El consejero de Sanidad, Luis Truan ha explicado en el pleno del Parlamento, en respuesta a varias preguntas del PP, que el rendimiento "insuficiente" de los empleados del turno de noche, todos ellos con categoría profesional de celadores, estaba afectando al desarrollo de las consultas y de las operaciones quirúrgicas hasta el punto de que, en ocasiones, obligó a desprogramar actos médicos.
La coordinadora del servicio comunicó a primeros de año a la dirección del hospital este bajo rendimiento del turno de noche, cuyo trabajo tenía que ser asumido por los trabajadores que se incorporan a su puesto por la mañana.
La dirección del hospital, ha añadido Truán, decidió entonces contratar con "carácter urgente" un servicio de apoyo y externalizar el turno de noche.
La contratación se ha hecho de forma directa, aunque, según el consejero, se realizará una adjudicación posterior, por procedimiento abierto, por un importe máximo anual de 310.000 euros.
La coordinación y el control del servicio seguirá siendo competencia de la dirección del hospital, mientras que los empleados del turno de noche han sido recolocados, según ha explicado Truán, quien ha afirmado que espera que el nuevo destino les permita desarrollarse profesionalmente y reducir su absentismo.
El consejero ha subrayado que la externalización no supone, en ningún caso, la privatización del servicio y ha dicho que el trabajo de los empleados no está amenazado y ha subrayado que el modelo de gestión sanitaria del Gobierno es público, aunque se externalizan actividades no sanitarias.
La diputada del PP María José Sáenz de Buruaga ha opinado que la externalización es, en realidad, una privatización de un servicio "clave" y ha dicho que se trata de una decisión "grave" adoptada con "nocturnidad y alevosía", de espaldas a los trabajadores afectados y a los sindicatos.
Sáenz de Buruaga ha calificado las explicaciones del consejero de "injustas, burdas e indecentes", porque antes de externalizar el servicio, la dirección podía haber hecho cumplir a los trabajadores, reestructurar el servicio o pedir responsabilidades.
La parlamentaria del PP ha preguntado al consejero si ese es su modelo de gestión y si la decisión de privatizar todo el servicio ya está tomada y también ha afirmado que si la solución para los servicios que no funcionan es privatizar, "tal vez" se debería privatizar todo el Servicio Cántabro de Salud.
Después de opinar que el consejero de Sanidad no se merece el cargo que ocupa, Sáenz de Buruaga le ha preguntado al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, si es "cómplice" de la privatización o va a adoptar alguna medida para evitarla.