No obstante, en la UE-27 hay ya una serie de países, curiosamente casi todos nuevos miembros de la Unión, que cumplen con creces con el objetivo de Lisboa. En cabeza figuran la República Checa (91,8%), Polonia (91,6%), Eslovenia (91,5%), Eslovaquia (91,3%) y Lituania (89,0%). Suecia es el país mejor situado de la antigua UE-15, ya que un 87,2% de sus jóvenes tiene al menos el título de Secundaria Superior. Irlanda cuenta también con un buen nivel del 86,7% y Finlandia no se queda a la zaga con un 86,5%. Chipre alcanza un 85,8%. Austria (84,1%), Hungría (84,0%), Bulgaria (83,3%), Bélgica (82,6%), Francia (82,4%), Grecia (82,1%), Estonia (80,9%) y Letonia (80,2%) superan todos el promedio de la UE-27, aunque no lleguen al
objetivo de Lisboa. El Reino Unido se sitúa justo en la media europea del 78,1%.
Nueve países, entre ellos España, tienen un nivel de formación de los jóvenes más bajo. Rumania (77,4%), Italia (76,3%) y los Países Bajos (76,2%) no están lejos de la media europea. En Alemania se alcanza un 72,5%, mientras que las cifras bajan a un 70,9% en Luxemburgo y un 70,8% en Dinamarca. España registra el tercer peor dato de la UE-27. Entre los jóvenes españoles sólo un 61,1% han obtenido el título de Enseñanza
Secundaria Superior. Con ello nos situamos a gran distancia –diecisiete puntos porcentuales- de la media europea y, además, las cifras caen. En el año 2000 España contaba con un 66,0% y desde entonces el porcentaje no ha dejado de disminuir. Por detrás de España únicamente quedan dos países: Malta con un 55,5% y Portugal con un 53,4%.
Fuente: Elaboración de IEE a partir de los datos sobre “Youth education attainment level by gender”, página web de Eurostat.