El hecho es que según este periódico, la policía intervino unos papeles del último jefe de ETA detenido,
Jurdan Martitegi Lisaso, en los que se incluía un plan algo rocambolesco para matar al juez
Baltasar Garzón. Consistía en envenenarle a través de un regalo que una botella de coñac, enviada un supuesto admirador, en concreto, un falso estudiante de Derecho.
Todo se basaría, dice la información, en esos documentos intervenidos. Pero si bien le damos credibilidad a los hechos, sí se podría dudar de la seriedad que ETA daba a este plan nada típico en sus fórmulas tradicionales.
Entre la lista de objetivos figuraba un atentado durante la investidura de
Patxi López como lehendakari, algo que se temió pero que felizmente no llegó a suceder y éste proyecto, cuyo encabezamiento era:
“Propongo hacer una acción mediante veneno”. Esto relanza la posibilidad de que fuera una propuesta poco consistente de algún miembro de la organización terrorista.
Por cierto que no sólo se trataría de un plan para acabar con Garzón, sino que también se preveía extender el ataque a sus compañeros de la Audiencia
Fernando Grande-Marlaska o
Santiago Pedraz, también de la Audiencia Nacional.
Malos tiempos para Garzón
Esta noticia llega un día después de que llegara otra mala para el juez-estrella. La Audiencia cree que Garzón pudo incurrir en falta grave por la fuga de un narco excarcelado, cuando el Consejo General del Poder Judicial consideró leve el asunto.
La Sala de Gobierno de la Audiencia devolvió al CGPJ el procedimiento disciplinario y señala que las
"circunstancias sobrevenidas" aconsejan que se vuelva a analizar los hechos, por si la fuga posterior a la excarcelación merece considerarse falta grave o muy grave.
Y un asunto más sobre el juez, del que todos hablan.
El Mundo asegura que el CGPJ
"no archivará hoy la denuncia por los cobros de Garzón", en referencia a los 176.000 euros cobrados durante su estancia en la Universidad de Nueva York, entre marzo de 2005 y junio de 2006, mientras percibía su nómina íntegra de juez.
Una de cal y otra de arena
Por otro lado, la Fiscalía del Tribunal Supremo presentó este martes ante el alto tribunal su escrito por el que apoya el recurso de súplica presentado por el juez de la Audiencia Nacional,
Baltasar Garzón, en contra de la decisión de este tribunal de aceptar a trámite una querella contra el magistrado por un presunto delito de prevaricación derivado de su investigación sobre los desaparecidos del franquismo.
El Ministerio Público apoya de este modo los argumentos del juez en contra de la querella que presentó ante el Tribunal Supremo en su contra el sindicato Manos Limpias. De este modo, el Fiscal solicita a la Sala que estime el recurso de súplica y acuerde la inadmisión a trámite de la querella.