www.diariocritico.com
Flores regias para ZetaPé

Flores regias para ZetaPé

lunes 12 de mayo de 2008, 18:24h
TITO B. DIAGONAL
Barcelonés de alta cuna y más alto standing financiero, muy apreciado en anteriores etapas de este diario, vuelve a ilustrarnos sobre los entresijos de las clases pudientes.

Ya sabéis, amadísimos, globalizados, megaletileonorisofiados y floreados niños y niñas que me leéis, que este mes, el de mayo, es por excelencia el mes de las flores (y dejad el chiste fácil de los capullos, proyectos florales). Por eso no es de extrañar que, según me pasa la información Horacio Carballeira, mi dircom, abunden estos días las más esplendorosas por olor y colorido. Es la estación.

Claro que las flores no se dan sólo en las macetas (versión clase baja de la especialidad), los parterres del adosado (clase media), los jardines del chaletito (clase media-alta) o los pensiles de cinco o diez mil metros cuadrados aún no recalificados (clase alta sin llegar a altísima); las flores también brotan en los periódicos, y no solamente las zarzas y los cardos (al pobre Marianito Rajoy lo tienen coronado de espinas), sino las más escogidas. Como las que, sans aller plus loin, sin ir más lejos, el rotativo órgano de la Cruzada Antimarianista, recogía ayer de labios de Su Majestad el Rey, que Dios guarde, (en realidad, Don Juan Carlos las ofreció verbalmente el pasado 23 de abril, Día del Libro y también de la Rosa). Porque eSe-eMe valoraba a ZetaPé: “Es un hombre muy honesto. Muy recto. Que no divaga. O sea, que la gente cree que hace cosas así… como divagando, pero no hay nada de eso. Él sabe muy bien hacia qué dirección va y por qué y para qué hace las cosas. Tiene profundas convicciones. Es un ser humano íntegro”.  Fin de la cita.  Las flores regias, para desesperación de más de uno, estaban ofrecidas al vencedor del 9M.

Es la primera vez que Don Juan Carlos (que tiene fama de no dar puntada sin hilo) opina sobre uno de sus jefes de Gobierno. Lo que ha levantado un terremoto tipo China entre los variopintos opinadores. ¿Puede hacerlo el Rey? ¿No es vulnerar la neutralidad institucional que debe orientarle en el ejercicio de su Alta Magistratura? Bueno, pues pequeñines/as míos/as, a mí me parece fenomenal que, de vez en cuando, los de arriba sepamos reconocer públicamente el trabajo y el buen hacer de nuestros servidores más allegados. Eso sí, hay que hacerlo muy de vez en cuando, y hay que ser tan parco –por no decir rácano— como un banco a la hora de conceder una hipoteca sobre una tercera residencia. Que acostumbras al mayordomo o al valet de chambre a la administración de un bien merecido elogio y, lo primero que hacen a los dos días, es pedirte aumento de sueldo.

Lo único que veo discutible –y que Su Majestad me perdone—, que elogias en público a un servidor y siempre existe alguien en tu círculo íntimo –carente de escrúpulos entre iguales, todo hay que decirlo—que es capaz de quitártelo. Es, lo que le ocurrió a mamá hace un par de años con Eulogio, un jardinero ecuatoriano especialmente dotado para el cuidado de las petunias y las liliáceas en general. Una compañera suya de bridge, cuyo nombre omito, a la chita callando se lo robó, aprovechando que el tipo salía con una de las planchadoras de su mansión. Mamá no ha vuelto a contar con la autora de tamaña felonía.

Bueno, pero a lo que íbamos. Su Majestad el Rey, que Dios guarde, le ha dado a una periodista su opinión sobre el actual presidente del Gobierno. Bueno, ¿y qué? Pues eso. Y al/los que le(s) pique, que se rasque(n). No iba a ser cuestión de que, con la que les está cayendo encima a los pobres, Don Juan Carlos se pusiese a lanzar florecitas verbales a Rajoy o a otro cualquiera de los/as capitostes/as del PePé, que andan a la greña precongresual entre ellos, ¿verdad?

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios