El sindicato CSI-CSIF de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) criticó, ante el proceso electoral para elegir nuevo rector, que el voto ponderado del Personal de Administración y Servicios (PAS), que engloba a 1.400 personas que equivalen a más del 40% de la plantilla de trabajadores de la Universidad,
"supone sólo un 5,5% del total".
Esto supone, según indicó el sindicato en un comunicado, "una situación de ninguneo", que es extrapolable a los distintos órganos del gobierno y decisión de la UCLM, sea el Consejo de Gobierno (1 PAS de 54) o el Claustro Universitario (12 PAS de 222).
Los diferentes candidatos a rector deben saber, a juicio del sindicato, el escaso peso que tiene el PAS en la UCLM y "lo llamativo que resulta comprobar como este colectivo es responsable directo de la economía, la administración, las bibliotecas, los laboratorios, las comunicaciones y la gestión de la universidad, gozando, a su vez, de escaso reconocimiento en éste sistema que, en pleno siglo XXI, se manifiesta feudal, estamentario y clasista".
"Por esta incomprensión, el PAS aspira a tener unos responsables que valoren su trabajo y apoyen sus derechos, y no que se dediquen, como hasta ahora, a vigilarlos, apretarlos, amedrentarlos y perseguirlos", señaló CSI-CSIF.
Este trato, según el sindicato, está basado en una "falta de transparencia en los procesos y una relación de puestos de trabajo perjudicial, cerrada y desfasada, que ha limitado los derechos, ocultando la información", continuan.
Para CSI-CSIF, "la gerencia ha escatimado dinero para el PAS y ha impuesto un sistema de jornada partida que han terminado con la ilusión de muchos y las posibilidades de disfrute de la vida personal y familiar, que se han visto reducidas escandalosamente, al mantener unos horarios contrarios a los de cualquier otra administración pública", concluyó.