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"Los Tonitos", la vida sobre un trapecio

En pleno siglo veintiuno, trabajar sobre once metros de altura, vivir en una caravana y ser feliz es posible. Así lo reconocen "Los Tonitos", seis trapecistas de una famosa estirpe familiar -la única que cuenta con tres Premios Nacionales de Circo- que actúan estas semanas en el Teatro Circo Price.
Jorge, Ángel, Salvi, Esther, Marisa y Enrique forman parte de la cuarta generación de unos artistas de apellido Papadopoulos que recorren el mundo para entretener al público con "el más difícil todavía".

"Es la primera vez que venimos al Price, donde nuestro padre, Jorge Papadopoulos, y nuestros tíos -entre ellos, la famosa trapecista "Miss Mara", Premio Nacional de Circo 1992 y "Tonito", Premio Nacional de Circo 1999- tuvieron mucho éxito", afirma a Efe Salvi, que llega a hacer el triple salto mortal para adelante.

"El triple salto mortal es un ejercicio que no lo realizan ni los gimnastas", explica Salvi, quien aclara que, ahora mismo, sólo se arriesgan a hacerlo su primo Tony Tonito, Premio Nacional de Circo 2005, y él.

Entre "los Tonitos" que actúan en el actual espectáculo "Rocinante" del Price se encuentran dos matrimonios y, por primera vez, el hijo de uno de ellos, Kevin, de 14 años, que ha empezado a compaginar sus estudios -de 09.00 a 14.00 horas en un colegio portátil- con las funciones circenses.

"Al nacer aquí y estar todo el día, el circo te gusta porque es muy divertido", comenta Salvi, quien aclara que "a veces pasa que tiras para esta profesión, tan seria como otra, pero luego te das cuenta de que no te gusta o no vales".

Toda la familia de "Los Tonitos" viven en las caravanas aparcadas detrás del Circo Price, al igual que hacen en los demás circos en los que trabajan. "Nos gusta vivir en la caravana, incluso cuando actuamos en Valencia, donde tenemos casa y un terreno para aparcar las 'roulottes'", reconocen.

En "Rocinante", la familia Papadopoulos realiza dos actuaciones, una de cama elástica y otra de trapecio, con ejercicios aéreos o acrobacias de cuerpo en el aire que dominan después de muchos años, pero que ensayan diariamente.

"Los Tonitos" destacan que en sus actuaciones "siempre hay peligro porque con la cama te puedes salir fuera y con el trapecio, donde trabajas sobre 11 metros de altura, puedes caer mal sobre la red". Afortunadamente, sólo han tenido algún que otro "sustillo".

Los ejercicios los varían, al igual que el vestuario, la música y el estilo del número, aclaran Salvi y Jorge, pues, confiesan, "hay que renovar y cambiar porque la gente siempre te pide más". "Los Tonitos", que también introducen en el número alguna nota de humor, reconocen que "lo más difícil" es el trapecio volante, aunque la barra fija o el alambre, que hacían sus tíos, "eran muy peligrosos y duros de ensayar".

"El viajar tanto te cansa", afirman los seis "Tonitos". Sin embargo, se les iluminan los ojos al recordar sus contratos en Australia e Indonesia, donde estaban "como turistas, haciendo la función y descansando en el hotel".

"Los Tonitos" ven su futuro trabajando en su propio circo en España, forman una familia bien avenida y, aunque podían haberse casado con gente de fuera del mundo circense, saben que luego es muy difícil que "esa persona se acople al circo". Esther y Marisa, que actúan con la cara ricamente maquillada de fantasía, recuerdan con cariño cuando, tras dar a luz en hospitales, a los pocos días ya estaban viviendo en el circo.

Y si se les pregunta qué hubieran hecho si no se dedicaran al circo, los seis "Tonitos" sonríen y dicen: "lo tendríamos un poco duro, nos hemos dedicado tan de lleno a esto que no piensas en otra cosa".
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