www.diariocritico.com
Amenazan con “incendiar Chile”

Amenazan con “incendiar Chile”

Chile ha sido advertido a través de declaraciones incendiarias, de una jornada de protesta nacional, para el último fin de semana de marzo, con la cual se iniciaría, dicen los convocantes - con muchos nombres de fantasía- un año de luchas populares, de resistencia, en lucha frontal contra el modelo, y contra la democracia, a la que consideran autoritaria e insuficiente.

Este año, establecen en el documento con que se llama a la jornada, por parte de un Coordinador por la Protesta Popular, las acciones -de Arica a Punta Arenas- no van tanto por el recuerdo de los hermanos Eduardo y Rafael Mauricio Vergara Toledo, asesinados por la policía de Carabineros, el 29 de marzo de 1985, en el marco  de las protestas populares antidictatoriales, sino contra el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

Este día fue convertido en el Día del Joven Combatiente”, y este año no sólo recuerda a los jóvenes caídos bajo la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), sino que también- dicen- “a los combatientes caídos durante los gobiernos de la Concertación”.

Por otro lado, el llamado a la protesta popular deja en claro a dónde apuntan los objetivos políticos de los convocantes, es decir dónde ven ellos “el enemigo principal”, y cuál es la lectura de la situación política nacional.

La convocatoria dice a la letra. “A partir del año pasado, hemos decidido que nuestro homenaje (a los jóvenes combatientes) no será a través de la realización de actos aislados en su memoria, sino que mediante la realización de protestas contra el gobierno criminal, asesino, corrupto y pro imperialista, que para dar pruebas de buena conducta al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional y a Bush, da órdenes de dictar leyes que nos oprimen y pretenden someternos a la miseria, falta de salud e ignorancia”.

Otros párrafos del documento son también explícitos sobre el modo que piensan darle a su accionar.

“En la Coordinadora por la Protesta Popular expresamos que es muy bueno que tengamos bronca, es mejor aún que la expresemos, pero también es correcto que hagamos los esfuerzos para que esta bronca sea masiva y nos permita golpear al gobierno como un solo puño, en cada rincón y territorio de Chile”

Y siguen: “Es por eso que hacemos el llamado a todos quienes sientan que tienen un derecho no cubierto, a todas las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles, sociales, culturales, etc. a convocar en cada lugar de trabajo, estudio o vivienda, las acciones que demuestren qué lejos estamos de ser el país modelo, qué lejos estamos de tener resueltas las necesidades básicas y que por el contrario estamos dispuestos a arrebatar de las manos del gobierno y los explotadores, lo que la Dictadura nos quitó a punta de fusil.

“Nuestro impulso se alimenta de los ejemplos de nuestra propia historia y también del ejemplo que hoy nos entregan pueblos latinoamericanos que desarrollan diferentes formas de lucha”, agregan.

“Este 28 y 29 de marzo, nos movilizaremos desde Arica a Punta Arenas, con diferentes formas de protesta, ya que está demostrado que la protesta es la única herramienta de presión que tienen las familias populares chilenas para conquistar sus demandas”, es la notificación que hacen, al paso que notifican al país de su objetivo, en su consigna central: “Este sistema es un fracaso. Es hora de cambiarlo”.

El discurso es conocido y está redactado en el más puro estilo del anarquismo decimonónico, pero esta vez es acompañado por la estridencia de decenas de bombas que buscan  atemorizar, “notificar” quizás, a las autoridades de sus capacidades de fabricar explosivos con los cuales “hacer saltar el sistema”.

Por cierto, se advierte una voluntad política tras las bombas, que buscan generar “ruido”, hacerse presentes, generar incertidumbre en combinación con los llamados a la “protesta popular”, fijada para los días 28 y 29 de marzo.

Otros de los grupos convocantes, la  Unión Patriótica Estudiantil, que se hace fuerte en Valparaíso, proclama que la jornada será con “irrupción de masas y dura pelea a las fuerzas represivas”, siendo el objetivo táctico “no darle respiro al sistema y sus instituciones

La jornada de protesta es concebida por esta organización, cuya magnitud se desconoce, como “una demostración de fuerza que signifique que nos deje a la izquierda revolucionaria más organización y más capacidad para desarrollar nuestras luchas, enmarcadas en levantar un movimiento popular ascendente”.

Señalando que el sistema “está en crisis”, el llamado es “a agudizar la crisis”, porque “es evidente que el sistema no va a caer solo”.

Los integrantes de la Coordinadora por la Protesta Popular son el Centro de Formación y Capacitación Araceli Romo, el Colectivo Andamios, el Colectivo Político Social Pueblo Pobre Organizado, la Comisión Micaela Bastidas, la Coordinadora Nacional de Estudiantes Populares.

La lista se completa con  la Coordinadora Sindical Clasista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, el movimiento  Inquietando Desde el Margen, el Movimiento Lautaro, el Movimiento por la Asamblea del Pueblo, el Movimiento Poder Popular, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Movimiento Revolución Proletaria

No hace falta decir que se trata  de agrupaciones  sin vinculación y  mucho menos, representación de las masas populares, sindicales o estudiantiles. Sólo son pequeños grupos embriagados de su discurso, pero que tienen capacidad de  levantar barricadas, mezclarse con el lumpen- como quedó demostrado el año pasado- y con una decisión, como han dicho, de “darle dura pelea a las fuerzas represivas”, de poner bombas, de hacer “ruido”, de “poner en jaque” al Gobierno , la autoridad y el Estado.

Como se sabe y lo constata la historia, es más una pretensión afiebrada que una realidad objetiva, pero pueden provocar víctimas, atentar contra autoridades, destruir sedes bancarias, comercios, apedrear vitrinas, quemar automóviles, conquistar portadas y  atraer simpatías de algunos despistados.

Es la lógica del anarquismo, pero también es la lógica que espera la derecha para acusar al gobierno de debilidad, de mano blanda y de demandar “mano dura”, de darle la razón a algunos nostálgicos de la dictadura de Pinochet.

El gobierno  tiene ante sí una tarea compleja, en su búsqueda de controlar la situación que se genere, aplacar a los exaltados y aislarlos del resto de la sociedad, que también deberá actuar en su autodefensa, separando aguas y defendiendo a la democracia y la convivencia nacional.

----

Marcel Garcés
Periodista
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios