Jacques Moretti, copropietario del bar suizo 'Le Constellation', donde fallecieron esta Navidad 40 personas y 116 resultaron heridas, ha sido arrestado de manera preventiva en Sion por un posible riesgo de fuga, de acuerdo a lo que ha informado este viernes el diario local '24 Heures'.
Moretti, junto a su esposa también regente del local, eran los principales sospechosos de la investigación que se abrió después de esta tragedia y han sido interrogados este viernes por el fiscal de Sion durante más de 6 horas mientras se realizaba una jornada de homenajes a las víctimas, que se ha seguido en toda Suiza.
Por otro lado, la policía del cantón de Valais no ha querido hacer comentarios y ha remitido al Ministerio Público, que también ha permanecido en silencio tras una solicitud de información.
5 años sin pasar inspecciones
La Fiscalía está investigando a los propietarios franceses del local por presuntos delitos, entre el que se encuentra homicidio por negligencia, mientras que las familias de las víctimas han puesto denuncias judiciales por el incendio ocurrido en el bar 'Le Constellation', situado en la estación de Crans-Montana, en el cantón de Valais.
Cada vez se van conociendo más detalles sobre este suceso y sobre el bar en el que ocurrió. Una de las revelaciones más importantes de los últimos días es que el local no había pasado ningún control de seguridad durante al menos 5 años, algo que confirmó el propio alcalde de la comuna afectada, Nicolas Féraud.
El incendio, que terminó provocando la muerte de 40 jóvenes; la mitad con edades comprendidas entre 14 y 17 años, y más de un centenar de heridos, 80 de ellos de naturaleza grave, por quemaduras, traumatismos e inhalación de humo; habría tenido su origen en el techo del bar, que habría empezado a arder por una de las bengalas decorativas pegada a una botella de champán, de acuerdo con la investigación inicial.
A partir de ese momento, el fuego se propagó con facilidad por toda la sala de fiestas por el material inflamable del revestimiento de espuma que era parte del inmueble. Un antiguo empleado ha confirmado a diversos medios que cuando trabajaba allí vio a gente subida a las mesas con esos artefactos y que la puerta de emergencias se encontraba cerrada.