El día que Fraga se muera, yo no sé qué haremos los periodistas. Nada satisface más a un plumilla que tener políticos que dan titulares. Y Fraga, cada vez que abre la boca, los da. Unas veces sorprende el sentido común que nos arrea y otras de tan disparatados que son sus comentarios no queda más remedio que reírse.
La trama de espías de Madrid es muy diver. No me extraña que los dibujantes recurran a la caricatura fácil. Lo que está pasando en Madrid no sólo tiene tintes de dibujos de Mortadelo y Filemón, sino que además distrae de lo que realmente trae de cabeza a casi todos y que no es más que la cansina crisis. Aparte de querer linchar a mi querida ESPE (que cuando no sale ilesa de un accidente de helicóptero o de un atentado, la acribillan por la espalda) el PP le está haciendo muy bien los deberes a ZP que debe de andar encantado con todo este cutre vodevil.
Y como éramos pocos, parió la abuela. En este caso, el abuelo que cada vez que habla sube el pan. O sea, don Manolo, Fraga, o presidente, lo mismo me da que me da lo mismo. Él habla y los demás se callan. Y ante la crisis del espionaje (me da la risa al escribirlo) él, cómo no, ha dado su particular opinión y que viene a ser algo así como que a él esas cosas no le pasaban cuando era el jefe porque si alguien espiaba, le cascaba. Pues claro que sí, don Manuel, para qué andarnos con tonterías. Al pan, pan y al vino, vino. También es verdad que se agradece que luego aclarara que lo de cascar era en sentido figurado y que pegar, lo que viene siendo levantar la mano, no lo hacía, sino que practicaba una suerte de destierro político. Bueno, nos quedamos más tranquilos.
Retomo la idea del principio y me reitero: ¿qué haremos cuando Fraga no esté? Sí, ya sé que nos queda Carod Rovira¸ pero no es lo mismo. Bono se va también pronto, de Alfonso Guerra hace tiempo que no se sabe nada. Rodríguez Ibarra también se piró. A Maleni le quedan dos telediarios (por el bien de todos). El presidente de Cantabria, Revilla, una vez hecha la gracia de las anchoas ya no sorprende. Vista una, vistas todas. Estoy desolada, se nos acaban este tipo de políticos. No hay savia nueva.
Queridos lectores: ¿No serían ustedes tan amables de darme pistas sobre quién puede sustituir a tan magnos políticos en frases memorables para la historia? Estoy desolada.