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PREMIO MADRID AL HOMBRE DEL AÑO

Entrevista a Fernando Simón: 'Los políticos honrados y sinceros son la diana de todos los ataques'
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(Foto: PSOE)

Entrevista a Fernando Simón: "Los políticos honrados y sinceros son la diana de todos los ataques"

Por MDO
sábado 12 de junio de 2021, 11:16h
Con la calma que le carateriza, Fernando Simón habla con franqueza de su decisión de quedarse al frente de la portavocía y de las lecciones aprendidas con la covid-19. Cara visible de la pandemia y director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del ministerio de Sanidad, Simón ha sido una de las caras más habituales cada día durante los momentos más álgidos del coronavirus. Aunque sí es cierto que ya se había situado al frente de otros virus como el ébola, el que comenzó en España hace ya más de una año le ha colocado en el candelero y que le ha permitido colarse en cada hogar a diario, en especial durante los peores días de la pandemia. El jurado de los Premios Madrid le ha concedido el 'Premio Madrid Hombre del Año', un galardón que agradece y que dedica a todos los profesionales de la Salud Pública.

Pregunta: Ha pasado de ser un hombre y un profesional totalmente anónimo a tener incluso dibujos de su cara en fachadas de edificios de Madrid, o aparecer en camisetas. ¿Cómo lleva personalmente ser alguien tan conocido?

Respuesta: Yo creo que no hay que pensar si se lleva bien o mal, si hay que hacerlo se hace y ya está. De todas formas, no era tan anónimo: ya tuve un periodo con mucho foco sobre mi persona porque transmitía información de los grupos técnicos que trabajaban con el Ébola. Y, en otras ocasiones, cuando ha habido posibles emergencias sanitarias a nivel nacional, también he tenido que comparecer. La diferencia es que esto ha sido mucho más intenso y durante muchísimo más tiempo.

P: Sus intervenciones diarias desde el Ministerio de Sanidad durante toda la crisis sanitaria le han hecho formar parte de todos los hogares españoles en la época más dura que se recuerda en nuestro país. ¿Cómo ha asumido esa responsabilidad? ¿Se ha visto abrumado por ello?

R: Yo únicamente soy el que informa del trabajo de muchísimos cientos de profesionales de la salud pública en España que están haciendo realmente un trabajo ímprobo por conocer lo que está pasando con esta epidemia para aplicar las medidas de control más adecuadas en cada momento. No es el hecho de tener que asumir la responsabilidad de comunicarlo lo que puede ser abrumador, abrumador es que en vez de entender que yo soy simplemente la cara de una enorme cantidad de profesionales de muy alto nivel se llegue a pensar que todo esto es una acción personal mía. Somos muchos detrás y yo simplemente soy la cara visible.

P: Su labor durante estos meses de lucha contra el Covid-19 le ha valido obtener el XVIII Premio Madrid al Hombre del Año y si a alguien recordarán los españoles cuando pase la pandemia y piensen en estos meses, será a usted. ¿Cómo vive saber que será conocido durante generaciones?

R: Sería complicado vivir con esto si fuera a vivir todas las generaciones. Pero ni soy tan niño ni, aunque creo que voy a tener una vida muy longeva, no voy a vivir tanto como para ver lo que pasa en generaciones futuras (ríe).

Yo creo que hay que tener la cabeza fría, como he dicho no soy yo quien ha hecho todo esto, esto lo hemos hecho entre muchísimos profesionales de la salud pública a los que hay que reconocerles todo, y no son solo médicos. Y eso ha hecho que les tenga aún más respeto, porque no fue un trabajo de dos o tres meses de una gran intensidad y luego progresivamente fue mejorando, sino que ha sido un trabajo de un año y medio de una intensidad enorme, constante y sin parar. Los de Salud Pública no hemos tenido valles entre olas, hemos tenido que seguir haciendo exactamente el mismo trabajo durante todo el año y medio.

P: También ha sido criticado en varias ocasiones durante estos meses, sobre todo por aquella frase en la que dijo que los casos positivos iban a ser “tres o cuatro” en España. ¿Siente que falló en un primer momento?

R: Hubiera fallado si hubiera tomado decisiones que no tenían ninguna justificación con la información existente. Esa frase de “tres o cuatro”, si se pone en los momentos adecuados puede llamar la atención pero lo cierto es que se dijo el 31 de enero cuando en España se identificó el primer caso, que era un alemán que procedía de su país. La información que había en ese momento sobre el coronavirus era la que había, y se dijo en un contexto en el que si no se producía transmisión sostenida fuera de China y se mantenían las cosas como estaban, esa era la posible previsión.

