En una rueda de prensa acompañado por el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, el titular de Industria justificó el cierre de la central con cuatro argumentos. "Es políticamente coherente, laboralmente responsable, técnicamente justificable y energéticamente asumible", señaló.
Sebastián insistió en que el Gobierno tendrá un margen de cuatro años para ofrecer una "buena alternativa industrial" para garantizar el empleo de los trabajadores y "revitalizar la región". En este sentido, Corbacho reiteró el "más firme compromiso" de contra con un plan alternativo en el que se comienza a trabajar "desde este mismo momento" con las administraciones locales y la Junta de Castilla y León.
Con esta decisión, la autorización para operar se extenderá durante los próximos cuatro años frente a los diez que solicitaban los titulares de Garoña y a los que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) dio el visto bueno. De este modo, se convertirá en la primera central nuclear que opera más de 40 años en España.
Así el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero deja para después de las elecciones generales de 2012, para el siguiente Gobierno, la dificil decisión de clausurar la instalación eléctrica, que porduce alrededor del 2% del total de la energía de España.

Un plan para mantener el empleo
Por su parte, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, avanzó que mañana elevará al Consejo de Ministros, junto a Industria, un informe para impulsar un plan de actuación territorial como alternativa económica a la central nuclear, que tendrá como objetivo fundamental crear tantos puestos de trabajo como los existentes o incluso incrementarlos.
En favor de este plan, Corbacho recordó que la UE permite acceder en esta zona a ayudas directas a fondo perdido para cubrir inversiones en nuevas actuaciones económicas. De este modo, podría subvencionarse hasta el 50 por ciento de la inversión necesaria, mientras que el resto podría obtenerse mediante créditos preferentes con coste cero. "Debemos aprovechar esa situación", añadió.
Más aún, preguntado por la dotación económica que tendrá el "Plan Garoña", Corbacho indicó que ello dependerá, entre otras cosas, de las subvenciones que se reciban, pero adelantó que "Industria trabaja con escenarios para subvenciones que en cuatro años podrían estar en los 100 millones de euros, pero que se complementarán con otros planes de inversión que se derivarán de lo que se vaya conviniendo".
A modo de avance, Corbacho concretó los "cinco ejes" que debería seguir este proyecto alternativo: la reindustrialización de la zona, una mejora de las infraestructuras que ayude a aumentar la movilidad y la competitividad del entorno, un impulso del turismo en la zona, un plan social de orientación y formación de la plantilla de Garoña y la compensación económica a aquellos ayuntamientos que pudieran ver mermados sus ingresos.
Finalmente, Sebastián concluyó la rueda de prensa subrayando que el Gobierno "no va a olvidar" a los trabajadores de la central burgalesa y va a trabajar por ellos. Con esta decisión, la autorización para operar se extenderá durante los próximos cuatro años frente a los diez que solicitaban los titulares de Garoña y a los que el CSN dio el visto bueno. De este modo, se convertirá en la primera central nuclear que opera más de 40 años en España.
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