Los hechos ocurrieron en mayo del 2006
El novio de la acusada de matar a un bebé niega los hechos y dice que ella miente
martes 05 de junio de 2007, 17:46h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
El joven hondureño acusado de haber ahogado junto a su novia el 14 de mayo de 2006 a la recién nacida que ésta acababa de dar a luz fruto de su relación con otro hombre negó en el juicio los hechos y dijo que su compañera "está mintiendo".
Henry Ernesto R., de 23 años, dijo que no sabía que la mujer, Yuri Waleska S., estaba embarazada en la fecha de los hechos. "Fui tonto y me dediqué a amarla. Eso me cegó", dijo el acusado en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid, en el que la Fiscalía pide para él y para su novia 20 años de prisión por un delito de asesinato.
Henry rechazó haber ayudado a dar a luz a la mujer, así como haber envuelto al bebé en un bañador y después haberlo escondido dentro de una bolsa de plástico en un armario tras haberlo ahogado. El acusado declaró que el día de los hechos llegó a su casa por la mañana después de trabajar y que se retiró a descansar y agregó que "a los veinte minutos de quedarme dormido, mi tío me llamó y me dijo que Yuri estaba mal. La auxilié y la llevé al hospital". Añadió que no oyó los gritos de la joven ni los golpes que ésta daba en la pared del baño contiguo a su habitación pidiendo auxilio, insistió en que no se enteró de que Yuri estaba de parto y dijo que sólo salía del aseo "un poco mareada, envuelta en una toalla", pero que no llegó a perder el conocimiento, como asegura ella.
Señaló que después de acompañar a su novia al hospital volvió a su casa para limpiar, momento en el que acudieron varios policías, a quienes permitió pasar "sin problemas" a la casa y que hallaron al bebé muerto en el armario de su habitación. "Si hubiera sabido lo que estaba pasando, me habría dado tiempo a hacer muchas cosas", dijo.
En la sesión de este miércoles también testificaron varios policías que ratificaron que Yuri, cuando se encontraba ingresada en el hospital, "negaba los hechos, pero después dijo que había tirado al bebé en un descampado, debajo de un coche... Todo era muy confuso". Los agentes señalaron que el bebé fue hallado "dentro de una bolsa de plástico en una balda superior de un armario. Tenía la cabeza envuelta en un bañador de caballero, sin signo externo de violencia, pero después la médico forense afirmó que tenía una hemorragia interna a la altura del cuello". Los policías recordaron que dos días después de los hechos, cuando detuvieron a Yuri por asesinato y le dijeron que su novio estaba acusado del mismo delito, ella dijo: "yo ahogué al bebé, él no hizo nada".
Más testigos
Mientras, la ginecóloga que asistió a la joven hondureña afirmó que la joven "nos pidió que no le dijéramos nada del embarazo porque él no sabía nada". La médico añadió que al principio Yuri decía que "no sabía si estaba embarazada, después que se desmayó en el baño de su casa, también que expulsó algo y tiró de la cadena", pero que al final confesó que expulsó al niño "y que le entró miedo". Por otra parte, los médicos forenses que examinaron al bebé señalaron que éste estaba "en un estado de madurez perfecto para sobrevivir" y concluyeron una "muerte por asfixia", ya fuera porque "se ocluyeron los orificios nasales o de la boca o porque se encontrara dentro de la bolsa de plástico" donde fue introducido, pero insistieron en que la recién nacida "respiró más de una vez".
Por su parte, los compañeros de piso de los acusados, Ketty Beatriz M. y Eddin Adelmo Y. -tío de Henry-, que dijeron que desconocían que la joven estuviera embarazada. "Cuando ella llegó a España era gordita y pensé que era así", señaló Ketty, que añadió que el día de los hechos "le pregunté si estaba embarazada y ella dijo que no, que la sangre era de la menstruación y que en su país se había puesto una inyección para no quedarse embarazada". Ambos testigos relataron que el 14 de mayo de 2006 estuvieron desayunando en el salón de su casa y coincidieron en que no escucharon ni vieron regresar del trabajo al acusado, que ayer dijo que cuando llegó al domicilio por la mañana "no había nadie levantado".
Ketty y Eddin afirmaron que quisieron entrar en el aseo, pero escucharon un "quejido o gemido" y pensaron que Yuri y Henry "estaban manteniendo relaciones sexuales en el baño", pero al golpear la puerta la acusada dijo: "no es Henry, soy yo, que me siento mal por la menstruación". Por ello, el testigo afirmó que fue a avisar a Henry, que se encontraba en su habitación "acostado, pero despierto", de que su novia se encontraba mal y que entonces éste golpeó la puerta y "salió Yuri, envuelta en una toalla, con un bulto debajo del brazo y andando por su propio pie".