Lo cierto es que todo cambió cuando hubo una entrada masiva, una detección masiva de casos en Italia y empezó a producirse un problema grave para toda Europa, que hasta ese momento no lo había sido. Sucedió un mes más tarde. Es verdad que yo podía haber sido más prudente y haber dicho que no sabía lo que iba a pasar, pero también es cierto que los técnicos que salimos en la televisión no es para ocultarnos sino para, con la información disponible, dar la previsión más probable.

Ante una enfermedad nueva con unas circunstancias nuevas, la mayor pandemia que hemos vivido desde hace cien años (por mucho conocimiento y mucha información que hubiera de la pandemia de 1918) es normal que no todo se haga bien. Pero lo cierto es que, aunque hubo cosas que hemos tenido que mejorar y ha habido muchas lecciones que hemos aprendido, también ha habido muchas otras que los profesionales del SNS han hecho muy bien. Yo creo que se tiene que reconocer ambas: las que se han hecho mal para mejorarlas y las que se han hecho bien para aprovecharlas otros.

P: En un ejercicio de autocrítica. ¿Qué siente qué se podría haber hecho mejor? ¿Está tranquilo con el trabajo realizado hasta ahora?

R: Creo que se debía haber trabajado desde muchos años antes en una mejor integración de las necesidades tecnológicas de la vigilancia y de los servicios de salud pública para mejorarlas e integrarlas con todo el resto de los sistemas de información sanitaria. Debíamos de haber tenido sistemas más potentes. Antes no teníamos sistemas que pudieran, de una forma instantánea, adaptarse a los volúmenes de información y a la rapidez de la transmisión de información que fue necesario en algunos momentos durante el coronavirus.

Tomar decisiones en salud pública, que tienen un impacto enorme, requiere tener información suficiente sobre la que basar esas decisiones. Y yo creo que una de las cosas que hemos aprendido es que tenemos que ponernos las pilas para estar en el siglo XXII, no ya en el XXI.

Dicho eso, es verdad que hemos tenido una epidemia con un impacto que no es aceptable en este siglo, a nivel global (no solo en España). Pero también es cierto que esta pandemia ha tenido mucho menos impacto que las previas. No es comparable pero tampoco es comparable el nivel de exigencia que tenemos que tener con el que teníamos que tener hace un siglo. Por lo tanto, no podemos escudarnos en que el impacto comparativo ha sido menor.

Ahora eso sí, tenemos que entender que si tenemos otra pandemia dentro de cincuenta años, aunque tengamos la mitad del impacto de ahora, tampoco podremos conformarnos. Y tenemos que conseguir que cada pandemia tenga un impacto cada vez menor, eso solo se consigue con una autoexigencia muy grande.

P: Si volviéramos a enero de 2020, cuando aún no sabíamos lo que iba a ocurrir y usted no era una persona conocida. ¿Seguiría adelante con la portavocía aun sabiendo lo que le iba a suponer dar la cara?

R: Es parte de mi trabajo, no creo que eso sea un planteamiento que yo deba hacer. Soy el director del CCAES, asumí el cargo y por lo tanto entiendo que una parte de mi trabajo es comunicar los aspectos técnicos relacionados con el control de las epidemias, pandemias, emergencias y crisis sanitarias. Es cierto que se puede hacer de diferentes maneras, que se puede coordinar grupos más amplios de comunicadores, que se puede plantear más o menos intensidad en la comunicación. Son aspectos que yo desde luego no manejo y dejo que los profesionales de la comunicación que trabajan en el Ministerio establezcan la estrategia. Pero entiendo perfectamente que es parte de mi profesión. Igual que yo creo que todos los epidemiólogos durante su formación entienden que parte de su trabajo es comunicar a diferentes audiencias: científica, técnica, de decisores o a la población general, en la que entre otros están los medios. No creo que sea planteable el si yo lo hubiera aceptado o no, forma parte de mi trabajo y lo tengo que hacer y ya está.

P: Imagino que la presión este último año habrá sido tremenda, ¿cómo conseguía desconectar de tanta información preocupante? Tengo entendido que le gusta practicar escalada e ir a la montaña. ¿Su válvula de escape? ¿Cómo llevó su familia tanta presión?

