El grupo municipal socialista de Madrid y el sindicato UGT denuncian las deficientes instalaciones contra incendios que posee el centro cultural Francisco de Quevedo, en el distrito de Retiro.
En el barrio le llaman 'La Ratonera'. El centro cultural de la calle Granada número 42 se ha convertido en un peligro. El 28 de abril de 2008, el grupo popular del distrito de Retiro rechazó una moción de urgencia del PSOE que solicitaba al Área de Gobierno de Seguridad y Movilidad la elaboración de un informe que señalara las características de prevención de incendios que requería el inmueble, considerando su carga de fuego, así como la mejora del estado de sus instalaciones, a las que acuden una media de 50 personas diariamente.

Según un informe de UGT, al local, de una sola planta, se accede a través de una puerta metálica oxidada en la parte inferior que abre hacia dentro. Todo el centro posee ventanas exteriores con rejillas metálicas fijas.
Las puertas de muchas aulas se abren en sentido contrario al de evacuación. Una de las aulas sólo tiene salida a través de otra clase.
La instalación tiene radiadores eléctricos junto a los que se colocan los bidones de pintura (material inflamable) para los talleres. El pasillo principal apenas tiene 90 centímetros de anchura, excepto en los lugares donde está ubicado el extintor y el tablón de anuncios, donde se reduce aún más el espacio. El resto de extintores están en las aulas tras percheros y en zonas de difícil acceso. No hay ni una sola señal de evacuación y la salida de emergencia hacia el patio del edificio está condenada. Además, hay desniveles en la entrada y persianas rotas.
Obras puntuales
Según explica la concejala socialista de Retiro, Ángeles Álvarez, el espacio "no cumple la normativa y necesita reformas estructurales importantes que supondrían el cierre. Sin embargo, siguen funcionando y sólo anuncian algunas obras puntuales".
La edil agrega que "no van a cerrar el centro para acometer las reformas porque está gestionado por una empresa privada a la que no quieren hacerle perder ni un duro. Sin embargo, hay que anteponer la seguridad de los ciudadanos a los intereses de unos pocos".

Fuentes del Consistorio explican que ya se ha comenzado a remodelar el local para rehabilitarlo, como estaba contemplado desde hace tiempo. Van a retirar talleres potencialmente peligrosos como el de pintura o el de cerámica, que trabajan con materiales u objetos inflamables.
Mientras, los alumnos han sido trasladados a otros centros culturales cercanos para que puedan continuar con sus clases sin perjuicio. En año y medio se va a concluir otro centro cultural más en el distrito que permita acoger a estos y otros ciudadanos mientras se terminan las reformas.