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Defensa y Sanidad se saltan la patente de Roche

Sanidad militar retira por ‘razones técnicas’ los antigripales de las Fuerzas Armadas

Sanidad militar retira por ‘razones técnicas’ los antigripales de las Fuerzas Armadas

viernes 15 de febrero de 2008, 16:21h
Sanidad militar ha retirado un antigripal que contenía una sustancia peligrosa, fenilpropanolamina, que tomada en dosis más altas de las aconsejadas puede producir hemorragia cerebral. Eso sí, ha tardado ocho años desde que se conociera el riesgo del medicamento en tomar cartas en el asunto. Por otro lado, esto coincide con la firma de un protocolo entre los ministros Alonso y Soria para fabricar un genérico contra la gripe aviar, saltándose la patente de los laboratorios Roche y su Tamiflu.
Con fecha 4 de febrero de 2008, la Inspección General de Sanidad de la Defensa remitió un fax a las Secretarías Generales del Ejército, de la Armada y del Aire, así como a las Farmacias de la Guardia Real y del Órgano Central, al Centro Militar de Farmacia de la Defensa, a la Jefatura del Servicio de Sanidad de la Dirección General de la Guardia Civil y a diversos hospitales militares.

    Ese fax, al que Diariocrítico ha tenido acceso, decía lo siguiente: “Por razones técnicas deberán inmovilizarse, hasta nueva orden, los Comprimidos Antigripales de las FAS. Próximamente se darán instrucciones para su nueva puesta en mercado”.

     Diariocrítico ha podido saber que los Comprimidos Antigripales de las FAS (Fuerzas Armadas) contienen una sustancia que se denomina fenilpropanolamina CIH. ¿Pero por qué las Farmacias militares han decidido inmovilizarlo?

AEMPS da el visto bueno

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) aclaraba en una nota las informaciones confusas que desde hacía tiempo circulaban por Internet. Todo empezó cuando Brasil retiró ciertos medicamentos que contenían fenilpropanolamina en el 2000. Entonces la AEMPS evaluó los resultados de un estudio publicado por la Universidad de Yale en EE.UU. según el cual sugería un incremento del riesgo de hemorragia cerebral en mujeres jóvenes que consumían este producto para tratar la obesidad, aunque el riesgo absoluto todavía era bajo (menor de 1 caso por cada 100.000 mujeres expuestas).

    En hombres no se detectó efecto alguno, pero apuntan a que quizás se deba al escaso uso de fenilpropanolamina como supresor del apetito en los varones. A pesar de todo la agencia de regulación de medicamentos de los EEUU decidió retirar del mercado los medicamentos adelgazantes que contenían esta sustancia.

Fenilpropanolamina en antigripales

Esta sustancia se utiliza en algunos antigripales como descongestivo, pero en el citado estudio no se mostraba ningún riesgo significativo de que produjera efectos adversos.

    En España no existe autorizado ningún medicamento que contenga fenilpropanolamina para la supresión del apetito, pero sí dos productos que llevan esta sustancia en dosis bajas para actuar como descongestionante nasal en antigripales administrados por vía oral: Irritos® solución oral (fenilpropanolamina y dextrometorfano) y Senioral® comprimidos y solución oral (fenilpropanolamina y clocinizina).

    En el 2000 la AEMPS evaluó estos productos y limitaron la dosis diaria recomendada de fenilpropanolamina a 100mg. No consideraron necesaria ninguna otra medida cautelar por el momento, salvo advertir a los profesionales sanitarios que debían tener en cuenta ciertas patologías para las que está contraindicado.

    Después de todos estos años, Sanidad militar ha retirado el fármaco porque en su prospecto señala que se pueden tomar una o dos pastillas cada seis horas. Cada pastilla contiene 20 mmg de fenilpropanolamina CIH. Se sabe que lo máximo admitido por Sanidad es 100 mmg al día. Si alguien, siguiendo las recomendaciones del prospecto, toma 2 pastillas cada seis horas, serán 8 pastillas (cuatro tomas diarias de dos pastillas cada una) que, multiplicadas por 20 mmg da un producto de 160 mmg al día, casi el doble de lo permitido.
  
    El antigripal del Ejército, que cuenta con fenilpropanolamina en su posología, se viene utilizando desde finales de los 80 y es el medicamento que llevan las tropas cuando salen fuera. En el 2000 se dieron las recomendaciones para modificar prospectos con el nuevo límite establecido en 100mg, pero hasta ahora no se había hecho nada.
     
    Lo que señalan algunos militares es que si esto se conoce desde el año 2000, ¿por qué se ha esperado 8 años, hasta ahora, para retirar el fármaco y corregir el prospecto?

Sanidad y Defensa fabrican un antiviral genérico

  Lo curioso es que todo esto ha estallado justo cuando los ministros de Defensa, José Antonio Alonso, y de Sanidad, Bernat Soria, han firmado un protocolo para que el Laboratorio Central de Farmacia, que se encuentra en Burgos, fabrique un genérico a partir de un medicamento llamado Oseltamivir que es utilizado contra la gripe. Tamiflu es la marca bajo la que los Laboratorios Roche ha desarrollado el fármaco y del que aún conserva su protección de patente. El Tamiflu sirve como antiviral, por lo que inhibe la reproducción de otros virus patógenos que podrían ser utilizados en la guerra biológica ya que este fármaco bloquea una proteína, el Neuraminidase, que el virus necesita para reproducirse.

  
  En caso de que el virus de la gripe aviar mute y esto le permita el contagio de humano a humano podría llevar a una epidemia mundial. Para evitarlo, la Organización de la salud mundial recomienda el uso de Tamiflu como un medicamento que ayuda a aliviar los síntomas de la gripe hasta que una vacuna efectiva pueda ser encontrada.

    El oseltamivir se ha utilizado ampliamente durante la epidemia de gripe aviar H5N1 en el sudeste asiático en 2005 y para prevenir posibles brotes en otros países, varios gobiernos, entre los que se incluyen los del Reino Unido, Estados Unidos y Australia, han estado almacenando oseltamivir en previsión de una posible pandemia. Sin embargo, las cantidades acumuladas no son suficientes.

    En 2005 la multinacional farmacéutica Roche declaró que la demanda superaba su capacidad de producción, y para intentar satisfacerla Roche planeó la apertura de una nueva planta de producción en Estados Unidos y declaró que pretendía convertirse en el único fabricante mundial. Pero no le salió del todo bien la jugada monopolística. En octubre de ese mismo año la farmacéutica india Cipla anunció que empezarían la fabricación de oseltamivir genérico sin la pertinente licencia de Roche.

    Muchos gobiernos tienen leyes que permiten la cancelación de las patentes durante emergencias y Cipla argumenta que puede vender legalmente oseltamivir en la India y otros 49 países en vías de desarrollo, a partir de enero de 2006. Así que Roche cedió y comenzó las negociaciones con cuatro farmacéuticas para permitir licencias de comercialización del Tamiflu e incrementar de esta manera la producción. Ahora el conflicto llega a España que podría en un futuro crear su propio genérico.
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