El Senado rechazó este martes las previsiones presupuestarias –techo de gasto y objetivo de estabilidad- del Gobierno de Zapatero para el año 2010. El varapalo a la política presupuestaria del Ejecutivo fue posible por el voto en contra de PP, PNV, y ERC y la abstención crítica del resto de grupos, que dejaron prácticamente solo al PSOE en la defensa de un modelo presupuestario que no corta el elevado déficit público y significa, a corto plazo, la subida de impuestos.
El portavoz de Presupuestos del PP en el Senado, Francisco Utrera, calificó el documento del techo de gasto de “voluntarista”, “irreal” y “manifiestamente incongruente con las necesidades de la economía española”. Así todo, aseguró que el principal defecto del acuerdo que hoy rechazó el Senado es que “si se aplica, sólo servirá para retrasar aún más la salida de nuestro país de la crisis económica”.
Según Utrera, el acuerdo de estabilidad y techo de gasto es uno de los debates parlamentarios más importantes de cada año, por lo que lamentó el triste papel reservado a la Cámara Alta desde que el Gobierno de Rodríguez Zapatero decidiese en 2004 suprimir la capacidad real de veto de esta institución. “Si ustedes no le tuviesen miedo a la democracia, hoy este documento no viajaría al Congreso de los Diputados, sino de vuelta, y para rehacerse por completo, al Palacio de La Moncloa”.
Utrera denunció que lo que el Gobierno llama “austeridad”, en el acuerdo de estabilidad, es crecimiento del gasto público en un 15 %. Por ello, advirtió a Elena Salgado que mientras el Gobierno no tenga una auténtica voluntad de contención de este gasto, “y en este documento no se ve por ningún sitio”, y con una previsión clara de más crisis y más paro, es evidente que Zapatero y su equipo siguen guardando en la manga el as de la subida de impuestos.
El portavoz económico popular aseguró que en la tramitación presupuestaria, que ahora se inicia con este techo de gasto, el Gobierno está actuando de la misma manera que lo hizo con las Elecciones Europeas. “Toda la campaña negando que iban a subir los impuestos y cinco días después de los comicios, nos suben los impuestos y además argumentan que lo hacen por el bien de nuestra salud”, recordó.
El voto negativo del Senado supone un varapalo político para los socialistas, pero sin consecuencias prácticas, gracias a que el Ministerio de Economía y Hacienda incluyó una disposición adicional en el proyecto de Ley de los Presupuestos de 2005 en la que especificaba que, en caso de rechazo del techo de gasto por parte del Senado, la propuesta se remitiría nuevamente al Congreso, que podría ratificarlo o levantarlo con mayoría simple.