R: Yo creo que mi familia lo lleva peor que yo. Mis hijos se lo toman un poco a broma y obviamente les hace gracia. Es verdad que recibimos muchísimas muestras de apoyo, tanto mi familia como yo, y eso ayuda a llevarlo. Yo personalmente creo que es parte de mi trabajo esta exposición en la que he estado y por lo tanto simplemente lo asumo como parte de él y no le doy demasiadas vueltas. Es verdad también que tengo la ventaja de que no veo demasiada televisión, lo poco que veo es alguna película de vez en cuando. Es verdad que no tengo redes sociales y por lo tanto no tengo esa presión de estar viendo qué se dice y qué no se dice de mí, quien quiera hablar de mí que hable, no tengo mayor problema con eso.

Y sí que es verdad que tengo vida fuera de mi trabajo, y eso ayuda. No solo la escalada, me gusta hablar con los amigos, leer, otros deportes como el windsurf, vela ligera, me gusta caminar, tengo familia que me apoya y me soporta todo el estrés cuando alguna vez lo he llegado a tener. Yo creo que todo eso ayuda a llevarlo bien. Es casi más duro para mi familia que han visto que durante un año y pico las actividades que podían hacer conmigo mis hijos y mi mujer estaban limitadas. Primero por la cantidad de horas que hemos tenido que trabajar y prácticamente no estaba en casa nada más que para dormir un rato. Y luego porque en muchas ocasiones, sin ser molesto, sí que es cierto que es pesado salir a la calle y que cada poquito rato te paran: “¡Doctor Simón, una foto!”. Yo entiendo que quien vive de esa fama le viene bien y tiene que cultivarlo hasta cierto punto, pero yo ni vivo de esa fama ni la quiero. Por lo tanto, hay veces que me pienso dos veces si salir a la calle. Aunque vayan a ser muy amables todos con los que me cruzo y se lo agradezco, sí que es verdad que a veces te piensas dos veces si salir a la calle por estar parándote cada pocos metros tiene poco sentido. Pero fuera de eso creo que entendemos todos que esto pasará, llegará un momento en que la situación será mucho más tranquila y pasarán otros a ser importantes o famosos o conocidos y poquito a poco se irán olvidando de mí.

P: Ha trabajado estrechamente con el mundo de la política, y en esta ocasión se ha hecho del virus un arma política también. ¿Le tienta entrar en política?

R: No, en absoluto. Respeto totalmente el trabajo de los políticos. Los políticos honrados, sinceros que tienen una coherencia en su discurso por lo que he estado viendo son básicamente la diana de todos los ataques. Uno puede estar o no de acuerdo con lo que dicen unas personas u otras pero en una democracia yo creo que todos tenemos el derecho de expresar lo que pensamos como queremos que sea España, cómo queremos que sea la vida de los españoles y cómo queremos que se gobierne nuestro país. Por lo tanto, yo creo que hay que respetar la posición de todos y que el ganar o no espacio político no debería hacerse a base de ataques personales.

Pero, es cierto que ahora mismo en la política española hay un componente de ataque personal enorme, yo no serviría para eso. Primero porque no sería capaz de atacar correctamente a nivel personal, no creo que quisiera ni pudiera. Segundo porque me daría hasta miedo entrar en esa rueda. Pero respeto enormemente a todos los políticos honestos y honrados que se dejan la piel y su prestigio y se exponen a todo lo que se exponen por tratar de hacer de España un país mejor.

P: ¿Ya está usted vacunado? ¿Conseguiremos tener a toda la población española vacunada a final de este verano?

R: Yo estoy vacunado desde el pasado día 2 y espero que tengamos un porcentaje altísimo de toda la población vacunada durante el verano. No sé si será en julio, agosto o septiembre, pero yo espero que los objetivos de vacunación del 70% de la población española en principio sí que se deberían de conseguir relativamente pronto. Espero que sí que tengamos unas coberturas muy altas.

Con los grupos que hasta ahora se han vacunado estamos teniendo coberturas enormes, muy por encima de lo esperado, y eso es muy de agradecer a todas las personas que se vacunan y a la población en general, pero por supuesto conseguir que toda la población se vacune es casi imposible. Siempre va a haber alguien que por la razón que sea o no quiera o no pueda. Yo espero que sea un número muy pequeño, España es un país de personas que han demostrado una solidaridad enorme con todos sus vecinos y la vacunación, además de una vacunación personal y de un beneficio individual muy importante es un acto de solidaridad. Y yo creo que en España lo somos.

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