Las mujeres acumulan más grasa, pero menos dañina, que los hombres
miércoles 19 de diciembre de 2007, 09:25h
Actualizado: 21 de diciembre de 2007, 20:10h
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Alcalá sobre una muestra de 1113 personas revela que las mujeres tienen mayor tendencia que los hombres a acumular grasa corporal, pero que éstos la retienen en el tronco, que es más perjudicial.
Los investigadores Soledad Aguado Henche, Rosa Rodríguez Torres y Luis Gómez Pellico, del departamento de Anatomía y Embriología Humanas de la Universidad de Alcalá, son los autores de un estudio de evaluación de los patrones de cambio de la masa grasa corporal total y regional en sujetos españoles sanos a través de la técnica de absorciometría dual fotónica de rayos-x (DXA). Los resultados, publicados en el European Journal of Clinical Nutrition, ponen de manifiesto que los valores absolutos de masa grasa total en los hombres se incrementan desde el nacimiento hasta los 30 años, registrándose una leve disminución entre los 30 y los 35 años e incrementándose después hasta los 70.
En las mujeres, la grasa aumenta desde el nacimiento hasta los 20 años, se estabiliza de los 20 a los 35, vuelve a incrementarse hasta los 50 y se estabiliza posteriormente hasta los 70 años. El porcentaje de grasa en las mujeres muestra un patrón similar al seguido por los valores absolutos de la masa grasa. En los varones, este porcentaje de grasa se incrementa hasta los 10 años, decrece entre los 10 y los 20 años y se incrementa de nuevo hasta los 70 años.
Para realizar el estudio Aguado Henche, profesora asociada, Rodríguez Torres, catedrática de escuela universitaria y Gómez Pellico, catedrático de universidad, examinaron a 1.113 –397 hombres y 716 mujeres– sujetos sanos sedentarios, no bebedores ni fumadores habituales, con edades comprendidas entre los 0 y los 80 años de edad. Los resultados muestran que el patrón evolutivo de la grasa periférica – porcentaje de grasa en miembros inferiores y porcentaje de grasa en la suma de miembros superiores e inferiores– en relación con la edad es muy similar en ambos géneros. Esta grasa periférica se incrementa desde el nacimiento hasta la edad de 15 a 25 años para estabilizarse después.
El patrón evolutivo de la grasa central –porcentaje de grasa del tronco– muestra diferencias de género: en los hombres, los depósitos de grasa central aumentan hasta los 55 años para estabilizarse posteriormente; en las mujeres se incrementan desde el nacimiento hasta los 70 años, pero los hombres registran mayor porcentaje de grasa central que las mujeres. Aunque la técnica DXA no permite distinguir la grasa subcutánea de la visceral, es en el tronco donde más se acumula esta última, que es la que más relacionada está con la alteraciones cardiovasculares y, por lo tanto, es la más perjudicial.
Por lo que se refiere a los valores absolutos de la masa grasa en los miembros inferiores, son mayores en las mujeres de 11 a 75 años, con excepción del grupo de 26 a 30, en el que no se encuentran diferencias de género.
La relación tronco/extremidades de los valores absolutos de la grasa muestra diferencias de género desde el nacimiento hasta los 75 años, con excepción del grupo de 11 a 15 años. Los valores medios de esta relación son siempre mayores en los varones.
Relaciones masa muscular-masa grasa
La relación de los valores absolutos del cociente masa muscular / masa grasa muestra diferencias significativas de género desde el nacimiento hasta los 80 años, y los valores son siempre mayores en los varones. En las mujeres, los porcentajes de masa grasa y masa muscular adquieren valores muy similares entre los 51 y los 65 años. Así pues, las mujeres, comparadas con los hombres, muestran desde la temprana infancia un menor porcentaje de masa muscular, y desde los 10 años un mayor porcentaje de grasa total y de depósitos de grasa en las extremidades.
Con la edad, las mujeres presentan un incremento del porcentaje de masa grasa total mayor que el de los varones, además de una disminución del índice de masa muscular.