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Son Impuestos, no voluntarios

viernes 30 de septiembre de 2022, 13:16h

El debate sobre impuestos coloca frente a frente a los dos jugadores de la ventana de Overton: la extrema izquierda moviendo la ventanita hasta posturas intolerantemente comunistas abandonadas por la racionalidad hace más de 40 años y la extrema derecha haciendo lo propio hacia posiciones de un ultraliberalismo abandonado por la economía hace 50 años.

Unos dicen que hay que pagar impuestos hasta por respirar y los otros que no hay que pagar impuestos en ninguna circunstancia.

La verdad es otra: los ultracomunistas, Podemos y sus satélites, necesitan una teta inacabable para poder seguir ¿malversando? ¿derrochando? los fondos públicos, el dinero que con tanto esfuerzo ganamos y aportamos todos al Erario Público, en fruslerías (50 millones de euros en asesores, 224,8 millones de euros en Igualdad Hombres/Mujeres de los cuales solo 9.3 M€ son inversiones reales (o sea, que 210 M€ enmascaran francachelas, nepotismo y rondas de MDMA, la coca es más sociata). Y es lógico: si me lo gasto todo en chuches y mondongo, los euros se acabarán y necesitaré que papá contribuyente suelte más pasta para mis bobadas. O sea, leyes extractivas que mantengan llena la buchaca y seguir gastando en sandeces.

En los PGE, los ingresos alcanzarán el 39,5% del PIB con unos gastos de 44,5% del PIB. ¿Y quién y cómo se financiaran esos 5 puntos, 62.500 Millones de €? Como no es plan de pedirnos a todos los 1.330 euros por cabeza que nos tocarían, lo más probable es que se pidan prestados, incrementemos los intereses de la deuda y sigamos tan tranquilos con un coste financiero del 6,5% del PIB y sin aplicar la inflación del 9.8%

Hasta el que asó la manteca, que debió ser uno de los que abandonó Podemos, se da cuenta que si ingresas 100 y gastas 125 estás jodido.

Luego está ese grupo extraño llamado Los Libertarianos, que suena como a película de serie B. Estos pretenden el impuestos cero: ni sanidad pública, ni educación pública, ni pensiones públicas. ¿Quién suplirá esos servicios, quién construirá las carreteras? Es el mercado, amigo; el mercado lo arregalará todo. No, ni de coña.

Claro que el sector privado ofrece seguros médicos, colegios privados, planes bancarios de pensiones y hasta carreteras de peaje. Incluso en Estados Unidos las cárceles las administran empresas privadas. Pero eso no garantiza ni que sean las más baratas ni las más eficaces ni, por supuesto, el acceso universal a esos servicios.

Mi ejemplo puede valer: hace dos años tuve un cáncer en Fase IV, terminal. Sin la quimio, las pruebas y los medicamentos de la seguridad social, sin sus médicos y su entrega altruista, yo estaría muerto. Si me hubiera enfermado en EEUU, simplemente estaría muerto porque no habría podido asumir ni el coste del primer ciclo de quimio. Un TAC de contraste en EEUU le cuesta al paciente o a su seguro 7.000 dólares. A mí me hicieron tres y no tuve que pagar nada, lo hizo la solidaridad de todos vía impuestos, así que gracias -ya las he dado muchas veces- a todos y cada uno de los contribuyentes, desde los niños que compran chuches y cromos en el quiosco hasta los que tienen Sicav’s y eluden, legal y gubernativamente, una parte sustancial de impuestos.

¿Es el mercado un buen regulador? No, claro que no: el mercado es un depredador rapiñero que se rige por un antiguo principio: máximo beneficio al mínimo coste. Las finanzas y su mundo son una guerra descarnada con docenas de abogados a mil euros la hora que dedican su conocimiento y talento a evitar impuestos y maximizar la rentabilidad.

¿Es el político un buen gestor? No, claro que no: si no supo ni cuadrar los arqueos de caja del Saturn, ¿cómo coño va a entender la macroencomía política?

El foco hay que ponerlo en qué se gastan los impuestos. ¿Es necesario subvencionar excursiones de trans a esquiar o charlas psicosexuales a niños de nueve años? Pues no, sinceramente, mientras haya pensionistas con 400€ o el índice de emprendedores haya caído un 37% en esta legislatura (¿Cómo va a emprender nadie si a cualquier joven que debiera estar luchando por salir adelante se le regala el alquiler, la comida, el transporte y los conciertos?) Por último, ¿Por qué tienen que ser los politicos quienes administren los PGE? Vale que decidan su destino, pero que los administren profesionales de la gestión, funcionarios de hacienda que les tengan bien cogiditos por las pelotas. O pelotos.

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