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El diputado de Unidos Podemos Diego Cañamero con una camisa de 'Yo no voté a ningún Rey'
El diputado de Unidos Podemos Diego Cañamero con una camisa de 'Yo no voté a ningún Rey' (Foto: Dani Gago)

La diversidad política, presente en las anécdotas y reacciones de la apertura de la legislatura

> Aumentan los gestos de protesta ante los actos protocolarios y la presencia del monarca

jueves 17 de noviembre de 2016, 14:02h
Diputados, senadores y el Gobierno en pleno han acudido este jueves al Congreso para la primera sesión de apertura solemne presidida por el Rey Felipe VI. La jornada ha vuelto a engalanar la Cámara Baja para acojer los diversos actos protocolarios que dan comienzo formalmente a una legislatura compleja desde el punto de vista de la gobernabilidad. Las anécdotas de la jornada precisamente han visibilizado la diversidad política: desde los gestos de protesta de Unidos Podemos, los debates sobre lo que signfica la generosidad en la política, hasta las bromas de Jorge Fernández Díaz ante la expectación mediática por su no nombramiento en la Comisión de Exteriores.

La primera sesión de apertura solemne de la legislatura presidida por Felipe VI ha sido también la primera del nuevo ciclo político. El Rey se ha dirigido a diputados, senadores y miembros del Gobierno para dar un mensaje a favor del optimismo y la gobernabilidad. El dicurso del monarca se ha producido después de una intervención de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, y después de que el presidente del Gobierno, los reyes, la princesa de Asturias y la infanta Sofía entraran a la Cámara Baja por la puerta de los leones, que sólo se abre para este tipo de ocasiones.

Lo protocolario de la jornada ha vuelto a producir diferencias, ahora ampliadas por la fragmentación de la representación parlamentaria, y varias anécdotas en una jornada en la que el Rey ha tenido un protagonismo importante.

Las reacciones políticas

Las valoraciones ante la intervención del monarca han sido en general positivas, con algunas excepciones. El diputado socialista Eduardo Madina ha destacado las apelaciones al diálogo y al entendimiento, aunque también ha dicho que lo ha entendido como un mensaje a un Gobierno que ya no tiene mayoría absoluta.

"Si alguien tiene un problema con la generosidad, es que tiene un problema con la política", ha comentado Madina.

El portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, ha asegurado que ha sido un discurso cargado de sentido de Estado y ha valorado sobre todo el mensaje de esperanza hacia el futuro. Según el diputado de la formación naranja, el Rey ha hecho una apelación a que se haga una "posición constructiva" para permitir acuerdos políticos.

La nota de desacuerdo la ha aportado Podemos, aunque Pablo Iglesias ha valorado que el monarca se acordara de las víctimas de la crisis y la necesidad del estado del bienestar. Sin embargo, también ha apuntado que el discurso ha tenido "carencias" como la crítica ante el incumplimiento de los derechos básicos o el reconocimiento de la "plurinacionalidad".

"He percibido un tiempo que ya pasó en España, un tiempo en el que sólo existían dos partidos", ha asegurado. Por su parte, el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, ha criticado que el Rey diera una especie de "beneplácito" al acuerdo de investidura que llevó al PSOE a abstenerse para que gobernara el PP.

Los plantes al Rey

Al pleno ha rechazado acudir ERC, Bildu -que ya se negaron a acudir a las rondas de contacto del Jefe del Estado- y los senadores de Compromís. Por su parte, Unidos Podemos ha acudido a escuchar el discurso del monarca pero no ha asistido al besamanos ni al desfile militar. La única participación en los actos protocolarios ha sido a través de Gloria Elizo y Marcelo Expósito, que sí han estado con el resto de miembros de la Mesa del Congreso en la llegada de los reyes a la puerta de los leones.

"Entendemos que hay una serie de actos protocolarios que forman parte de una concepción política vieja que a nosotros no nos gusta", ha explicado Iglesias.

El líder de Podemos ha criticado que haya algunos que den más importancia a estos actos protocolarios que a, por ejemplo, las situaciones de pobreza energética que han causado una víctima mortal esta semana.

Iglesias también ha comentado que han estado en sus escaños durante el pleno porque han sido votados para estar en el Parlamento y no porque sean "hijos de nadie o por tener sangre azul".

Los cuatro diputados de Compromís han hecho lo mismo que la formación morada, desmarcándose por tanto de sus dos senadores, que han rechazado participar en pleno como gesto de rechazo a la "tutela" de una monarquía que no les representa.

Tanto los parlamentarios de Podemos e IU, como los de otros grupos más pequeñas presentes en el hemiciclo, como el PNV y la antigua Convergència, han manifestado su discrepancia con el Rey al evitar aplaudir durante todo el evento y al quedarse sentados al finalizar el discurso de Felipe VI.

Los diputados de IU además han llevado un pin de una flor con los colores de la bandera republicana e incluso uno de sus senadores ha sacado una bandera con estos colores durante la sesión, aunque ha apuntado que ha sido un acto personal al margen de Unidos Podemos.

"Son actos pacíficos representativos de la contradicción de que abra la legislatura alguien que no ha sido votado por la ciudadanía española", ha comentado Alberto Garzón.

Los asientos y otros protagonistas

Otra de las polémicas de la jornada se ha motivado por los asientos del hemiciclo. Al ser un pleno con los diputados y senadores, el Congreso ha retirado los habituales sillones y ha colocado unas sillas más pequeñas para acomodar a todos los parlamentarios. Además, el reparto de los escaños era libre, de modo que por esta jornada se eliminaba la asignación habitual de los diputados.

Podemos ha protestado por el hecho de que varios senadores del PP se han situado en las filas correspondientes a Unidos Podemos, restándoles visibilidad. "En estas cosas hay que ser serios. No puede ser que todo el hemicilo lo ocupen senadores del PP", ha apuntado Iglesias. Desde Ciudadanos se ha precisado que todos habían recibido el aviso de que el reparto de asientos era libre y han apuntado que también había sendadores populares en su bancada, aunque ellos no se han quejado.

Un grupo de diputados socialistas se ha adelantado a este problema acudiéndo a la Cámara a primera hora de la mañana para guardarse los escaños, aunque ha habido diputados que se han quedado de pie porque no han encontrado asiento en su bancada habitual.

Durante la sesión de este jueves se han vivido otros momentos, como la reaparición en el foco público de la senadora Rita Barberá, que estaba invitada como el resto de representantes de la Cámara Alta. La senadora se ha parado a sonreir ante las cámaras, pero no ha hecho ningún comentario.

Quien sí se ha parado a responder a la prensa ha sido otro de los protagonistas de la semana: Jorge Fernández Díaz, el ex ministro de Interior ahora colocado como presidente de la Comisión de Peticiones a pesar del rechazo de la oposición."Menos mal que no me han elegido presidente de la Comisión de Exteriores porque si no...", ha bromeado el ex ministro ante la expectación mediática causada por su llegada.

Fernández Díaz ha reiterado que él no había pedido ningún cargo, por lo que no tiene nada que reprochar, aunque sí ha destacado que los pactos se tienen que cumplir. En el mismo sentido se ha expresado el portavoz popular Rafael Hernando, que ha acusado a los socialistas de romper "un pacto de caballeros".

La pelea política, por tanto, no ha tenido ni un día de descanso en esa apertura solemne de la legislatura marcada por los discurso a favor del entendimiento.

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