El Racing le endosa una "manita" a un decepcionante Atlético
viernes 24 de abril de 2009, 08:32h
Actualizado: 24 de abril de 2009, 20:56h
El Atlético de Madrid sucumbió en Santander ante el Racing (5-1) y firmó un nuevo capítulo con tintes dramáticos, quedando al aire las deficiencias de su defensa y el poco compromiso de algunos jugadores con el escudo. Con esta derrota el conjunto colchonero se aleja de de la pelea europea, en la que se ha visto superado por el Villarreal y el Málaga que ganaron en esta jornada.
Desde el inicio del partido se vio al Racing de Santander mucho más concentrado y metido en el partido que el conjunto de Abel Resino, que presentó una novedad en el once entrando Sinama Pongole por el capitán Maxi Rodríguez. En un encuentro que se presentaba como clave para las posibles aspiraciones del Atlético a la zona 'Champions', los jugadores madrileños no supieron o no quisieron responder a dicha exigencia y ninguno de los once hizo acto de presencia. La defensa volvió a dejar bien a las claras que no es fiable, al menos en estos momentos, y los delanteros, Simao, Forlán y Kun, de los que se espera cierta excelencia futbolística, naufragaron ante una ordenada defensa cántabra.
Las jugadas de estrategia a balón parado sentenciaron al Atlético. Los jugadores de Muñíz se adelantaron, ya en el minuto nueve de partido, con un remate de cabeza de Zigic que repelió el larguero, para que Christian se hiciera con el rechace y batiera a Leo Franco. Sin apenas tiempo para que el Atlético digiriera el mazazo, Munitis sacó una falta desde la banda izquierda al segundo palo, que remató impecablemente de cabeza Garay a las mallas. La defensa del Atlético de Madrid hacía aguas por las bandas ante la movilidad de Munitis y Tchité y los centrocampistas tampoco tenían respuesta frente a la intensidad con la que jugaba el Racing, por lo cual, pese tener dos goles de ventaja, el Racing continuó llevando la iniciativa del partido.
La titubeante zaga rojiblanca quedó, una vez más, en evidencia cuando Zigic centró a Tchité hacia la frontal del área, con ventaja para la defensa, pero Pablo y principalmente Ujfalusi estuvieron muy lentos dando tiempo al delantero metiera el pie y marcara el tercero del Racing. En el descanso Abel trató de corregir el desaguisado dando entrada a Maxi Rodríguez y Ever Banega, por Sinama Pongole y Raúl García, respectivamente, pero los cambios no mejoraron demasiado el juego del Atlético. Los rojiblancos acortaron distancias en el minuto 62 cuando el uruguayo Forlán transformó un penalti cometido sobre el Kun. Pero de poco le sirvió el gol al Atlético de Madrid, porque Munitis, tres minutos después, recuperó un balón en la frontal del área atlética y el pequeño delantero cántabro batió a Leo Franco con una suave vaselina que entró ajustada al larguero. No conforme con eso, el Racing concluyó la goleada con un tanto de cabeza del 'gigantón' Zigic en el minuto 86, tras un saque de corner.
Abel Resino
El entrenador del Atlético de Madrid, Abel Resino, reconoció que la abultada derrota "no se puede entender, ni explicar", además de avisar a los suyos de que si no cambian el chip no sólo perderán la 'Champions' sino que también los puestos de UEFA. "Es incomprensible que el rival entre con todo al campo y tú no. Además nos ha faltado concentración en las jugadas a balón parado y nuestro partido ha sido pésimo", comentó Abel tras el encuentro.
En relación a la actitud de su equipo, el técnico colchonero pidió más compromiso. "Debemos estar todos del mismo lado y hoy nos ha pasado algo normal en el fútbol. Si un equipo va con todo y el otro con menos te pasa esto", dijo. "Sabíamos que el Racing aprieta mucho en los primeros minutos y que el primer cuarto de hora era muy importante, pero a veces pasa esto", insistió Abel, que achacó a los dos goles a balón parado como la principal causa de la derrota atlética.
"Hacemos partidos brillantes o serios y otros muy malos. Pero el tiempo se echa encima y quedan seis partidos en los que nos jugamos todo, todo la temporada", finalizó el entrenador del Atlético de Madrid.