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Copa América de fútbol

Argentina pone donde le corresponde a EEUU en América (4-1)

Argentina pone donde le corresponde a EEUU en América (4-1)

Argentina dio un repaso importante a los norteamericanos con un 4-1 aunque tuvo que remontar un penalti marcado por los yanquis. En el anterior partido de la noche, los paraguayos apuntaron alto en esta Copa tras golear por 5-0 a Colombia.
La selección argentina tuvo que esperar hasta bien entrada la segunda mitad para que aflorara la calidad que tiene, la que le sitúa como principal favorita a ganar la Copa América, y que cuando afloró, borró del terreno a un Estados Unidos que tuvo que rendirse a la evidencia.

Los norteamericanos, pese a su novedosa convocatoria para venir a Venezuela, dieron la talla durante muchos minutos, pero la entrada de Pablo Aimar al campo, la efectividad de Hernán Crespo y la chispa y calidad de Lionel Messi fue suficiente para la victoria argentina.

Todo parecía favorable para el equipo de Alfio Basile, plagado de estrellas y ante un rival con muchos futbolistas jóvenes en sustitución de sus pesos pesados, los que habían sido artífices de la consecución de la Copa de Oro en la reciente final disputada en Chicago ante México.

Los argentinos no esperaron ni un minuto en tomar el mando del choque e irse hacia la meta rival, aunque quizás por ello una contra de los estadounidenses acabó con el balón en los pies del rápido Eddie Johnson, a quien Gabi Milito no tuvo más remedio que hacerle penalti cuando el delantero encaraba a Roberto Abbondanzieri.

El propio Johnson se encargó de transformar el penalti con seguridad y engañó al portero del Getafe español cuando sólo se habían cumplido nueve minutos de juego.
El contratiempo para la albiceleste lo palió a los dos minutos Hernán Crespo con un gol de delantero centro, al estar en el sitio en una indecisión de la zaga norteamericana.

Ahí empezó un nuevo partido, en el que se vio que Argentina no pudo desarrollar su juego de calidad, con un Riquelme bien atado en el centro del campo, lo que obligó al combinado suramericano a abusar del patadón.

Estados Unidos no cambió en todo el primer tiempo, se situó bien en defensa, presionó mucho en la medular y buscó el pase largo para sorprender a la adelantada defensa argentina.

Sólo en los últimos minutos de este período los de Alfio Basile mostraron su poderío y atosigaron a sus rivales, hasta el punto de que pudieron irse al descanso en ventaja, sobre todo en un remate fuerte y desde lejos de Juan Sebastián Verón que acabó con el balón repelido por el larguero antes de marcharse fuera.

La segunda parte poco varió en sus inicios, pues el combinado que dirige Bob Bradley lo tuvo claro y no se descompuso pese al mayor control del balón de sus adversarios.
El técnico argentino intentó darle un cambio a la situación con la entrada de Pablo Aimar en sustitución de Esteban Cambiasso, variante que había ensayado en los últimos entrenamientos desarrollados en Venezuela y que había dado resultado.

El cambió coincidió con la aparición de un hasta ahora ausente Messi, pues el joven futbolista del Barcelona avisó de su calidad con una incursión a la hora de partido que estuvo cerca de convertirse en el 2-1.

Muy poco después, volvió Messi al tomar protagonismo, ahora con una jugada personal de exquisita calidad que concluyó con un preciso pase al hueco que no desaprovechó de nuevo un efectivo Hernán Crespo, que agarró su segunda oportunidad y logró su segundo gol.

Le había costado a Argentina ponerse por delante en el marcador, pero cuando lo hizo ya manejó la situación a su antojo ante un Estados Unidos que cuando tuvo la obligación de crear ya no fue el mismo equipo.

Argentina jugó a placer y una preciosa jugada de equipo, con toque y rapidez, acabó en el 3-1 con un certero y fuerte cabezazo de Aimar, resultado que se encargó de redondear Carlos Tévez, pocos minutos después de ingresar al campo, con el cuarto para los albicelestes.


La Paraguay de Santa Cruz humilla a Colombia  (5-0)
   
El delantero Roque Santa Cruz fue el verdugo de Colombia y lideró una gala paraguaya que se saldó con una goleada humillante por 5-0, en una noche mágica del delantero del Bayern de Múnich que marcó tres de los cinco goles de su equipo.

Los colombianos ayudaron a su propio desastre. Fallaron un penalti, encajaron el primer gol en una jugada de contragolpe que se originó en una pérdida innecesaria de balón y al comenzar la segunda parte parecieron estar todavía ocupados en salir de la cabina cuando fueron sorprendidos por el segundo tanto paraguayo.

La figura trágica de Colombia fue el volante Alvaro Domínguez, que falló el penalti y perdió la pelota en la jugada que generó el segundo gol paraguayo pero Iván Ramiro Córdoba también tuvo una noche negra y gran parte de responsabilidad en los dos primeros goles.

Durante el primer tiempo, Colombia controló más la pelota pero Paraguay parecía tener más llegada con lo que el meta Miguel Calero estaba claramente más ocupado que su colega paraguayo Justo Villar.

Un cabezazo de Oscar Tacuara Cardozo, a centro de Claudio Morel desde la izquierda, un centro de Carlos Bonet desde la derecha y un remate de Cristian Riveros fueron los primeros intentos paraguayos sin que llegasen a llevar realmente peligro a la portería colombiana.

Los colombianos no acertaban a descifrar el esquema defensivo paraguayo y tuvieron que esperar hasta ya entrado el minuto 20 para disparar por primera vez a puerta y fue un remate desde muy lejos de Hugo Rodallega, lo que era un síntoma más de la falta de llegada.

No obstante, a partir de ese momento vino una fase del partido en la que el centrocampista colombiano David Ferreira trató de echarse el equipo al hombro y de acercarlo al área paraguaya.

Primero, una combinación entre Ferreira y Hugo Rodallega culminó con un buen centro que no alcanzó a rematar Edixon Perea pero que causó cierta zozobra.

Luego, el propio Ferreira fue derribado dentro del área generando así el penalti, que desperdiciaría Domínguez con un remate que era una invitación al lucimiento de Justo Villar.

Al penalti fallado vino el segundo golpe para Colombia que fue la ventaja paraguaya, lograda por Santa Cruz al capitalizar, en el minuto 30, un contragolpe que se generó en una pérdida de balón de Domínguez que parecía perseguido por una maldición.

Al gol siguió un bajonazo colombiano aunque hacia el final del primer tiempo Colombia, otra vez de la mano de Ferreira, volvió a apretar y estuvo incluso a punto de empatar en una jugada en la que Darío Verón logró bloquear a Rodallega en el último instante.

En el segundo tiempo Colombia no tuvo tiempo de pararse en el campo cuando llegó el segundo gol paraguayo, cuando apenas habían pasado 15 segundos. Santa Cruz fue otra vez quien volvió a marcar y otra vez de contragolpe aunque esta ocasión aprovechando además los efectos del viento a favor que no supo hacer Colombia en la primera parte.
Colombia atacó bastante en la segunda parte y generó algunas ocasiones, que le dieron cierto trabajo a Justo Villar.

Pero la efectividad de Paraguay, y la noche mágica de Santa Cruz, terminaron destruyendo toda ilusión colombiana.

Colombia atacaba insistentemente pero sin éxito. En cambio cuando Paraguay atacaba era letal. Un cabezazo de Santa Cruz y un remate de media distancia de Salvador Cabañas convirtieron la derrota en desastre y harán olvidar de momento el sueño ilusorio de que Colombia estaba para ganar este torneo.
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