inusitado calor que ha sacudido este martes la ciudad.

A las doce en punto comenzaba un acto breve, de poco más de una de duración, en el que ha destacado el discurso de su Majestad
D. Juan Carlos. El Rey ha destacado el sentido de las medallas entregadas, que reconocen el
"mérito de aquellos que con su mecenazgo, gestión o actividad empresarial", han favorecido el desarrollo artístico en todas sus vertientes.
Asímismo, D. Juan Carlos ha recordado la
"fuerza y dimensión" que las Artes siempre han tenido en nuestro país, y la
"proyección e imagen" de España como gran nación a lo largo de la Historia, que no podrían entenderse sin la "
talla, riqueza y diversidad de nuestras realizaciones artísticas". Por ello, Su Majestad ha pedido que no se escatimen esfuerzos para favorecer "
la creación, conservación y difusión de las Bellas Artes", una tarea que
"cuenta con el permanente respaldo y aliento de la Corona".
En su discurso, el Rey también ha dado la enhorabuena a los premiados, por esa
"intensidad del trabajo y del esfuerzo" de sus trayectorias y por su
"afán de superación y perfección" que ha afirmado conocer bien. Igualmente ha dedicado un recuero a
D. Victoriano Crémer Alonso, poeta y ensayista fallecido recientemente y que también ha sido galardonado.
"Sin raíces no somos nada"
El presidente regional, Miguel Ángel Revilla, también ha pronunciado un discurso en el que en primer lugar ha agradecido a
D. Juan Carlos y Doña Sofía su presencia, por tercera vez este año, en Cantabria, una tierra donde
"les quieren más que en ninguna otra parte". De igual manera, el presidente quiso en el comienzo de su oratoria tener un recuerdo para
Sabino Fernández Campo, "una persona excepcional, un español de los pies a la cabeza que tanto ha hecho para que España viva hoy en una democracia".
Revilla centró su discurso en realizar una exarcerbada defensa de la cultura de España y de la de Cantabria, destacando que es una tierra hospitalaria y orgullosa de sus raíces pero también orgullosa de ser española, y destacando que hay que apoyar a la cultura. "
Hay que apoyar a la culura española porque son raíces e identidad, y sin ellas no se puede ir a ninguna parte, no somos absolutamente nada", afirmó.
"La globalización no puede acabar con lo nuestro", señaló rotundo.
En su despedida, Revilla pidió a los asistentes que se queden unos días en
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Cantabria.
"Si no pueden hacerlo ahora, vuelvan para poder comprobar que esta Cantabria justifica sobradamente ese apelativo de infinita. Y que les aprovechen las anchoas", finalizó.
Recordatorio del alcalde
El inicio del acto contó con unas breves palabras el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, quien destacó el orgullo de la ciudad por acoger esta entrega de premios cuando cumplen 40 años, y quien además quiso recordar que aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2016.
"Tenemos el privilegio de contar con una enorme nómina de eventos culturales y la suerte de formar parte de una Comunidad con un extraordinario legado". Para terminar, de la Serna dio las gracias a
"estos 25 españoles que nos explican las Bellas Artes el modo más eficaz", terminó.
Con posterioridad, la entrega de premios se realizó con absoluta normalidad y cada uno de los condecorados recogió de manos de D. Juan Carlos su medalla y saludando, unos más y otros menos, y otros dando la espalda al público como
Ágatha Ruiz de la Prada.