Como se esperaba, la Unión Europea ha aprobado por mayoría el acuerdo con Mercosur. De los 27, 21 países han votado sí a la propuesta, entre ellos España.
En contra han votado Francia, Austria, Polonia, Irlanda y Hungría y Bélgica se ha abstenido. Ha salido adelante así un pacto histórico que lleva más de 2 décadas en negociaciones. Esto supone la creación de la zona de libre comercio más grande del mundo.
¿Qué es Mercosur y por qué es un acuerdo clave?
Los países que conforman Mercosur son Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay; con más de 300 millones de ciudadanos. Por otro lado, la UE tiene alrededor de 450 millones de habitantes.
Sumando los bloques, este nuevo acuerdo englobará a más de 700 millones de personas, creando así la zona de libre comercio más grande, sin aranceles.
Un acuerdo que abre las oportunidades de negocios de una forma inédita.
Negociaciones desde 1999
El acuerdo inédito lleva mucho tiempo gestándose, pues las conversaciones oficialmente comenzaron en 1999. Hace 26 años.
Desde entonces ha habido cambios de Gobierno en los países miembros, crisis, desafíos...etc. No fue hasta 2019 cuando se anunció un acuerdo político al respecto, pero hasta 2024 no se materializó en un texto definitivo entre la UE y los países de Mercosur.
Y ahora, tras la votación en el Parlamento Europeo, el plan ha salido adelante.
¿Qué implica el acuerdo con Mercosur?
Lo principal del pacto es la caída de aranceles en las exportaciones de la UE así como en las importaciones que los 27 hagan de Mercosur. Esta eliminación, según los expertos, ahorrará a las empresas de la UE más de 4.000 millones al año.
Esta supresión arancelaria se hará de forma gradual en un plazo de hasta 15 años.
Un acuerdo que llega en un momento geopolítico complicado, convulso y con el que Sudamérica se convertirá en un socio esencial que permitirá diversificar más a los socios estratégicos.
De cara a los consumidores, podrán conseguir productos de estos países a mejores precios.
Los agricultores y ganaderos europeos, los más molestos
El gremio de agricultores es el que más ha criticado el acuerdo desde el principio, pues advierten que la importación de productos de estos países tirará sus precios.
Además, han denunciado los altos estándares que deben cumplir en Europa para su producción y aseguran que en los países de Mercosur las normativas son más laxas y menos costosas, por lo que la competitividad es nula.
El sector agrícola se sigue manifestando por toda Europa en contra de este acuerdo con grandes protestas en las carreteras.