Sarkozy: Una China en su motor
viernes 11 de julio de 2008, 16:53h
Actualizado: 23 de julio de 2009, 01:22h
El Presidente francés Nicolas Sarkozy que ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea pasó con notable su examen oral ante los diputados del Parlamento europeo en Estrasburgo, exponiendo cuales serán sus prioridades en los próximos seis meses, cuando de pronto una china entró en su motor turbo acelerado. La china llegó con la intervención del eurodiputado alemán Daniel Cohn-Bendit que, vestido con una camiseta de la organización RSF( Reporteros Sin Fronteras) -con los anillos olímpicos encadenados- y con visible emoción en su voz, denunció y calificó de lamentable y vergonzosa la decisión de Sarkozy de acudir a la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas en Pequín. Sarkozy debió pensar por un instante que era el fantasma de mayo del 68 que le perseguía en el hemiciclo de Estrasburgo.
Piedra pequeña esa gigantesca China para el presidente francés cuya posición con respecto al boicot de los juegos olímpicos ha sido desde el comienzo contradictoria y ha provocado en estos últimos meses un verdadero incidente diplomático con Pequín. Todo empezó con el paso de la antorcha por París y la destacada protesta de Reporteros Sin Froteras y de los exiliados tibetanos. Ante la airada reacción china, París envió una delegación gubernamental para pedir excusas al poderoso cliente chino. Sin embargo Nicolas Sarkozy había dejado en el aire la duda sobre si acudiría o no a la ceremonia inaugural, en función de la reapertura de un diálogo entre el Dalai Lama y las autoridades chinas. Hubo en efecto diálogo, pero fue diálogo de sordos, y la cuestión del respeto de los derechos humanos en China, sigue siendo asignatura pendiente con o sin Olimpiadas.
Dando una de cal y otra de arena, el Presidente francés anunció por fin en su encuentro en Japón con Hu Jiantao su decisión de acudir a Pequín, y en respuesta a Cohn-Bendit afirmó que “como presidente de la Unión no puede adoptar una actitud que seria interpretada por los chinos como una humillación”. Al mismo tiempo declaró que “no aceptará instrucciones de nadie sobre si debe o no recibir en Francia al Dalai Lama”, respuesta directa a las amenazas proferidas 48 horas antes por el embajador chino en París. Por otra parte Sarkozy pidió a Cohn-Bendit que se reúna con el ministro francés de asuntos exteriores Bernard Kouchner, para establecer una lista de disidentes chinos de los que pedirá su libertad cuando vaya a Pequín.
La piedrecita china molesta mucho al presidente francés que se encuentra hoy entre la espada de la amenaza de represalias china y la pared de “defensa de los derechos humanos” a la que simbólicamente no puede renunciar, ni como jefe de Estado francés ni como Presidente de la Unión.
Pero cada cosa a su tiempo, a un mes de los juegos olímpicos el inquilino del palacio del Elíseo prefiere pensar por el momento en como hacer subir su popularidad en los sondeos de opinión, y ahí también las cosas avanzan de manera desigual, pues este 14 de julio día de la fiesta nacional en Francia, con desfile militar, Sarkozy tiene a favor de su imagen, la siempre presente Carla Bruni que estrena disco con canción- polémica en Colombia-, y sobretodo la presencia de la verdadera heroína colombiana: Ingrid Betancourt, apoyo inesperado a la popularidad del Presidente. En contra de su imagen tendrá en cambio Sarkozy el jaleo provocado en el ejército francés por la destitución de un alto mando, a raíz de un trágico accidente en que los militares utilizaron balas reales en lugar de balas de fogueo. El Presidente les trató a todos de “incapaces” lo que pone un poquito de pimienta en este próximo festejo, al que acudirá además el no menos polémico presidente sirio Bachar Al Assad, lo que pone los pelos de punta a mas de uno, esta vez no en China sino en Oriente Medio.