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¡¡¡Visca Catalunya lliure!!!

martes 10 de noviembre de 2015, 08:23h

No sé si es que ellos han sido muy listos y el resto del personal hemos ido de pardillos o, lo que sería aún peor, si es que la burguesía catalana, madre putativa del nacionalismo, se ha sabido aprovechar de unos gobernantes que necesitaban su apoyo, sus votos y su dinero para conseguir sus fines partidistas. Hemos caído en su trampa como auténticos pardillos. Nos han ido poniendo el anzuelo y hemos picado todos, gobernantes, periodistas, intelectuales hasta la sociedad española entera que no habla de otra cosa desde hace más de un año. El caso es que, pasito a pasito, como quien no quiere la cosa, han ido obteniendo prebendas, cesiones, inversiones, transferencias y facilidades de un Estado bastante autista, sumiso y siempre complaciente para llegar a donde hemos llegado...y lo que te rondaré morena porque la cosa no ha hecho más que empezar.

Porque de lo que está pasando en estos momentos en Cataluña tenemos la culpa todos, desde los miles de andaluces que fuimos explotados en los años 50 y 60 del pasado siglo para engordar las bolsas de esa misma burguesía que ahora clama por la independencia y el autogobierno, hasta los distintos ejecutivos que han detentado el poder desde la dictadura franquista. Y, por supuesto, los propios catalanes que no comulgan con el secesionísmo y que han sido incapaces de alzar la voz ante los continuos retos planteados quizás porque creían que esa estrategia de chanteje continuo favorecería sus propios intereses.

Todos, empezando por el propio Franco.y siguiendo por la UCD de Suárez, el PSOE de González y Zapatero y el PP de Aznar y Rajoy, todos ellos han puesto su granito de arena para que el monstruo secesionista catalán creciera y engordara a sus anchas. Y todos ellos lo hicieron no por una razón de Estado, sino para beneficiarse políticamente de sus apoyos y sus influencias económicas. A quienes critican ahora a Rajoy por su inmovilidad habría que recordarles aquella frase de Aznar sobre sus conversaciones en catalán en la intimidad o la indefinición que desde siempre ha mantenido el sector socialista catalán, el PSC, quien no dudó en apoyarse en Esquerra Republicana para colocar como presidente de la Generalitat al cordobés Montilla. Aquellos polvos del pasado han traido estos lodos que amenazan hoy con enterrarnos a todos, catalanes y españoles, españoles y catalanes, que al fin y al cabo somos lo mismo, bajo un manto de mierda.

Como dice el refrán español, entre todos la mataron y ella sola se murió. Pues eso. Se acaba de abrir la caja de Pandora y nadie, ni ellos mismos, saben como puede acabar. Esgrimen los independentistas que solo se limitan a cumplir el mandato del pueblo. Pues menos mal que no le han comido el coco al pueblo para que votase a la extrema derecha porque si en lugar de fomentar el secesionísmo y el apartheid en las escuelas hubiesen fomentado, pongamos como ejemplo, la dictadura catalana, ahora tendríamos a Arturo Mas convertido en un heredero de Hitler, eso sí, con el total apoyo del pueblo como le ocurrió a los nazis en la Alemania de los años 30, faltaría más.

El problema más inminente que se nos presenta a todos los españoles es que en el plazo de algo más de un mes estamos convocados a las urnas en unas elecciones generales que pueden ser claves para nuestro futuro más inmediato. La campaña, ya lo verán, se va a centrar en el problema catalán más que en los numerosos problemas que afectan a todos los españoles, empezando por el paro. Van a ser, por lo tanto, unas elecciones bastante fallidas y condicionadas por un chanteje más de quienes todos sabemos. O peor aún. Si en ellas no sale un Gobierno fuerte, y todas las encuestas auguran que no habrá ni de lejos mayorías absolutas, mucho me temo que los independentistas catalanes van a aprovechar la ocasión para sacar a relucir sus fuerzas tanto en la calle como en las diversas instituciones que aún controlan.

A estas alturas del artículo les confieso que ni de lejos pensaba escribir sobre el desafío independentista al que la Cámara catalana le dio ayer naturaleza oficial. Pero ya lo han visto, uno se deja llevar por los informativos monotemáticos y los mensajes machacones, por las mentiras repetidas que, según Goebbels, se convierte en verdad, y pasa lo que pasa. Más o menos lo que le ha pasado a la mayoría de los catalanes en las últimas décadas, que los nacionalistas les han comido el coco y se creen dueños de los destinos de cuarenta millones de españoles. Así que nada, qué quieren que les diga yo, si fuese un charnego hijo de emigrantes andaluces, más que gritar lo de “¡¡¡Visca Catalunya lliure!!!” prefiero lo que declara nuestro himno: “Andalucía por sí, por España y la Humanidad”. Me parece mucho mas progresista y moderno que ese nacionalismo decimonónico y republicano que nos quieran imponer. A la fuerza.

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